16 de julio de 2010 14:01 PM
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Cereales de invierno: poca agua y algo de frío

El daño por heladas está latente, pero hay formas de atenuarlo.

A diferencia de lo que ocurre con los cultivos estivales, el planteo de los invernales en la región se basa casi exclusivamente en la cantidad de agua almacenada en el suelo antes de la siembra.El "cuánto" es motivo de discusión. Hay quienes parten con no menos de 200 milímetros de agua disponible hasta los dos metros de profundidad. A otros, en cambio, le bastan 150 milímetros.En ambos casos, la capacidad de campo está lejos, mientras acecha, amenazante, el punto de marchitez permanente. Es aquí donde se pretende poner en tela de juicio el límite preestablecido por debajo del cual la planta no puede tomar agua (-1,5 megapascales-MPa de potencial hídrico).La estimación por el método gravimétrico del porcentaje de agua en el suelo (W) hacia el final del ciclo de cultivo suele arrojar porcentajes por debajo de los ya clásicos 10 ó 12 por ciento. Valores cercanos al ocho por ciento son comunes, lo que implica que el cultivo es capaz de tomar agua más allá de los -1,5 MPa.En términos cuantitativos, el cultivo se hace de un plus de entre 20 y 30 milímetros para ser transpirados.Anticipar la siembra. Dejando el suelo y pasando a la atmósfera, las bajas temperaturas coincidentes con los estados reproductivos (espigazón) son temidas y evitadas, optándose por fechas de siembra acordes al ciclo biológico del material.Sin embargo, se puede anticipar la siembra tal de desocupar el lote antes y así implantar el cultivo de segunda en fecha casi óptima. El daño por heladas está latente, pero puede atenuarse si el cultivo no se fertiliza con nitrógeno y está sujeto a un moderado déficit hídrico.No todos los materiales tienen la misma capacidad de tomar agua del suelo por debajo de los -1.5 MPa ni tolerar temperaturas por debajo de los cero grados durante espigazón. Está en nosotros encontrar la mejor combinación de los recursos disponibles (agua, temperatura, luz y cobertura) y ajustar un poco más el manejo de los cereales de invierno.Información preparada por Ricardo Maich, ingeniero agrónomo, Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba.

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