24 de julio de 2010 12:14 PM
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Fijarían retenciones móviles para la exportación de carne

El valor lo determinará, entre otros parámetros, la evolución del precio de los embarques al exterior

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, fijaría un esquema de retenciones móviles para las exportaciones de carne. La medida fue evaluada durante una reunión que el funcionario mantuvo ayer con los representantes de la industria frigorífica y el gremio de la carne, en la que analizaron la difícil situación que atraviesa la actividad.El nuevo esquema de fijación del impuesto a los envíos de carne bovina al exterior tendría como punto de partida una fórmula polinómica conformada por los diferentes costos de la industria y los precios de la exportación. A partir de los resultados que aporte este indicador se fijarán las retenciones que hoy se ubican en 15 por ciento. En la medida de que mejore la cotización de los embarques, los derechos de exportación irán subiendo en forma paulatina hasta llegar al tope que tienen en la actualidad. El propio titular de Comercio Interior reconoció durante el encuentro que la industria está trabajando hoy a pérdida.Tiempos de crisis. Los frigoríficos exportadores habían solicitado el lunes una reunión con Moreno, con carácter de urgente, a los fines de solicitarle medidas para reactivar el sector. La restricción a los envíos al exterior dispuesta por el Gobierno y la caída que muestran los precios internacionales de la carne en los diferentes mercados han provocado que la mayoría de las plantas de faena para exportación estén operando con un capacidad ociosa que ronda el 40 por ciento. A eso se suma la exigencia de Moreno de aportar dos mil toneladas semanales de 13 cortes a precios populares, como requisito ineludible para poder exportar.Al despacho del funcionario, los empresarios llevaron dos propuestas para revertir la crisis: una suba del 15 por ciento en el precio de los cortes populares, que están fijos desde su entrada en vigencia en marzo pasado, o una eliminación paulatina de las retenciones.Durante el encuentro, Moreno fue claro con los industriales. No está dispuesto a negociar ni el volumen ni los precios de los cortes a precios sugeridos, pero sí aceptó modificar el programa de retenciones a través de un esquema móvil.Al próximo encuentro, que se realizará el próximo viernes, los industriales van a concurrir con las magnitudes ya definidas de las variables que integrarán las fórmula polinómica, entre las que figuran los costos de la hacienda y de la industria (contemplada la capacidad ociosa), los precios de las exportaciones, la contribución a los 13 cortes y el impacto de las retenciones. La Secretaría de Agricultura de la Nación también aportaría sus números. "La puesta en marcha del nuevo esquema sería en el corto plazo. Necesitamos que nos alivien la actual situación", confesó Juan Carlos Grimaldi, titular del frigorífico Río Segundo, uno de los asistentes al encuentro.Mientras tanto, el secretario de Comercio Interior volvió a reiterar sus promesas de que respetará el cupo de exportación de 20 mil toneladas mensuales (exceptuando la cuota Hilton, las menudencias y las termoprocesadas). Hasta admitió que si el precio de los cortes de hacienda liviana bajan un 30 por ciento (algo difícil de que ocurra en el actual escenario de restricción de la oferta bovina) no tendría inconvenientes en liberar las exportaciones.Más allá del compromiso verbal de cumplir con el cupo, esta semana se habían frenado los embarques de cortes delanteros y Kosher (mercado israelí) que deberían haber salido a cuenta del tonelaje autorizado.La Voz

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