23 de julio de 2010 08:19 AM
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Qué está detrás del reciente aumento de precio de la carne en Uruguay

Análisis de la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte

JUAN ANDRES ELHORDOY (JAE):
En el último mes los precios de la carne vacuna mostraron importantes subas en nuestro país. Concretamente, luego de tres ajustes semanales consecutivos por parte de la industria frigorífica, los precios de la media res acumularon una suba de 16% en 30 días.

Esto llevó a que en estos días el gobierno negociara con la industria frigorífica y con los carniceros acuerdos en torno a los precios de algunos cortes y achuras populares.

¿Qué está detrás de estas subas que estamos viendo en el precio de la carne? ¿Qué podemos esperar para los próximos meses? En seguida el diálogo es con la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

En el último mes los precios de la media res a las carnicerías se ajustaron un 16%, ahora desde el punto de vista del consumidor, ¿cómo es la evolución reciente de los precios de la carne al consumo?

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC):
Es una distinción importante: una cosa es el precio de la media res que la industria frigorífica pasa a las carnicerías y otra es el precio que los canales de venta (entre ellos las carnicerías) cobran al consumidor. Si bien tienden a ir bastante de la mano, en algunas oportunidades hay subas o bajas de los precios de la media res que la carnicería no traslada totalmente al consumidor.

Si miramos la perspectiva del consumidor, según el relevamiento que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para conformar el IPC, el precio promedio de la carne vacuna y ovina (en pesos) aumentó algo menos de 1% en junio. En los últimos dos meses acumula una suba de entre 1% y 2% en los diferentes cortes relevados. Es decir, que al menos en los precios que releva el INE, no se vieron aumentos tan importantes al consumidor como los que vimos en la media res en junio. Habrá que ver qué sucede en julio.

Por eso, con subas muy moderadas en los últimos meses y teniendo en cuenta las bajas que habíamos visto en marzo y abril, los valores de junio están todavía por debajo de los niveles vistos en enero de este año.

JAE – ¿Cómo se comparan los precios actuales con los que tuvimos en 2008, cuando también habíamos visto aumentos de precios muy importantes?  

FC – En relación a lo que fueron los picos de 2008 estamos todavía bien por debajo. En términos de pesos corrientes, el precio promedio de la carne vacuna y ovina está un 6% por debajo de los niveles de mediados de 2008, aunque hay diferencias por corte (en algunos casos estamos más de 10% por debajo de aquellos récord). Eso implica que en términos reales, es decir, cuando vemos cómo ha evolucionado el precio de la carne en relación a los precios promedio del conjunto de bienes y servicios que incluye el IPC, estamos aproximadamente 15% por debajo de los máximos de agosto-setiembre de 2008, aunque también en niveles muy altos en la comparación histórica.

JAE – ¿Qué está detrás de estas subas de las últimas semanas?

FC – Son varios los elementos que están detrás del alza que estamos viendo en los precios de la carne. En primer lugar, los precios de exportación están muy altos. Según los datos que publica INAC, el precio promedio de exportación de la carne vacuna subió casi 20% en lo que va del año (en dólares). Más de 25% por debajo de los máximos vistos a mediados de 2008 pero son precios muy altos. Para poner alguna referencia están más de 40% por encima de los valores prevalecientes en 2006-2007, previo al auge de la primera mitad de 2008.

JAE – ¿Cómo se explica esta firmeza en los valores de la carne a nivel internacional? Porque uno pensaría que con la crisis que se está viviendo en Europa, que es un mercado clave para la industria local, los precios de exportación deberían estar bajando.

FC – En alguna medida la crisis implicó cierto enfriamiento de la demanda, o al menos una mayor cautela en los importadores europeos; pero los precios se han mantenido igualmente firmes.

De hecho, incluso en el peor momento de la crisis internacional (a fines de 2008 e inicios de 2009), los commodities en general mantuvieron valores muy altos (se vieron bajas importantes pero siguieron con precios históricamente altos). Hoy por hoy, no sólo la carne, sino también los lácteos, los granos, la celulosa, las materias primas en general muestran precios muy elevados en dólares.

En esto juegan varios elementos: una demanda firme desde Asia (de China en particular), la debilidad del dólar (que hace que medidos en dólares los precios se mantengan muy altos) pero también factores de oferta. De hecho, en el caso de la carne hay restricciones de oferta que están presionando al alza los precios.

JAE – ¿Cómo es eso?

FC – Más allá de que a nivel de la demanda se sufrió el impacto de la crisis, la oferta de carne en el mundo también se contrajo en estos últimos años. Los stocks vacunos vienen contrayéndose en varios de los principales países productores de carne, como Argentina, Australia y la propia Europa. 

En particular, en lo que es el mercado europeo, Uruguay se ha visto beneficiado en los últimos años de una menor competencia desde los países vecinos: por las restricciones para exportar que impuso el gobierno a la industria frigorífica argentina y por el acceso restringido que tiene la industria brasileña en Europa debido a razones sanitarias. Todo eso determinó una relativa escasez de carne vacuna en Europa, que operó como sostén de los precios.

JAE_- Recién hablabas de la caída que está sufriendo la oferta de carne en el mundo, ¿cómo es la situación en Uruguay? Te lo pregunto porque la industria también ha justificado las alzas de estas últimas semanas señalando que la falta de ganado está generando aumentos muy importantes en las cotizaciones de las haciendas.

FC – Efectivamente. En nuestro país también están operando restricciones de oferta, que han impulsado subas muy fuertes de los precios del ganado.

Por un lado, en estos meses, hay factores estacionales habituales que hacen que la oferta de ganado gordo tienda a contraerse en el invierno, porque la menor oferta de forraje demora el engorde.

Pero más allá de eso, hay otros elementos más de mediano plazo que nos hacen pensar en una escasez más duradera de la oferta de ganado.

JAE_- ¿A qué te estás refiriendo?

FC – La sequía que sufrió nuestro país entre 2008 y hasta inicios de 2009 tuvo impactos importantes en la preñez del rodeo en este último ciclo. Por eso, los datos de existencias al cierre del ejercicio que acaba de terminar (que aún no se divulgaron) van a arrojar seguramente una importante caída del stock vacuno, fruto de muy bajos nacimientos de terneros.

A nuestro juicio, esa caída de los stocks estaría alentando y probablemente alentaría en los próximos años una menor oferta de ganado para faena por parte de los productores, para recomponer las existencias.

De esa manera, las perspectivas de menos oferta en el mediano plazo también estarían detrás del alza fuerte que mostraron los valores del ganado en los últimos meses. De hecho, en lo que va del año el novillo gordo subió más de 25%. Está por encima de los US$ 3 el kilogramo en cuarta balanza; son valores realmente muy altos.

En definitiva, la conjunción de precios altos de la carne en el mundo y de precios del ganado subiendo muy fuertemente en nuestro país, alienta la suba de los precios de la carne en el mercado local. Sobre todo con un consumo interno tan dinámico como el que estamos viendo hoy por hoy en Uruguay. Además, a esa suba de los precios de la carne y del ganado en dólares, hay que agregar la suba del dólar, que fue de aproximadamente 10% en el último mes.

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