25 de julio de 2010 22:44 PM
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Los feedlots pierden animales

Y no podrán "atajar" la caída en la producción de carne por la menor cantidad de hacienda. Todo indica que la oferta no repuntará ni por el lado pastoril, ni de la mano del encierre a corral.

Mientras la oferta de hacienda “pastoril” sigue sin aparecer, parece cada vez más claro que esta vez el feedlot no podrá apagar el incendio. A principios de julio, el índice de ocupación de los corrales que elabora la Cámara de Engordadores resultó del 60 por ciento, un punto menos que el mes anterior y casi 20 puntos menos que igual mes del año pasado.Este nivel de ocupación, entre moderado y bajo, devuelve el optimismo a los engordadores, que están casi ya convencidos de que este año no se producirá en agosto-noviembre el temido aluvión de ganado que todos los años deprime los valores del liviano para esa época.Pero ahora ha surgido otro factor de preocupación, que también involucra a los invernadores tradicionales: el precio y la disponibilidad de la invernada. El valor del ternero se ha mantenido o inclusive se ha incrementado, y ha aumentado su diferencia con respecto al valor del gordo.La oferta de invernada tiende a achicarse semana a semana y las perspectivas de acá en más son que el criador, que a favor del buen estado de los campos ha retenido una parte de su producción, sólo la venderá si le dan lo que pide.Se encierra y se encerrará menos, no sólo porque la diferencia de compra-venta se está consumiendo hoy gran parte de lo que se gana con la alimentación en los corrales, sino porque físicamente los terneros no están; hay menos terneros, especialmente británicos, porque la parición fue más de dos millones de terneros inferior a la del año anterior, sino también porque buena parte de ese destete fallido no salió a la venta; sea porque se está reteniendo en recría, sea porque se destinará, en el caso de la ternera, a recomponer los rodeos de cría.Presente y futuro. Todo indica que, ni por el lado pastoril, ni por el lado del feedlot, habrá mucha más oferta que la actual en las próximos cuatro o cinco meses, los de mayor abundancia estacional.¿Cómo será entonces el semestre diciembre-mayo, que es en el que todos los años falta hacienda y los precios vuelan? Si el semestre de mayor oferta, por lo que vemos, no será de mayor oferta, ¿cómo será entonces el semestre de menor oferta?El feedlot no ha logrado llenarse en estos últimos meses, cuando ha habido oferta de terneros, y todo indica que con los precios y con la disponibilidad de invernada que se espera para este segundo semestre los corrales irán perdiendo ocupación durante la primavera y verano.Es muy posible que la oferta de ganado de los corrales sea a principios del próximo año muy baja, inclusive más baja que este año. Por el lado pastoril, es muy posible que la fase de retención se acentúe, una tendencia que podría extenderse si persiste la humedad actual en los suelos a principios del ciclo primavera-verano, o si llueve en gran parte del semiárido que no ha salido de la seca atroz de los últimos dos años.Es cierto que este es un año de transición; pasamos de una liquidación brutal al equilibrio actual, o a la retención inminente, y que como todo año de transición, como estamos viendo ahora, la estacionalidad de la faena puede no verificarse, pero los dos factores que han hecho subir los precios en los últimos años en febrero-marzo se volverían a dar: feedlots que se semivacían en el verano, y engordes pastoriles que se resienten por el calor y los insectos a partir de diciembre. Es cierto que este es un año de transición; pasamos de una liquidación brutal al equilibrio actual, o a la retención inminente, de animales.   La oferta se achica. En lo que queda del año se encerrará menos en parte porque físicamente los terneros no están.Ignacio Iriarte

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