12 de julio de 2010 09:53 AM
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Nuez pecan: una producción alternativa que toma fuerza en Entre Ríos

La proyección de los socios es alcanzar las 200 hectáreas con 20.000 árboles y así se lo hicieron saber al gobernador Sergio Urribarri en una reunión que mantuvieran con el mandatario. Según manifiesta uno de ellos, Julio Molina, la opción por la nuez pecan fue porque estaba "buscando algo que me de tranquilidad en el futuro y no tener que depender tanto de la soja, que si bien tiene una rentabilidad aparentemente buena, nos está llevando la productividad del campo".

La nuez pecán, conocida también como "la reina de las frutas secas", está haciéndose un lugar entre las producciones alternativas de la Argentina. Esta alternativa productiva está estimulada no sólo por el crecimiento de la demanda en los países desarrollados sino también por el incremento del consumo local y, en consecuencia, una mayor demanda en el mercado doméstico que se acentuó en la última década.
“Nos asociamos dos establecimientos”, explica Julio Molina, quién junto a su socio se encuentra plantando árboles de nueces pecan desde el año 2007. Hasta el momento han plantado 3.000 árboles, a razón de 100 por hectárea, es decir con 10 por 10 metros de distancia entre cada uno. Este año “queremos aumentar la plantación a 20.000 árboles o sea 10.000 cada uno. Con eso cubriríamos 200 hectáreas”, detalla.
La Flor del Pago y Santa Rosa, son los establecimientos de los socios. Están ubicados en el distrito Lucas Norte del departamento Villaguay a 50 kilómetros del la ruta N º 20 y 50 kilómetros al norte de la ciudad de Villaguay, lindando ambos con el arroyo Lucas. “No es nada del otro mundo lo que estamos haciendo”, dice Molina, y agrega “es una actividad del campo mas”. Aún así, teniendo en cuenta que el mercado de este producto está desabastecido, tanto a nivel nacional como internacional, y que en Argentina solo hay 5.000 hectáreas plantadas, este emprendimiento de 200 hectáreas se vuelve de vital importancia para el sector.

Inicios
Al ser consultado sobre cómo decidieron dedicarse a esta actividad, el productor señala que “la inquietud nace porque yo andaba buscando algo que me de tranquilidad en el futuro y no tener que depender tanto de la soja, que si bien tiene una rentabilidad aparentemente buena, nos está llevando la productividad del campo. Esto era una alternativa bastante buena y tranquila, que si bien lleva mucho esfuerzo al principio para implantarla, después es una producción segura durante muchos años”.
Por otra parte, Molina indica que “después que tomamos la decisión y definimos que tenia que ser la nuez pecan, empezamos a visitar productores que hacía años la estaban plantando. Observamos, hicimos preguntas, nos asesoramos en el tema, nos conformó, nos pareció interesante y por eso emprendimos esto”, puntualiza.

Reunión con el gobernador
Referente a la reunión que mantuvieron con el gobernador, en oportunidad de la visita del mandatario a la ciudad de San Salvador, el productor de nuez pecan asegura que “Urribarri estaba muy interesado en el proyecto y quedo muy satisfecho porque le gusta saber lo que se está haciendo en la provincia. Como esto es una actividad prácticamente nueva y la estamos por hacer en una escala importante a nivel privado, llamó su atención y nos respaldó en todo”.
“Nuestro propósito fue informarle lo que estábamos haciendo”, asevera. “El proyecto se inició hace tres años y va a seguir adelante, es decir, se hace o se hace. Desde ya que si existiera alguna ayuda desde el punto de vista financiero, crediticio mas que nada, en vez de concretarlo en cinco años, lo completaríamos en dos. Eso sería una gran ayuda para nosotros, porque es una actividad que requiere mucho capital de inversión. Igualmente los planes nuestros es continuar y terminarlo”.

Producción
El árbol de nuez pecan comienza a producir en pequeña cantidad a los 5 años y a partir de los 7 u 8 se estima que producen entre 8 y 10 kilos cada uno, aumentando la cantidad según pasan los años. El período de vida no se conoce aún, pero se sabe que es muy longevo y se calcula en 100 años aproximadamente.
En este caso, el riego es realizado con agua de pozo mediante un sistema artificial por goteo, que tiene la posibilidad de programar la cantidad de tiempo por grupos de hectáreas. Cada árbol es rodeado en forma circular por una manguera que cuenta con picos que realizan el goteo.
En el caso de la recolección, existen dos formas de realizar esta tarea, dependiendo de la cantidad de hectáreas en que se necesite hacer el trabajo. Para una menor escala, entre 5 y 10 hectáreas, existe la posibilidad de una recolección manual. En el caso de una producción de mayor escala, hay una alternativa semi mecánica, que consiste en un aro colocado al pie del árbol y mediante vibración sacude la planta para hacer caer el fruto, el cual es recogido con bolsas ubicadas a ambos lados.

Mano de obra
En cuanto a los puestos de trabajo que genera la actividad, Molina afirma que “depende de las etapas”. En este momento “estamos plantando. Este año, entre los dos pensamos plantar 6.000 árboles, que demandarán 15 personas aproximadamente para hacerlo en un período de 60 días. Ahora estamos ocupando seis personas para plantar y estamos haciendo a razón de 14 árboles por hora”.
Después “viene el riego, el control de hormigas, la fertilización, los controles de hongos, las deficiencias de zinc que tiene la planta y que hay que dárselo y la atención constante de roedores u otros animales”, detalla. Es decir, “las plantas exigen un control. Es un cultivo que en la primera etapa de desarrollo, que es en la que estamos nosotros, exige bastante mano de obra, ya que lo podríamos calificar como un cultivo semi intensivo”.

Comercialización y mercado
La nuez pecan “se puede comercializar como uno quiera”, explica el emprendedor. Actualmente casi un 95 por ciento de la producción se comercializa con cáscara. “Si la vendiéramos ya elaborada para consumo, con el valor agregado, se obtiene una mayor rentabilidad y, por consiguiente, se necesita mayor estructura, mayor cantidad de mano de obra y demás”.
En lo referido al mercado, las expectativas de venta son importantes, ya que existe demanda tanto a nivel nacional como internacional y “los dos están desabastecidos”, informa Molina. Esta nueva alternativa ha tomado auge en el último tiempo, pero lo que se ha plantado todavía no produce. “La oferta de mercadería no alcanza a cubrir la demanda interna”, dice y agrega, “nos han tentado compradores extranjeros de Alemania y China, pero no les hemos podido ofrecer mercadería porque no tenemos. La ventaja nuestra como país es que salimos en contra estación con los mayores consumidores, que son Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea. Hay un solo antecedente de exportación que hizo un productor de Gualeguay en pequeña cantidad hace 4 o 5 años”.

La tecnología hecha fruto
Los plantines que se están utilizando en los emprendimientos fueron comprados en un vivero ubicado en la localidad de La Criolla, en el departamento Concordia y cuentan con el correspondiente certificado de trazabilidad de Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). En este sentido, el productor aclara además que “pertenecemos al grupo Cambio Rural de INTA Gualeguay y nos asesora el extensionista de esa agencia. Contamos con ese asesoramiento que es muy bueno”.
Por otra parte, actualmente el INTA Delta está estudiando el desarrollo de la nuez. Se hacen árboles de injerto que permiten tener variedades mas precoces y toda la tecnología moderna que necesita el cultivo de esta actividad, que necesita de receptivas y polarizadores para tener una buena cosecha. Es decir que “la tecnología generada desde esta institución se verá en nuestro frutos el día de mañana”, manifiesta Molina.

A futuro
“Nosotros lo planeamos en dos etapas”, asevera el emprendedor en relación al proyecto. “Una de implantación y producción y la segunda de elaboración y comercialización, que es una cosa completamente distinta. Como lo pensamos en una escala bastante importante, nuestra idea es tener las dos etapas”.
Para ello, “se necesitan maquinarias especiales que todavía no están disponibles en el país”, asegura. “Otros productores han introducido algunas de origen norteamericano. Con eso uno coloca la nuez por un lado y por el otro sale con la bolsita lista para consumir o vender”.

Las condiciones de la nuez pecan
La nuez pecán reúne una serie de condiciones difíciles de encontrar en conjunto en otras frutas secas. Además de ser muy rica y tener un agradable aroma, cuenta con un alto porcentaje de ácidos grasos no saturados, que no producen colesterol ni ocasionan problemas circulatorios o cardíacos. De la misma manera, ayuda a una completa alimentación de personas diabéticas y es ideal para la buena nutrición de embarazadas y niños. Así y todo, este fruto seco es poco conocido en el país. El consumo ronda las 600 toneladas al año de nuez pelada y el consumo anual per cápita anda alrededor de los 15 gramos.
Otra de las características que diferencian al cultivo de la nuez pecán de otros es que no requiere de la aplicación de agroquímicos como así tampoco de tratamientos fitosanitarios ni de podas o riego, una vez superado el primer año de su implantación. Se trata del único cultivo de la pampa húmeda bonaerense que puede lograr su producción en forma totalmente ecológica. Como contrapartida, su proceso de crecimiento (es una planta que puede vivir hasta 200 años) es muy lento y sólo se logra un rendimiento interesante y rentable después de los 10 años de implantada, alcanzando su momento óptimo en cuanto a rindes recién a partir de las dos décadas.

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