19 de julio de 2010 12:25 PM
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Chile y los desafíios pendientes de los TLC

Los acuerdos de Libre Comercio han apoyado el desarrollo de Chile, pero con el tiempo han perdido parte de su fuerza. Sectores que piden mayores cuotas, agilización y aprobación de los temas fitosanitarios y la necesidad de mirar nuevos mercados están entre los desafíos. Medio Oriente sería el destino por conquistar.

Es una historia de más de 30 años. Pero la mayor fuerza la adquirió en la últimos 10, cuando Estados Unidos y la Unión Europea entraron al ruedo de los tratados de libre comercio que firmaba Chile. En ese plazo, los chilenos se volvieron los socios de 57 de las economías más poderosas del orbe y comenzaron a hacer llegar sus productos a buena parte de los consumidores con poder adquisitivo del mundo. Y ante esa posibilidad, al principio los "peros" -como cuotas restringidas o plazos de rebajas de aranceles- parecían temas menores. Especialmente, porque los mismos acuerdos consideraban revisiones.Y comenzó la carrera por aprovechar los beneficios y dar salida a una producción, que de otra forma, no tenía destino. Los exportadores nacionales entendieron que estaban las puertas abiertas, pero que para cruzarlas tenían que ofrecer lo que los consumidores de esos países querían.
"Como Chile tiene un mercado interno pequeño, las exportaciones permiten dinamizar el agro y obtener ganancias por toda esa producción que no se consume internamente", dice Marcos Mora, director de Economía Agraria de la Universidad de Chile. Así, los TLC impulsaron el desarrollo y la innovación local, con introducción de nuevas especies y variedades, aparición de tecnologías de packaging, de materiales; el inglés como clave de la contratación de profesionales -y técnicos en muchos casos- y la incorporación a la producción y comercialización de temas como sustentabilidad, trazabilidad, medio ambiente y buenas prácticas laborales. En suma, modernización del país y de su gente.Se aprovecharon bien los beneficios y los productores y exportadores nacionales crecieron. Pero, en el camino, pareció que los TLC comenzaban a quedar chicos. Los plazos de las rebajas arancelarias se cumplían, pero las cuotas, no siempre se ampliaban en la medida que se esperaba. Además, los mercados comenzaron también a abrirse a la competencia, con lo que los espacios se siguieron apretando. Y la producción nacional más eficiente con empresarios con la mira puesta en los mercados externos comenzó a sentir que ya no avanzaba al mismo ritmo. Pero Chile decidió no dormirse. Por ello dio cada vez más importancia a los nuevos socios, especialmente el Asia.Para los expertos, uno de los mercados que nunca podemos olvidar, por cercanía y facilidad para hacer negocios, es Latinoamérica. Sin embargo, "uno de los peores tratados que ha establecido Chile ha sido con el Mercosur", afirma Juan Ignacio Domínguez, profesor y agrónomo de la Universidad Católica. Esto por las malas condiciones que se lograron en el caso de envíos chilenos.La situación se repite con la Unión Europea, ya que si bien hay beneficios, muchos no son tan buenos como los que se les entregan o reciben los competidores. Este tipo de problemas hace que los distintos sectores y expertos del rubro llamen a renegociar y busquen, por ejemplo, la ampliación de cuotas comprometidas.Hay otros muy exitosos, entre los que destaca México, por las ganancias que ha traído, sobre todo porque sectores como el de la carne que no tenían precios competitivos para exportar y después del tratado han logrado entrar a la industria mexicana sin problemas. También quedan mercados por conquistar. El norte de África, especialmente Egipto y Marruecos, representan potenciales importantes para los chilenos. Además de la búsqueda por consolidar los envíos a India, China y Rusia, países BRICS, que son ícono de la recuperación económica en el mundo y generan interés por su alta población y elevado poder adquisitivo de las clases más altas. Actualmente, se están tramitando acuerdos con Malasia, Tailandia y Vietnam, pero quedan pendientes los citados países del norte de África. Con todo esto, muchos dicen que "Chile está en una posición de liderazgo en el mundo en cuanto a tratados", como afirma Domínguez.Aunque las tareas no terminan ahí, Carlos Furche, ex director general de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), reconoce que el dinamismo del mercado puede generar dificultades o excusas para elevar las barreras paraarancelarias.En este sentido, sectores como el lechero reclaman que, por el nivel de competitividad, no muchas veces se toman en cuenta todos los sectores y los dejan fuera de estas oportunidades de negocios. "Es un hecho que el mercado agrícola está muy protegido y distorsionado en países desarrollados, por eso no es fácil negociar productos sensibles", comenta Domínguez. Otra de las desventajas es que Chile para conseguir estos privilegios muchas veces debe ceder en otros aspectos, lo que hace imposible mantener barreras como las bandas de precio. De esto, el mejor ejemplo es Colombia, que tras el alza en el arancel al azúcar, se puso en riesgo la exportación de productos nacionales, como la fruta y el vino.Así, cada mercado tiene sus propias demandas y ofertas, por eso para cada destino cambian las reglas del juego. Además, para cada rubro se han establecido normas diferentes, según sus necesidades locales, y que no siempre implican ventajas similares para todos los productos chilenos. Aquí una revisión, sector por sector, de lo que falta por hacer y los desafíos de cada rubro. "Queremos exportar mil millones de dólares"Lecheros: Para los expertos, el sector lechero -y sus derivados- tiene potencial, sin embargo es uno de los rubros que no está mejor aprovechado por los TLC, con excepción quizá de México.
Por tratarse de mercados muy protegidos, la leche no ha figurado mucho. "Son muy pocos los mercados que otorgan espacios de comercio preferente a los lácteos. Más bien tienden a protegerlos vía subsidios, como la Unión Europea", afirma Guillermo Iturrieta, presidente de Exporlac.Entre los acuerdos conseguidos, uno histórico y casi único ha sido el tratado con China. El acuerdo, vigente desde 2006, permite eliminar los aranceles en todos los lácteos para 2015.
Con Turquía, sólo se lograron rebajas de 50% para los quesos. "Seguimos con una tremenda desventaja respecto de los países de la Unión Europea que venden con arancel cero. Y con Malasia todavía están pendientes las negociaciones de las aperturas sanitarias, pero en la industria comentan que piden exigencias muy difíciles de lograr por nuestras plantas", recalca Iturrieta."Somos una industria naciente al comercio exterior", explica Iturrieta. Y todavía quedan muchos mercados por conquistar, en el sector apuntan al norte de África, Medio Oriente y el Sudeste Asiático, para competir en igualdad de condiciones con Nueva Zelandia y Europa.
Sin embargo, para conseguirlo deben primero vencer problemas internos. "Es un sector con mucho potencial, pero necesita aumentar su capacidad productiva, ya que deja un margen muy bajo para vender al exterior", dice Furche.
Con dos millones de hectáreas aptas para la lechería, sólo se ocupan 700 mil. Hoy sólo se exporta un máximo de 400 millones de litros. "Queremos exportar mil millones de dólares y para eso necesitamos crecer en la producción hasta los 3.600 millones de litros anuales", dice Iturrieta.
En la industria comentan que alcanzar la meta podría demorar entre seis y diez años, a menos que las autoridades incentiven el incremento productivo de leche y se acelere el proceso."Hay que aumentar los envíos a Asia"Fruteros:
El sector frutícola es reconocido por su alta exportación, con envíos que superan los dos millones de toneladas. Antonio Walker, presidente de Fedefruta, dice que el principal beneficio que los tratados le han entregado al sector es la capacidad de conquistar mercados que culturalmente están muy lejos, como fue el caso de China."El TLC con China nos abre las puertas a un mercado muy esperado por la fruticultura, por la cantidad de población y su poder adquisitivo", comenta Walker. Hoy se envían 23 millones de frutas a ese continente, mientras que a Europa se mandan 110 millones, por eso el desafío es equiparar la cantidad o superarla, para aprovechar la alta demanda de los asiáticos. Actualmente, tiene mercados seguros y constantes, pero todavía quedan tareas pendientes. Los fruteros buscan consolidar sus negocios con Asia, India y Rusia, para luego ir por un nuevo destino: África.
Según Walker, "debemos tratar de abrirnos a Libia, Egipto y Marruecos". Aunque se muestran seguros de tener un producto bueno, en Fedefruta afirman que es necesario aumentar la promoción de los productos nacionales en el extranjero.A la conquista de Asia y RusiaElaborados: Para los alimentos elaborados, las tasas arancelarias eran demasiado altas antes de los tratados de libre comercio."Esto impedía cualquier flujo comercial, ya que los impuestos que se cancelaban en aduanas eran tan altos que no podíamos acceder a esos mercados", explica Guillermo González, gerente general de Chilealimentos.La organización reconoce que siempre ha buscado rebajas arancelarias, para tener precios más competitivos y accesibles a los consumidores extranjeros. Entre los mercados, la torta se reparte: 60% a América del Norte y del Sur, y sólo  22% hacia Europa.Sin embargo, Asia y Rusia son tareas pendientes del sector. "Pese a que los acuerdos más significativos, en términos de población, ya se han suscrito -China, Japón, India y Corea- existe una cantidad importante de naciones para avanzar", comenta González.Para los procesados es vital profundizar los acuerdos suscritos y hacer operativas las comisiones administradoras de acuerdos, en especial en los países latinoamericanos. "Esto es porque necesitamos que los problemas que se presenten tengan solución y no se perpetúen como ocurre frecuentemente", agrega el gerente general de Chilealimentos.Más promoción en mercados asiáticosVinos: Como quinto exportador de vino a nivel mundial, ni los daños del terremoto hicieron que los envíos de vinos de Chile al extranjero bajaran.Pese a la pérdida de 25 millones de litros de vino de guarda, en el valle de Cochagua, tras el 27F, los viñateros lograron enviar 64 millones de litros por 101 millones de dólares. Entre sus mercados, Estados Unidos, Reino Unido y Canadá representan los principales destinos. Para los expertos, los vinos han sido uno de los sectores más avanzados en materia de competitividad, y el hecho de tener TLC les permite llegar con precios más accesibles."Los vinos han sabido aprovechar las oportunidades que se abren con estos tratados, y es importante que sigan renegociando nuevos mercados o mejorando los que tienen", dice Mora.
Por eso, los desafíos no terminan. Los viñateros notaron que la demanda de Japón y China mostró importantes crecimientos. Con un producto que ya es reconocido en el exterior, la Asociación Vinos de Chile apunta a aumentar la promoción de los productos en Asia para consolidar las exportaciones a estos mercados. Estrategia que, a juicio de los expertos, es vital para posicionarse en países con importantes demandas, como China.Trabas sanitarias  En todos los sectores, pese a la alta cantidad de convenios comerciales, los requerimientos fitosanitarios -claves para hacer efectivo el ingreso de los productos a los países- se han convertido en trabas para que sean aprovechados al ciento por ciento, ya que no contar con la homologación de los protocolos impide llegar con determinados productos. Uno de los casos más ilustradores es Corea, país que lleva nueve años en negociaciones con Chile, lo que impide que sectores como el de las carnes puedan exportar a ese país. "El TLC con Corea no se ha aprovechado, porque no tenemos la autorización fitosanitaria. Esperamos que vengan a visitarnos desde ese país y que este año nos den el vamos", explica Fernando Chacón, gerente general de Faenacar. Por lo mismo, algunos proponen que, en las negociaciones de futuros acuerdos, lo fitosanitario vaya de la mano con lo comercial. "En todos los sectores los requerimientos fitosanitarios han retrasado los acuerdos por años. Por eso, sería muy recomendable que las agendas de negociación comercial y sanitaria vayan siempre juntas, cosa que no hace nuestro país hoy", explica Guillermo Iturrieta, presidente de Exporlac. Carlos Furche cuenta que, según su experiencia, todo depende también de la conducta del otro país. "Chile tiene altos estándares del punto de vista sanitario, pero se necesita agilizar el trabajo político y técnico con las autoridades de nuestras contrapartes. Muchos países utilizan estos estándares como medida de protección y por eso son remolones a la hora de firmar protocolos", explica.Forestales Para el sector forestal, la búsqueda de precios de exportación competitivos comenzó mucho antes que los tratados de libre comercio. Exportan a más de 100 mercados diferentes, por cifras que superan los 4 mil millones de dólares. A juicio de María Teresa Arana, gerente de estudios de la Corporación Chilena de la Madera, "la competitividad del sector comenzó mucho antes que los tratados, aunque estos le dieron valor a nuestra industria. Esto nos da una fuerza política, sobre todo a la hora de hacer negocios con países de la Unión Europea y Estados Unidos", dice.Arana comenta que el mejor beneficio es el arancel cero permanente, ya que en países, como México, antes se transaban tasas muy altas, lo que le restaba competitividad al país. "Hoy se redujeron aranceles y aumentamos nuestra participación en el mercado y exportamos gran diversidad de productos", explica la gerente de estudios de Corma.Entre los pendientes, India sería un mercado que falta ampliar. Actualmente, existe un acuerdo parcial, pero falta profundizarlo, ya que la alta población y sobre todo el poder adquisitivo de las clases más altas en ese país representan un mercado muy atractivo para las maderas chilenas. "Direcon ha hecho esfuerzos por establecer tratados, pero no ha resultado mucho. Los principales acuerdos ya se han conseguido", explica Arana.Carnes blancas El sector de las carnes blancas es otro de los más relevantes en cuanto a exportaciones: del orden de los US$ 700 millones anuales. Según datos de Odepa, la industria avícola nacional es la principal productora de carnes, con más de 600 mil toneladas por año.Pero vender carne al extranjero no es simple. Según los expertos, "es vital mejorar las condiciones de acceso para este producto, lo que implica que nuevos países reconozcan el estándar sanitario de los productos nacionales", comenta el economista agrario Marcos Mora.Sólo en 2009 se exportaron más de 99 mil toneladas, destacando el envío de carne de pollo y otros derivados. México es el destino más importante, gracias al arancel cero que generó el TLC. Le siguen Reino Unido, China y Hong Kong.La Unión Europea también representa un importante polo, sobre todo para las pechugas de pollo. Mientras que en China, la demanda va por productos más económicos, pero de consumo masivo. Por ello, los expertos recomiendan poner más plantas de exportación para incrementar los envíos al extranjero y aprovechar la alta demanda asiática.A la hora de evaluar nuevos desafíos para el sector, la tarea es la condición sanitaria. Las enfermedades y plagas que puedan afectar a los productos representan una amenaza constante para los exportadores, tema que han estado trabajando en forma muy potente incorporando tecnología de punta en los temas de prevención. Además, esperan sumar más destinos que hoy tramitan las barreras fitosanitarias, y consolidar las oportunidades que el tratado con China le ha otorgado al sector.Revista de Campo

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