16 de julio de 2010 07:35 AM
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"Se quitó carne en la mesa de los argentinos"

La síntesis la formuló el legislador juecista en la reunión que en Diputados protagonizaron las Trabajadores y Cámaras empresarias de la industria frigorífica. En el encuentro se desnudaron diferencias en el sector industrial, mientras que el oficialismo reconoció que "hay algunas realidades"..

La producción de arne pasa uno de sus peores momentos por estas horas, pero “el año que viene va a ser peor”. Esta fue una de las conclusiones que dejó este martes la reunión realizada en la Comisión de Agricultura y Ganadería, convocada por su presidente, el diputado formoseño Ricardo Buryaile, por las “desacertadas políticas ganaderas” del gobierno, precisó. Una veintena de diputados, integrantes o no de la comisión, asistieron para tener el testimonio directo de la situación en la industria frigorífica, las restricciones a la exportación, la caída del consumo interno, la disminución de la producción, los aumentos de precios al consumidor. Y principalmente la situación laboral que abarca a un universo cercano a los 27.800 trabajadores. Por los trabajadores bonaerenses asistió Silvio Etcheun (Sigba), y Carlos Molinares de la Federación de la Carne que conduce José Alberto Fantini. Ambos gremios se ubican en veredas diferentes, el primero con respaldo de Carbap (también estuvo presente su presidente, Pedro Apaolaza), y la segunda alineada con el gobierno. Pese a sus diferencias ambos gremios coincidieron en describir como preocupante la situación a partir de la caída de la faena producida y permisos de exportación otorgados con cuentagotas cuyo impacto se describió en una menor producción de carne en torno al 23%, de las exportaciones 37%, y del consumo 21%. Las cifras fueron aportadas por Germán Manzano de UNICA, Miguel Schiareti de CICCRA y FIFRA, datos que compartió Héctor Salamanco, representante del consorcio ABC entidad que reúne a las empresas que históricamente concentran el grueso de la cuota Hilton. El consumo interno entre enero y mayo de este año pasó de 70 a 55kg por habitante, y bajaría otros 5kg el año próximo, según Schiareti.
El dato llevó a una reflexión del diputado cordobés Gumersindo Alonso: “Hoy queda demostrado que no se defendía la mesa de los argentinos”, disparó el ex secretario de agricultura de la nación. “Porque le hemos quitado a los argentinos quince kilos de carne de la mesa”, precisó. La mayoría de los presentes puso nombre y apellido a la crisis de la carne: Guillermo Moreno. Al Secretario de Comercio se lo señaló como el creador de las “baratas” supermercadistas que ayudan a bajar el índice de precios al consumidor en las estadísticas oficiales que derivan en una menor inflación. Pero el cuestionado Moreno necesita socios para llevar a cabo las ofertas que cada fin de semana pueden verse en páginas y páginas de medios nacionales, que paradójicamente critican al mismo Moreno. Las baratas “no pueden existir más”, reclamó Etcheún. Las ofertas supermercadistas representan “2,5 millones de kilos de carne” dijo, y en los locales ubicados “donde hay mayor poder adquisitivo”, aclaró. Etcheún pidió además eliminar las retenciones a la carne por un año, y lo más importante, que se cumpla con el decreto presidencial de subsidios a los trabajadores de la carne en problemas que aún no han sido aplicados, para unos 4.000 trabajadores que enfrentan distinto grado de conflicto.
Sin embargo, aún con la aplicación de la ayuda oficial el salario rondaría los 2.500 pesos, poco menos de la mitad de lo que debería ganar un trabajador calificado cuyo salario es de unos “5.000 o 6.000 pesos”, remarcó el diputado Buryaile. Durante la reunión que se extendió por más de tres horas, también se abrieron viejas heridas entre sectores de la industria. Fue el propio Raúl Rivara, ex ministro de Asuntos Agrarios de Felipe Solá en Buenos Aires, hoy legislador nacional quien remarcó al representante de los frigoríficos exportadores (ABC) que esas empresas fueron “partícipes necesarios” en el escenario dramático que ayer se describió. Rivara minimizó a la sequía y la retención de animales por parte del productor, como causas de la situación actual. En cambio lo que “estalló” fue “la comercialización”, a partir de la irrupción de Guillermo Moreno en el sistema. El diputado felipista puso como aliado ineludible de la política kirchnerista a frigoríficos que se deshicieron de activos vendiendo a los grupos brasileños las empresas.
Mientras el gobierno construía la arquitectura de la crisis que actualmente se vive “solamente se dedicaban a contar billetes”, increpó Rivara que enfrentaba a Guillermo Moreno mucho antes de las elecciones presidenciales que ganó en octubre de 2007 Cristina Fernández de Kirchner. “Ahora son víctimas”, agregó Rivara mirando a Salamanco, pero lo que sufren “es parte de lo que ayudaron a construir”. A las empresas de ABC se las señaló también como las beneficiarias de las “baratas” supermercadistas, cuya contribución a desinflar los precios en la estadística se recompensa con los pocos permisos de exportación que se emiten desde Comercio. Sin embargo, pese al fuerte clima contra el oficialismo, no faltó la autocrítica. El diputado Pablo Orsolini, fue uno de los que reconoció que era el momento de plantear un “mea culpa” sectorial y reconstruir la política ganadera. Salamanco negó que las exportaciones estuvieran cerradas, al igual que el ministro Julián Domínguez cuando visitó esa misma comisión hace dos meses, solo “están restringidas” aclaró el representante de ABC.
Salamanco criticó a la vez la negativa histórica de los consumeros por modificar el sistema de distribución y comercialización de carne mediante un sistema de cortes en lugar de la media res. Y añadió que en los últimos 60 años la Argentina tuvo una política errática en la producción y exportación de carne cuyo único factor común fue el “aislamiento del mundo”. A las responsabilidades cruzadas sobre quienes contribuyeron en mayor o menor medida a la actual situación del sector de ganados y carnes, Germán Manzano -de la Unión de la Industria Cárnica Argentina- aportó un aforismo que “siempre digo” y sonó a sincericidio: “A río revuelto ganancia de frigoríficos”. El oficialismo a través del diputado misionero Axel Ziegler resaltó las variables de la sequía y el corrimiento de la frontera agrícola en el análisis compartido, como elementos objetivos a tener en cuenta para el diagnóstico que se realizaba. Sin embargo, tampoco se negó la crisis que afecta al sector trabajador.
Rubén Sciutto reconoció que “hay algunas realidades” pero remarcó que “a veces se aprovecha esta comisión para hacer tribuna” política. Sciutto, vicepresidente de la comisión e interlocutor del oficialismo con el Ministro Domínguez, subrayó que al paso de los años y con distintos gobiernos, hay deficiencias en la producción que persisten. “Coincido con que hay que subir el índice de destete”, agregó, una medida que en poco tiempo debería aumentar la oferta de carne, pero que se discute desde hace décadas sin resultados. “Ha fracasado un modo de comercialización”, resumió Ricardo Buryaile. El presidente de la comisión concluyó que una vez que las autoridades reconozcan esta situación “vamos a avanzar” entre oficialismo y oposición en dirección a una política ganadera y de carnes constructiva.
Publicado por Andres Tomassetti

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