17 de julio de 2010 08:11 AM
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Bruselas quiere relajar el control sobre el mal de las vacas locas

La Comisión apoya alimentar de nuevo a aves y cerdos con pienso cárnico. El sacrificio del rebaño donde haya un animal infectado ya no será obligatorio.

La Comisión Europea (CE), bajo presión de los sectores ganaderos y de la industria de piensos, propuso ayer recortar drásticamente los controles impuestos en la Unión Europea (UE) para atajar la epidemia de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocida como la enfermedad de las vacas locas. El consumo de carne infectada provoca el desarrollo de la enfermedad cerebral degenerativa de Creutzfeldt-Jakob.   A pesar de reconocer que la enfermedad no está erradicada y que durante el año pasado aún se detectaron 67 casos, el comisario de Salud, John Dalli, defendió eliminar una parte importante de las medias que han permitido controlar la dolencia, que la pasividad del Gobierno británico y de la propia CE convirtieron en epidémica a finales de la década de los 80.El Ejecutivo comunitario propuso a los Veintisiete volver a permitir el uso de piensos cárnicos para alimentar al ganado porcino, aves y pescados. La prohibición del uso de piensos cárnicos para alimentar al ganado se introdujo al constatarse que era una de las principales causas de transmisión de la enfermedad.Dalli quiere ahora limitar la prohibición del uso de piensos procedentes de carne únicamente para los rumiantes y para los animales de la misma especie utilizada en la fabricación del pienso.De este modo, la Comisión Europea propone que se pueda alimentar a los cerdos con piensos elaborados con carne de aves y a las aves con piensos procedentes de carne porcina, pero no alimentar a los cerdos con carne porcina, ni a las aves con piensos de carne avícola.Dalli también defendió suprimir la obligación de sacrificar todo el rebaño en el que se detecte un caso de vaca loca, como hasta ahora. Por el contrario, el Ejecutivo comunitario propone que ese rebaño pueda venderse como alimento humano con el único requisito de someter a los animales al test de detección de la enfermedad.MENOS PROHIBICIONES  La Comisión Europea pretende además reducir la lista de los órganos y partes del ganado bovino que se excluyen de la cadena alimenticia para restringir el riesgo de contagio de la enfermedad, especialmente los tejidos con elevada concentración de tejido nervioso.Desde octubre del 2000, deben retirarse del animal y destruirse el cráneo, el cerebro, los ojos y la espina dorsal de los animales de más de 12 meses; la columna vertebral para los animales de más de 30 meses, y las amígdalas, los intestinos y el mesenterio de los bovinos de todas las edades. El documento presentado por el comisario Dalli no es demasiado preciso, pero aboga por relajar las medidas que afectan a la venta y consumo de los intestinos de los bovinos. Otras medidas propugnadas por la Comisión Europea son relajar el sistema de vigilancia de la enfermedad, elevar la edad de los animales que deben someterse al test de la dolencia y suavizar la medidas contra la tembladera.

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