9 de julio de 2010 18:55 PM
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La Hilton cerró con números en rojo

El incumplimiento llegó al 43 por ciento de la cuota. Para los frigoríficos no fue un negocio rentable.

El negocio más exclusivo que tiene la carne vacuna argentina terminó su último ejercicio, el 1#176; de julio, con números en rojo. El incumplimiento en el envío de casi la mitad de las 28 mil toneladas de la cuota Hilton provocó que ganaderos y frigoríficos fueran los principales perjudicados. No sólo por pérdidas económicas, sino también de credibilidad como integrantes de una cadena que provee a un nicho comercial identificado con la calidad. A tal punto, que la Unión Europea estudia la posibilidad de sancionar al país por la falta cometida.Por primera vez desde 1979 -cuando Europa decidió otorgar a nuestro país el cupo exportable- Argentina no cumplió con la totalidad de los embarques que debían ser remitidos entre el 1ero de julio de 2009 y el 30 de junio de 2010.La demora del Gobierno en la distribución del cupo, con la puesta en marcha de un concurso público para la adjudicación, las dilaciones de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario en autorizar los envíos y, en menor medida, la sequía que generó un faltante de novillos pesados fueron las principales razones de la inobservancia.Según datos de Senasa, hasta el 31 de mayo los frigoríficos y grupos de productores habilitados sólo habían exportaron 13.803 toneladas. Durante junio, según los cálculos del Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (IPCVA) se habrían embarcado entre dos mil y 2.200 toneladas adicionales, con lo que el ejercicio habría cerrado con una ejecución de entre 15.800 y 16.000 toneladas. Con lo que el nivel de incumplimiento rondaría las 12 mil toneladas, el 43 por ciento del total. A un valor actual de 12.500 dólares la tonelada, la pérdida para la cadena cárnica fue de 150 millones de dólares.Todos perjudicados. Para los frigoríficos, el ciclo comercial de la Hilton fue un verdadero padecimiento. A la falta de novillos terminados, por la sequía que soportaron las principales zonas invernadoras, le sumaron un peregrinaje constante por la Oncca y el despacho del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para conseguir la autorización de los envíos. La intervención del Gobierno le quitó la previsibilidad necesaria que requiere el negocio, tanto para la industria como para los productores. Este esquema diagramado por la Oncca complicó la planificación de los frigoríficos y generó dudas entre los productores. "No es posible que se tuviera que esperar más de 40 días desde que los novillos salían del campo para que la Oncca autorizara los envíos, se cobrara el embarque y recién recibiéramos el pago por la hacienda", ilustró un invernador del sur de la provincia.La demora oficial en la implementación de la oferta pública generó que en los primeros cuatro meses del período comercial, entre julio y octubre, no se exportara una sola tonelada de Hilton. En los últimos dos meses del año pasado, los envíos alcanzaron a sólo 3.300 toneladas, según datos del IPCVA. Es decir, cumplida la mitad del ciclo, sólo se había embarcado el 12 por ciento del total. A ese ritmo era difícil cumplir con el compromiso total de entrega.Además de las trabas burocráticas, la coyuntura del mercado de hacienda también impuso sus condiciones. Con un novillo pesado que llegó a valer hasta 12 pesos el kilo al gancho (más IVA), desde la industria frigorífica no dudan en asegurar que la operatoria de la cuota no fue rentable. La regla impuesta por Moreno de que sólo se constituyeran los embarques con cinco cortes (bife angosto, cuadril, lomo, nalga y peceto) y destinar el resto de la rueda al abastecimiento interno, exigió a la industria faenar una mayor cantidad de novillos para llenar los contenedores. Sólo en los últimos dos meses, y a partir del acuerdo aceptado por los frigoríficos exportadores de volcar dos mil toneladas semanales a precios populares, se incorporaron el bife ancho, la cuadra y la bola de lomo. Sin embargo, no alcanzó para hacer más volumen.El precio de la cuota tampoco ayudó. Los 12.500 dólares pagados en los últimos embarques por los importadores no eran suficientes para darle rentabilidad al negocio, coinciden desde la industria. La retención del 15 por ciento, la eliminación de los reintegros del 15 por ciento y algunos embarques por avión que se hicieron en los últimos días, a un costo de 2.500 dólares la tonelada, minaron la rentabilidad comercial. La debilidad del euro, debido a la crisis económica que atraviesan algunos países de la UE, también impactó en la cotización.Mientras tanto, los invernadores dudan hoy de continuar haciendo novillos pesados. "Todo dependerá de lo que sucede con el mercado. Hoy la hacienda gorda para el mercado interno tiene un buen precio y nadie está dispuesto a seguir arriesgando. Se nos ha desalentado y todos sabemos que los últimos 100 kilos en un novillo son los más caros", admitió Edgardo Bustamante, coordinador de un grupo de productores ganaderos que hacen novillos de exportación en Río Cuarto.Se achicó en Córdoba. El reparto del cupo 2009/2010 a través de un concurso público para la selección de los adjudicatarios dejó a Córdoba con el menor volumen de cuota Hilton de los últimos seis años.De acuerdo con lo que figura en el anexo de la resolución 1067/2010 , sólo tres frigoríficos de Córdoba figuran con cupo asignado. Ellos son Logro y Vare, en Río Segundo, que en total reunieron 970 toneladas, y Estancias del Sur (Unquillo) que recibió 600 toneladas. En este último caso, el propietario del frigorífico (el grupo brasileño Marfrig) se presentó al concurso como grupo económico (integrado por las plantas Argentine Breeders & Packers, Best Beef y Quickfood), por lo que se considera “que la ejecución de las toneladas que fueran adjudicadas a cada una de las empresas citadas pueda ser ejecutada en los diferentes establecimientos de las empresas que han sido asimiladas a grupo económico”. En las distribuciones de años anteriores, el criterio que prevalecía era que la cuota asignada correspondía a las plantas y no a las empresas, para evitar que el cumplimiento se efectuara en otros establecimientos.Lo mismo ocurrió con la planta de Col-Car, perteneciente a la industria brasileña JBS, que integró en el reparto el “grupo económico” JBS Argentina. En uno de los cuatro adelantos de 10 por ciento del cupo que hizo la Oncca, entre octubre de 2009 y marzo pasado, la planta ubicada en Colonia Caroya había recibido un adelanto de 70,48 toneladas.A la hora del cumplimiento, Logros y Vare embarcaron el 87 por ciento del tonelaje recibido, según precisó su propietario Juan Carlos Grimaldi. El resto de los frigoríficos (Estancias del Sur y Col-Car) no suministraron información sobre cuánto había sido el nivel de desempeño. En total, Córdoba recibió en el último ejercicio 1.640 toneladas de cuota Hilton, 299,5 toneladas que en el ciclo anterior, cuando las plantas ubicadas en la provincia concentraron 1939,5 toneladas. Se trata de la peor participación en los últimos seis años.

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