19 de julio de 2010 10:36 AM
Imprimir

Si se hambrea a la vaca, las preñeces no serán adecuadas

El promedio país de preñeces bovinas trepó este año a 77,5%, cuando en el 2009, debido a los problemas generados por la sequía, apenas había llegado al 59%, pero hay que recordar que, históricamente siempre estuvo entre 70% y 79,5%.

Más allá del aumento, todavía queda mucho por hacer, porque hay muchos ganaderos que todavía no aplican tecnología, incluso aquella de bajo costo para elevar la cantidad de terneros en el rodeo de cría. Históricamente el criador le echó la culpa a los bajos precios del ternero, pero hoy esta categoría vale y mucho y aun así, no se preñaron muchos más vientres. "Si el productor no pone énfasis en darle la ayuda necesaria a sus vacas para que puedan parir un ternero (sanidad, nutrición y manejo), las preñeces que le pedimos a la vaca seguirán siendo la fantasía de todo criador", aseguró a El País el médico veterinario Marcelo Texeira Núñez, profesional que habitualmente participa de los talleres de diagnóstico en bovinos que impulsa el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INIA) cada año, para estimar la cantidad de terneros que tendrá la ganadería uruguaya.Este veterinario, que cuenta con un amplio prestigio en el norte del país donde desarrolla su profesión, se califica como un fuerte "defensor de la vaca, pilar indiscutido de nuestra economía pecuaria. Soy defensor de ordenar el manejo del rodeo de cría, soy defensor de la búsqueda de asesoramiento profesional en aquellos técnicos capacitados. Soy muy defensor del ganadero inquieto que busca todos los días darle el mejor pasar a sus vacas; pero también digo y cada vez con mayor énfasis, que sin la ayuda necesaria y sin darle lo básico, pensar en tener más terneros es una fantasía".Para este profesional, "es impensable pretender manejar un rodeo de cría sin saber cómo se preña, diría, no se maneja un rodeo, se lo lleva `a los ponchazos`. Es una verdadera quimera querer abrir la puerta del negocio de la cría (base del negocio ganadero y de toda la cadena productiva) sin tener la llave del comienzo del mismo, que es saber cuántas vacas tengo preñadas y así ver cómo voy a planificar el negocio para adelante".Para Texeira, la vaca preñada, si se quiere tener de cada una un ternero, "debe ser la reina del establecimiento, quien se lleve el mejor trato, por la sencilla razón de que si sabemos que deben comer bien para que la función reproductiva se exprese, y las dejamos de hambrear, ya estamos en un muy buen camino que será coronado con una nueva preñez al término del próximo servicio".Científicamente, existen varios trabajos que prueban la estrecha relación entre preñez y buena condición corporal. Es más, muchos productores lo comprobaron cuando el Instituto Plan Agropecuario, en la década de `90, impulsó la Vaca 4, marcando los distintos estados corporales y la facilidad con que, dependiendo de los mismos, quedara o no gestando un vientre bovino.NO OLVIDARSE. La sequía que sacudió la ganadería uruguaya el año pasado se revirtió hace apenas nueve meses y hoy los ganados tienen una gran condición corporal, pero para Texeira las secuelas son palpables. "La vaquillona de primer servicio no se preñaría bien, muchas no llegarían ni siquiera al entore, hoy el dato del 78% de preñez logrado demuestra que la mano para esta categoría no venía bien y todo se dio como los técnicos estimaban. Por otro lado, habrá una cola de parición al revés que aumentará el riesgo del futuro vientre como madre".El profesional admitió que "los establecimientos criadores que han hecho y hacen bien los trabajos, que se dedican todo el año a cuidar las vacas y las categorías de reposición, que trabajan para preñar, son los que hoy van a la cabeza entre la cantidad de vientres servidos y cantidad de terneros destetados en las buenas y en las malas".

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *