12 de julio de 2010 06:52 AM
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La vacuna de conejo de monte, en la última fase de investigación

A pesar de haberse comprobado la seguridad individual y ambiental de la vacuna, habrá que esperar a que finalicen las últimas pruebas, en octubre de 2010, para disponer de los resultados definitivos sobre su compleja transmisión en campo

El proyecto de investigación para el desarrollo de la vacuna ISPANVAC para el conejo de monte que, desde abril de 2004, desarrollan conjuntamente el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) del Ministerio de Ciencia e Innovación; la Fundación Biodiversidad (FB) del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino; la Real Federación Española de Caza (RFEC), a través de la Fundación FEDENCA, y los Laboratorios SYVA S.A. de León, se encuentra en la última fase de investigación. Esta última fase ha arrancado con la segunda prueba de transmisión en campo que se está desarrollando en el término de Vezdemarbán (Zamora).
 Estas últimas pruebas están dirigidas a contrastar los datos obtenidos en análisis anteriores sobre la transmisión de la vacuna en campo, minimizando para ello los riesgos de aparición de enfermedades durante el proceso y, de este modo, evitar la invalidación de las pruebas de campo tal y como había ocurrido en el 2009 en Portas (Pontevedra). Por ahora, se ha avanzado en la constatación de la seguridad individual (para cada uno de los conejos) y ambiental (segura también para sus predadores) de la vacuna ISPANVAC. Se sabe que el cien por cien de los conejos vacunados quedan protegidos frente a desafíos letales con el virus mixoma o el virus RHD durante más de un año, lo que permitirá a esos conejos la cría de las camadas habituales en ese periodo. La vacuna es estable durante más de dos años y medio en almacenamiento con refrigeración.  
A finales de este año se podrá disponer de información suficiente para conocer el grado de transmisión de la vacuna en campo, última de las pruebas previstas en el marco de este proyecto que, de resultar adecuado, proporcionaría el impulso necesario para la elaboración de la documentación a presentar a la Agencia Europea del Medicamento (EMEA), organismo que debe autorizar el uso de esta vacuna.  
Transmisibilidad entre individuos inoculados y no inoculados
Está comprobado que la vacuna es segura para cada uno de los conejos vacunados y para los predadores de los conejos; la vacuna es segura también cuando se aplica a conejas preñadas y la cepa vacunal no se vuelve más virulenta después de cinco pases (reversión a la virulencia). La transmisión de la vacuna es otro de los atributos de gran interés desde el punto de vista de la extensión de la eficacia a la población de conejos no vacunados.  
Sin embargo, esta capacidad de transmisión ha de ser limitada, para no liberar un virus vivo que se pueda perpetuar en la naturaleza durante su utilización. De lo contrario, difícilmente sería autorizado por la EMEA para su utilización en campo, ya que al tratarse de un virus vivo recombinante a administrar a animales silvestres, es necesario ponderar la eficacia esperada y el riesgo de su aplicación en el campo.

El coste de la vacuna para este proyecto desde el año 2004 hasta la finalización de las pruebas definitivas, en octubre de 2010, es de 1.288.341 euros, a sufragar entre los cuatro socios, que trabajan coordinada e intensamente, con el objetivo último de favorecer la recuperación de las poblaciones de conejo de monte.

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