27 de noviembre de 2009 08:32 AM
Imprimir

Desmamante temporal

Como el término indica, el método no significa la separación definitiva del ternero, sino que imposibilita su acceso a la leche durante cierto tiempo, sin apartarlo de la madre, mediante una barrera física consistente en un destetador de plástico u otro material fijado al tabique nasal, cubriendo el morro.

Este sistema de destete temporal, se suma al sistema de desmamante convencional; se realiza entre los 5 a 7 meses y el destete anticipado o precoz se hace a los 2 meses, toda vez que el ternero esté en condiciones.

El tiempo de desmamante temporal se prolonga entre 12 y 15 días, para permitir a la madre recuperar su condición corporal y evitar que la succión del pezón desencadene por vía refleja los mecanismos hormonales que dificultan el ciclo estral, al cabo de los cuales el destetador o “guampilla” es retirado, volviendo el ternero a mamar hasta la época y edad planeadas para el destete convencional. Se persigue con esto obtener mayores porcentajes de preñez en vacas con cría al pie. En todo caso, los tiempos más prolongados de destete temporal son los más eficientes para lograrlo, tomando en consideración que los lapsos mayores a 15 días pueden significar el secado de la ubre, provocando el destete forzoso del ternero que resultaría “aguachado”, y que un destete de duración menor a los 12 días resulta poco eficiente.

El manejo adecuado del tiempo de desmamante temporal resulta de suma importancia por cuanto las vacas cebuinas secan la ubre en menos días que las taurinas y sus cruzas. Así mismo, la edad de la madre permite mayor o menor duración del destete temporal sin secar la ubre: la primeriza es la más sensible, en contraposición a la adulta, que admite mayor tiempo de destete antes de perder la capacidad de seguir produciendo leche.

CONTRAINDICACIONES

Si se adopta el destete convencional, no es aconsejable separar a los terneros de las vacas y soltarlos de inmediato a los potreros de recría, pues de esta forma se corren mayores riesgos de accidentes, daños a las instalaciones, pérdida de peso por gasto excesivo de energía, porque los terneros corren al costado de las alambradas tratando de salir, lo que, además, acarrea mayor dificultad en el manejo.

Tampoco es aconsejable hacer coincidir con el desmamante otras tareas tales como la marcación, castración, descorne, que de por sí ya producen bastante estrés, que no deben ser agregados al producido naturalmente por la acción de desmamantar.

Las operaciones citadas deben ser ejecutadas con anticipación al desmamante, de forma tal que en ese momento los terneros ya se encuentren curados.

Por más que una separación tardía producirá un buen ternero, no debe privilegiarse su peso en detrimento de la condición corporal de la madre como consecuencia de una prolongada lactación que comprometa su eficiencia productiva.

OTRAS CONSIDERACIONES

La condición sanitaria para efectuar el destete debe ser óptima, tomando en consideración que los terneros, a esa edad, son muy susceptibles a las enfermedades parasitarias e infecciosas, y por lo tanto la prevención de las mismas reviste capital importancia, no solo para la supervivencia del ternero, sino también para su ulterior desarrollo.

­Resulta sumamente importante que, a la fecha programada para el destete, todos los terneros ya se encuentren vacunados contra el carbunclo sintomático (mancha pe), aftosa, y las hembras, contra la brucelosis; todos estos tratamientos por lo menos con 15 días de anticipación, y haber recibido su primera dosificación con antiparasitarios en un lapso no mayor de 2 meses predestete, la cual debe repetirse en el mismo momento de la separación de los terneros.

Para el tratamiento antiparasitario del desmamante, debe emplearse una droga de amplio espectro, la que debe repetirse en un lapso no mayor de 2 meses posteriores al destete.
Como norma de manejo adicional, es recomendable tomar nota del peso de los terneros al ser desmamantados, machos y hembras por separado. Debe procederse al pesaje de los terneros consignando el peso bruto sin noche de encierre ni descuento alguno, todos los años con la misma modalidad y con la misma edad de los terneros a fin de comparar la calidad de destete logrado y evaluar los kilogramos producidos por vaca entorada.

En establecimientos especializados en producción de cría, deben tomarse en consideración dos indicadores de eficiencia física muy importantes: 1% de marcación (destete) y el peso al desmamantar.

Prof. Dr. Hermógenes Rivas
Prof. Titular de la Cátedra Producción Bovina de la FCV-UNASector Productivo.com.py

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *