8 de marzo de 2019 10:13 AM
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Como se gestó la importación de vaquillas Hereford desde EE.UU. a Magallanes (1968-1969 y 1970)

CompartiremailFacebookTwitterUn poco de historia. La presencia del bovino en Magallanes data desde 1843, año en que llegaron los primeros 40 vacunos criollos, en barco, desde Chiloé. No prosperaron debido al desconocimiento del correcto manejo de los mismos, por cuanto fueron desembarcados en las cercanías del Fuerte Bulnes, lugar con escasa vegetación herbácea además de que […]

Un poco de historia.

La presencia del bovino en Magallanes data desde 1843, año en que llegaron los primeros 40 vacunos criollos, en barco, desde Chiloé. No prosperaron debido al desconocimiento del correcto manejo de los mismos, por cuanto fueron desembarcados en las cercanías del Fuerte Bulnes, lugar con escasa vegetación herbácea además de que fueron faenados para consumo humano.

La segunda partida también fue de alrededor de 40 cabezas que tuvo igual destino. Recién la tercera partida, que llegó al mismo lugar se fue trasladando hacia el norte, hasta el sector de Aguas Frescas, donde pudieron desarrollarse de mejor manera.

Lamentablemente el motín de Cambiaso (1851) ocasionó la dispersión de estos vacunos por el sector, transformándose en baguales y refugiándose durante bastante tiempo en el sector de Mina Rica.

Con el paso del tiempo parte de estos animales baguales se fueron recuperando y también se compraron a los indios formándose una hacienda fiscal llamada “Vaquería del Sur”. Con la faena de los mismos se abastecía de carne a la población de Punta Arenas. En el sector de Río Verde, se formó la “Vaquería del Norte”.

Mientras tanto en Argentina ya se estaba introduciendo la raza Shorthorn “cuerno corto”   desde Durham, Inglaterra. Esta fue la primera raza   bovina de pedigrí en llegar a dicho país, comenzando así la época del mestizaje con el ganado criollo.

Esto ocurrió en el año 1823, cuando el ganadero británico John Miller importó desde su patria el   famoso toro “Tarquín” para su estancia “La   Caledonia”, Cañuelas, provincia de Buenos Aires.

Hay que reconocer que esta raza jugó un rol importante en el desarrollo de la ganadería de la pre-cordillera argentina, dado que muchas vacas fueron destinadas a producción lechera, carne de consumo de las estancias y los toros para cruzamiento con otras razas criollas existentes allí. Por otra parte los bueyes Shorthorn fueron los encargados del traslado de la gente y de la mercadería hacia distintos sectores de Argentina, contribuyendo de forma importante al poblamiento de sectores apartados.

Aptitudes de la raza Shorthorn:

-Raza carnicera de crecimiento rápido.

-Buen rendimiento de canal con fuerte presencia de grasa subcutánea e intramuscular.

-Gran mansedumbre y buena aptitud maternal.

-Leche rica en proteínas y grasa.

-Vigor híbrido.

Ganaderos de la zona central de Chile compraron en esos tiempos animales de esta raza en Argentina, comenzando así el cruzamiento con ganado de su propiedad.

Volviendo a Magallanes:

La raza Shorthorn la incorporó a su rebaño, en el año 1910, la Sociedad Ganadera Laguna Blanca, para formar un plantel ubicado en la sección Searle en las cercanías de Cabeza de mar. Los ejemplares   llegaron por vía marítima desde la zona central de Chile.

Ejemplares Shorthorn en Estancia Jerónima año 1970 Familia Schmitt

Estancieros de la región adquirieron en esa oportunidad reproductores para cruzarlos con el ganado criollo existente y como animal de trabajo. Inclusive algunos ejemplares de la raza Shorthorn fueron presentados en exposiciones ganaderas de esa época en Punta Arenas.

Según indica Luis Mladinic, recordando otras épocas en una conversación con Kenneth Maclein, éste le contó que en su juventud, trabajando de cadete en una estancia de la Ganadera Tierra del Fuego, GTF, ya vio llegar ejemplares Hereford que venían con arreos de ovejas desde Argentina.

Hay que considerar también que en esos años no existía un manejo técnico de los bovinos. Muchos ganaderos mantenían los toros dentro del rebaño el año completo, por ello no existía una época de encaste definida.

Poco antes de la llegada de los Hereford, los ganaderos ya habían mejorado su sistema de producción. La cubierta de las vacas se hacía a fines de la primavera, de tal manera que las pariciones fueran en una época con mayor disponibilidad de forraje.

Embarque de animales a Magallanes en Estados Unidos.

En el año 1964 se inicia la compra de 8.000 cabezas ovinas de la raza Romney Marsh en Argentina, las que son distribuidas en la zona centro-sur de Chile. Al mismo tiempo se hacen compras de ganado Hereford también en Argentina, en la zona libre de fiebre aftosa, al sur del río Colorado, aprovechando préstamos del Banco Interamericano para el Desarrollo ganadero asignado a zonas específicas de Chile.

Viendo la buena adaptación de los Hereford, Félix Susaeta, con el fin de ampliar los proyectos del desarrollo ganadero en distintas zonas del país, viaja Estados Unidos: Nueva York y Washington, para conseguir más préstamos financieros a través del Banco Mundial del Desarrollo.

Durante su estadía en el país del norte, se entera, en la oficina de la Corfo de Nueva York, que el gobierno del Presidente John Kennedy había aprobado un préstamo de U$D10 millones para Chile, a través de la Alianza para el Progreso. El préstamo era por un plazo de 40 años con 10 años de gracia, sin interés.

De allí en adelante, los intereses serían del 1% entre los 10 a los 20 años, del 3% de los 20 a los 30 años y del 4% de los 30 a los 40 años.

En 1963 propone Raúl Foretic a la Ganadera Tierra del Fuego, donde trabajaba, comprar ganado Polled Hereford en Australia. En 1964 organiza Mario Habid la compra de 903 cabezas de Polled Hereford, vaquillas y toritos, quedando a cargo de este negocio el veterinario Donald McKinnon quien viaja a Australia a realizar esta compra, regresando con los animales en el barco de nombre Clara Claussen.

Estos animales provenían de Nueva Gales del sur y de Victoria. Esta importación se realizó con el fin de incrementar la crianza de la raza Hereford y mejorar el ganado criollo y mestizo que esta sociedad poseía en sus campos. Esta primera importación fue ubicada en su totalidad en la estancia Río Tranquilo y estuvo formada por el siguiente ganado: 30 vaquillas Polled Hereford de pedigrí, 43 toros Polled Hereford de pedigrí, 630 vacas Polled Hereford comerciales y 200 vaquillas astadas comerciales.

Con los ejemplares inscritos se formó el primer plantel de raza pura en Magallanes PDP Río Tranquilo siendo rematados a privados por la Cora en 1976.

Se eligió esta raza por su eficiencia en la producción de carne ya que no acumulan tanta grasa como los Shorthorn.

Tanto el ganado de plantel como la masa de tipo comercial se adaptó exitosamente en el sector formado por campos de aparragados, bosques y extensas vegas, muy apropiadas para este tipo de ganado.

Arreo de ganado bovino en Magallanes.

Los resultados obtenidos se tradujeron en excelentes pariciones, alcanzándose en varios años, porcentajes de 90-94%, buen estado de mantención del ganado y baja mortandad durante los inviernos, inclusive bajo largos periodos de escaso forraje, debido a la nieve y a la escarcha. Además fue notorio que antes de los 2,5 años de edad se obtenía un excelente novillo de 420 a 450 kg vivo, terminado para el beneficio y de un rinde de 60 a 61%. Los novillos obtenían este peso sin recibir suplementación invernal alguna, sino que solamente eran alimentados en campos con praderas naturales y en ciertos cortos períodos previos a la venta o beneficio, en praderas mejoradas.

Luego de esta primera importación de Hereford que marcó el comienzo de su crianza intensiva en la zona magallánica, la misma sociedad GTF efectuó en 1965 una segunda importación, financiada esta vez por un crédito de la Corfo.

Se compraron en Nueva Zelanda 400 vaquillas Polled Hereford comerciales y 12 toros de pedigrí.

Esta partida fue ubicada en la estancia Cerro Castillo en el departamento de Ultima Esperanza, obteniéndose con su crianza tan buenos resultados de adaptación y productividad como los indicados para el ganado de la primera importación desde Australia.

400 vaquillas Polled Hereford comercial, 12 toros Polled Hereford de pedigrí. Total: 412 cabezas.

Ese mismo año la Corfo interesada en fomentar a todo nivel la crianza bovina en la zona, y en vista de los buenos resultados obtenidos con el ganado existente en la provincia, efectúa una nueva importación desde Australia y Nueva Zelanda consistente en:

269 vaquillas Hereford (1 a 2 años).

11 toros Polled Hereford de pedigrí.

Total: 280 cabezas.

Este ganado fue distribuido de la siguiente manera:

– Sector Magallanes, 3 predios, 162 vaquillas y 7 toros.

– Sector San Gregorio, 1 predio, 25 vaquillas y 1 toro.

– Sector Tierra del Fuego, 2 predios, Sombrero y Springhil, 82 vaquillas y 3 toros.

También se llevaron a “Gente Grande” (Isla Dawson).

Al informarse de la disponibilidad de fondos aprobados por la Alianza para el Progreso, el Departamento de Desarrollo Ganadero de Corfo comienza a estudiar las posibilidades y formas de utilizar estos fondos, ya que la condición era, que las compras de ganado debían hacerse en EE.UU.

En 1966 este Departamento presenta un informe a la gerencia agrícola de la Corfo proponiendo usar este dinero en un programa específico para aumentar el número de ganado bovino de carne en la provincia de Magallanes e iniciar los trámites para que este dinero fuera entregado en la oficina de Corfo en Nueva York e iniciar las compras en dicho país.

Visita de miembros de la directiva de la Asociación de Criadores de Hereford de EE.UU. junto a Milan Martinic y al chofer de la gerencia de la GTF. Vinieron a ver la adaptación de los animales importados desde ese país.

El encargado nacional fue Mario Mesa y el operador en EE.UU. Raúl Foretic. En 1967 viaja Raúl Foretic a EE.UU. para comenzar con la selección de animales Hereford en zonas con condiciones climáticas parecidas a las de Magallanes. De preferencia se eligieron vaquillas Polled Hereford. La primera compra fue de 3.800 cabezas que se transportaron por vía marítima de Houston, Texas a Punta Arenas.

En 1968 se adquieren 4.000 cabezas que se transportan esta vez por vía aérea en varios vuelos, desde Wichitas Falls, Texas al aeropuerto de Punta Arenas.

Cabe destacar que esta es la primera vez en la historia que se ocupan aviones completos con corrales para el transporte de los animales. La ventaja de este sistema de flete es que su costo es más barato que por barco (28 días de navegación v/s 11hrs de vuelo) y la mortandad es del 1%.

Los criadores de pedigrí de EE.UU. a quienes se compran los toritos también se cuadran seleccionando animales de muy buena calidad.

Comenta Raúl Foretic que junto a él, en las compras, había un veterinario del Ministerio de Agricultura de Chile que se encargaba de hacer cumplir los requisitos sanitarios exigidos por Chile. En este chequeo sanitario también actuaba un veterinario federal del estado donde se realizaba la compra.

El primer año los aviones despegaron de Wichitas Falls, de un aeropuerto de la Fuerza Armada Americana. El itinerario era el siguiente:

– Wichitas Falls-Panamá-Santiago-Punta Arenas.

Al año siguiente parten los animales de un aeropuerto usado por la American Airlines donde entrenaban sus pilotos. El itinerario fue el siguiente:

-Fort Worth-Lima-Punta Arenas.

En el año 1969, y de regreso el avión hizo escala en Santiago para cargar fruta fresca para EE.UU., abaratando de esta manera el costo aéreo.

Raúl Foretic cuenta como anécdota, que en uno de los vuelos estando el junto al piloto en la cabina, éste, no notó la posición que el operador de la Fach le daba (radio Faro de Cerro Guido) y al llegar al aeropuerto de Punta Arenas seguía volando a 33.000 pies de altura, según el informe de la torre de Chabunco.

Le dieron instrucciones de seguir volando en dirección al sur y de ahí dar la vuelta y comenzar el descenso. Este error fue para Raúl fantástico, ya que le permitió ver una hermosa vista del final del continente americano y ver desde las alturas el Cabo de Hornos.

La cuarentena de estos animales se hacía en la Vega de San Francisco (actual autódromo de Punta Arenas). Desde allí se entregaba a los ganaderos interesados la cantidad de animales que deseaban adquirir.

La mayoría de estos animales partieron Ultima Esperanza, Río Tranquilo, Dos Lagunas, Cerro Castillo y Cerro Guido.

Raúl Foretic comenta que los animales, dentro de los aviones (entre 175 y 220 cabezas) no necesitaban tranquilizante. Se mantenían algo inquietos mientras el avión carreteaba y despegaba, después de eso se tranquilizaban y echaban hasta el momento del aterrizaje.

En 1969 se realizaron las últimas compras a cargo de Hernán Merino.

Al ganado comercial se agregaron 2 toros y 40 vaquillas de pedigrí que fueron entregados a Cora para formar el plantel Onaisin (ex estancia Caleta Josefina de la GTF).

Toro Galloway en corral de Oazy Harbour (Gringos Duros), 1965.

Posteriormente y dado que no hubo el resultado esperado, Cora negoció con Inia para que estos animales pasaran a la estación experimental Inia Magallanes y finalmente a Kampen Aike, haciéndose José Schmitt Meister cargo de ordenar el plantel e iniciar un programa de inseminación artificial y registro genealógico.

Muchos ganaderos sobrevaloraron la precocidad y rusticidad de la raza Hereford, es así como algunos iniciaron los encastes de las vaquillas a temprana edad, cuando aún no tenían el peso adecuado ni el desarrollo corporal óptimo.

Según Raúl Foretic,

Total del proyecto: 11.500 vaquillas comerciales.

460 toros de pedigrí.

40 vaquillas de pedigrí.

Total: 12.000 cabezas.

Certificado de la “Vaca Púrpura” otorgado a Raúl Foretic por su meritorio servicio prestado de manera extraordinaria y cortés mientras contribuía a un exitoso transporte aéreo de ganado. WWW Wright, diciembre 1968.

Según el historiador Mateo Martinic, el Censo Ganadero de 1967 arrojó la cantidad de 46.000 vacunos en Magallanes en buena parte gracias a las importaciones desde EE.UU. Esta es una cifra histórica para la región. El próximo recuento de ganado bovino, en el año 1975, fue de más de 100.000 vacunos, todo un éxito.

Jaime Baeza, médico veterinario de Sacor, comenta que, la devolución de los créditos por parte del ganadero se hacía en un plazo total de 7 años, con cuotas crecientes de vaquillas de 2 a 2,5 años, preñadas, de calidad similar a las entregadas, que se empezaban a recuperar a partir del año 3 contados desde el momento de la entrega. Los animales recibidos se volvían a transferir a otros ganaderos bajo el mismo esquema de pago. En el año 1978 en Corfo Magallanes traspasó la administración del banco ganadero a su empresa filial Sociedad Agrícola Corfo, Sacor. Con el objeto de ir cerrando paulatinamente este programa, cumpliéndose esto en gran medida en el año 1982.

Para lo anterior se definieron además otras formas de pago: en dinero, al valor de mercado de una vaquilla preñada de 2 años con vacas, toros o terneros, que determinaba Sacor conforme a la demanda extra regional del momento y en equivalencias pre determinadas.

Toro presentado en exposición ganadera en Punta Arenas: Libro Ganadería, Industrias y Comercio del Territorio de Magallanes 1919. Editado por Diaz, Contardi y Cia.

El envío de ganado al resto del país Corfo lo inicia masivamente en el año 1976 a través de transporte marítimo. Se fletaba un buque completo con capacidad de aproximada 100 a 700 cabezas, dependiendo del tonelaje del buque, distribuidas en corrales en bodegas y cubierta. Esto por supuesto requería de una gran logística y preparación, como ser la construcción de corrales y jaulas para el embarque, habilitación de bebederos, contratación de cuidadores para el viaje y cargadores para el embarque de los animales, compra de forraje, flete de predio a muelle, el cual debía ajustarse al día de recalada del buque no siempre exacta, etc.

Ganado Hereford de Magallanes, embarcado en Punta Arenas y Puerto Natales, fue destinado a Isla de Pascua, a la Zona Sur (Puerto Montt y Puerto Chacabuco) y Zona Central (Puerto de San Antonio).

Para terminar esta breve historia del ganado de carne de Magallanes, nombraremos otra raza bovina que importó la GTF desde Escocia en el año 1962. Se trata de la raza Galloway. Fueron 10 vaquillas y 3 toritos cuyo resultado no fue el esperado.

Bibliografía

– Ganadera, Industrias y Comercio del Territorio de Magallanes 1919 Editado por Diaz, Contardi y Cia. Punta Arenas.

– Carne Argentina, Máximo J. Ayerza 2003.

Agradezco a mis amigos, ex colegas, familiares por ayudarme a redactar esta reseña que espero sea un aporte para la historia de la ganadería bovina en Magallanes: José Joachim Schmitt Meister, febrero 2019.

Fuente:

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