16 de julio de 2010 07:04 AM
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La Trazabilidad ovina no trabará mercado europeo

Requisito. La UE lo pedirá en breve, incluso para terceros

La Unión Europea mantiene con firmeza la idea de exigir la trazabilidad en ovinos a partir de enero de 2010 y también se lo pedirá a sus abastecedores. Uruguay podría cumplir con esta exigencia, pues tiene algunas ventajas para hacerlo. Aunque todavía la exigencia "está verde", los productores de ovinos de los países de la Unión Europea, ya le pidieron a la Comisaria de Agricultura Mariann Fischer Boer, que también sea obligatoria la exigencia para los terceros abastecedores. Uruguay es el tercer productor mundial de carne ovina -detrás de Australia y Nueva Zelanda- y su principal mercado es la Unión Europea, donde, además se pagan los mejores precios por el producto. La exigencia fue reiterada oficialmente en el reciente "Primer Foro Internacional sobre la Carne de Ovino, para los Productores y la Industria", celebrado en Bruselas, Organizado por la Meat Livestock Australia, la Meat & Woll and New Zealand y la Unión Europea de Cooperativas Agrarias Agrícolas, reuniendo a 140 compradores, productores, industriales y otros integrantes de las cadenas ovinas de 25 países. Desde la óptica del subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Daniel Garín, la nueva exigencia comunitaria, "podría ser cumplida en un plazo relativamente breve por Uruguay, ya que existen las condiciones para ello". El funcionario, quien tuvo a su cargo el Sistema de Identificación y Registro Animal (SIRA), por el que se llevó adelante la trazabilidad individual obligatoria del ganado vacuno, recordó que los datos incluidos en la Guías de Propiedad y Tránsito de la Dirección de Contralor de Semovientes (Dicose), contienen la información necesaria para implementar un plan de seguimiento grupal. Al igual que Garín, el vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Fernando Pérez Abella, subrayó que esta exigencia se encuentra, hasta el momento, en un plano de discusión interna dentro de la UE y no hay ninguna comunicación oficial al respecto. CAUTELA. No obstante, el jerarca entiende que una exigencia de esta naturaleza no se puede tomar de un día para el otro y que aún restan instancias de discusión internas. Los productores de ovinos del viejo continente, habrían sugerido a la comisaria Fischer Boer que, al menos, se empezara por una trazabilidad grupal. Los consumidores comunitarios presionan a su gobierno para conseguir una mayor seguridad alimentaria y la trazabilidad de los alimentos es fundamental para conseguirla. "Nadie sabe qué tipo de trazabilidad será que se imponga a partir de enero del año que viene", recordó el economista Carlos Salgado, especialista del Secretariado Uruguayo de la Lana en diálogo con El País. Para este especialista, no hay señales en el horizonte que puedan opacar el crecimiento de la demanda que hoy tiene la Unión Europea en el caso de la carne ovina. "La Unión Europea cada vez produce menos carne ovina y tiene costos más altos", recordó. SUBAS. El principal abastecedor del producto en el viejo continente es Nueva Zelanda, que tiene una cuota de 227.000 toneladas, pero también enfrenta el problema de tener menor producción. "Los precios en la Unión Europea mejoraron, principalmente para la pierna desosada; es un mercado que fija los precios del cordero en el mundo", admitió el especialista. Esos valores están por encima de los que hoy paga el mercado de Estados Unidos, al que la ovinocultura uruguaya viene gestionando el acceso desde hace varios años y donde apenas restan algunos trámites burocráticos para la apertura. Por eso, Salgado le dijo a El País "no ver problemas por el lado de la demanda" en los países europeos e incluso aseguró que, en el caso de lograr una ampliación del actual cupo ovino (ver aparte), el país no tendría problemas para poder cumplirlo, por más que, al igual que en el resto del mundo, sufra una baja de la producción. Según las cifras del Instituto Nacional de Carnes (INAC), las cifras parciales (al 10 de octubre pasado) revelan que la Unión Europea representó el 22,9% del total exportado, captando un volumen de 4.834 toneladas. A este mercado va sólo carne desosada. Un cupo que vale mucho La Unión Europea es el principal mercado para la carne ovina uruguaya. En este nicho, el país tiene un cupo de 5.800 toneladas que ingresan con arancel preferencial. En este caso, todos los cortes van desosados, pero en los últimos años las autoridades sanitarias uruguayas vienen negociando para eliminar las barreras sanitarias europeas y poder ingresar con carne con hueso.  El País Digital

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