5 de marzo de 2019 00:01 AM
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México : El sector ganadero debe sanearse

El poder de la pluma

La semana pasada ofrecimos abordar el tema de la actividad ganadera en Yucatán, y lo primero que hay que dejar sentado es que el apoyo de los gobiernos federal y estatal para ese sector, sobre todo en ganado bovino, es sumamente inconsistente, escaso y manipulable, lo cual es uno de los más serios factores que hacen que esa actividad sea cada vez menos redituable.

El gobierno federal que encabeza Andrés López Obrador parece consciente no solo de que ese respaldo es escaso, sino también de que los recursos son malversados por los organismos que deberían velar por el aumento de la producción, y que hasta ahora mayormente nomás han servido para que se enriquezcan algunos abusivos líderes y sus productores “favoritos”.

Es el caso, como puede constatarse en informaciones periodísticas recientes, de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán (UGROY), que en la actualidad está tratando de sanear y aclarar las finanzas rojas que dejó Luis Cepeda Cruz, quien fue obligado a renunciar en medio de fuerte tufo de malversación de fondos, abusos y favoritismos. La Unión tiene por ahora una directiva provisional, que tendría que ser sustituida por una que sea elegida democráticamente.

En días recientes nos informaron que la nueva directiva de la Asociación Ganadera Local de Dzilam González recibió la visita y asesoría de funcionarios del sector ganadero que llegaron para recabar información y solicitudes de apoyo, a fin de que los recursos para impulsar la ganadería sean entregados directamente a los productores, sin que medien dirigentes u organismos como la UGROY, cuya mala fama nadie desconoce. El cambio merece aplausos, pero las cosas tienen que ir más allá, con acciones que incluyan el saneamiento de agrupaciones ganaderas como la ya citada y otra que tiene su sede en Mérida. Aprovechando el impulso del presidente Andrés López, que ha ordenado que no se entregue recurso alguno a asociaciones, sino directamente a quienes deben ser beneficiados, pueden hacerse sugerencias aplicables a la UGROY, como las siguientes:

–Revisar sus estatutos para modernizarlos y establecer, entre otras cosas, que las directivas ganaderas no pueden reelegirse, o en todo caso lo puedan hacer sólo una vez. Las luces rojas deben encenderse cuando algún dirigente maniobre para perpetuarse en el cargo y seguir manipulando los recursos, a fin de echar de inmediato a quien se crea indispensable.

–Los recursos federales y estatales deben asignarse a las asociaciones ganaderas tomando en cuenta el número de sus integrantes, cuántas cabezas de ganado producen al año y cuál es su potencial.

–Las asociaciones ganaderas locales deben celebrar asambleas generales al menos cada dos meses, no cada año como generalmente hacen ahora, contribuyendo a la oscuridad administrativa.

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