26 de marzo de 2019 00:44 AM
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Las retenciones complican la exportación de vinos salteños

CompartiremailFacebookTwitterLa campaña vitivinícola salteña avanza a buen ritmo y ya se completó entre el 70 y el 75 por ciento de la cosecha. Productivamente, los resultados son muy buenos, con una calidad de uva sobresaliente y con volúmenes promedio que hacen pensar en un proceso industrializador sin sobresaltos. No obstante, a las bodegas les preocupa […]

La campaña vitivinícola salteña avanza a buen ritmo y ya se completó entre el 70 y el 75 por ciento de la cosecha. Productivamente, los resultados son muy buenos, con una calidad de uva sobresaliente y con volúmenes promedio que hacen pensar en un proceso industrializador sin sobresaltos. No obstante, a las bodegas les preocupa la comercialización del vino salteño, principalmente la exportación, por la pérdida de rentabilidad que enfrentan como consecuencia de la presión impositiva que ejerce la Nación sobre los sectores productivos. Las retenciones son del 8%.

“La campaña va muy bien, es un buen año, con un volumen de cosecha normal, sin excesos, pero con excelente calidad porque tuvimos muy buen tiempo y muy buena sanidad, lo que repercute en muy buena calidad de uva”, explicó a El Tribuno el productor vitivinícola y secretario del Directorio de Bodegas de Salta, Osvaldo Domingo.

El empresario indicó además que el problema que tiene hoy la vitivinicultura de la Argentina es que sobra vino y, en consecuencia, los precios están planchados.

En este sentido, es buena la noticia de que el volumen de la cosecha no fue alto, ya que las bodegas aún conservan stock del año pasado. La semana pasada el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reveló su primera estimación de cosecha de uva para todo el país en la que, según el sitio especializado Área del Vino, espera una cosecha a nivel nacional de entre 22,3 y 24,7 millones de quintales de uva, una baja de entre el 4 y el 13% en la producción en relación a los 25.733.919 quintales cosechados en el 2018. El problema para el sector vitícola, como en muchos otros de los productivos, es la interferencia del Estado nacional a través del cobro compulsivo de derechos de exportación, como otrora el kirchnerismo, aunque esta vez con fecha de vencimiento en el año que viene, según aseguran funcionarios nacionales e incluso el presidente Mauricio Macri.

Domingo señaló que “este año volvimos a tener retenciones con el vino, más que antes, y eso dificulta todo”. No obstante, aclaró que esta situación “es parte de todo el contexto nacional al que Salta no escapa, aunque en otras provincias como Mendoza y San Juan los gobiernos provinciales están pagando los aranceles de exportación para que las bodegas puedan exportar y en Salta no se hizo nada en esa línea”.

La provincia tiene un volumen bajo en cuanto a la participación nacional de producción de vinos pero alto en cuanto a envíos al exterior, lo que dificulta más la situación. “San Juan está subsidiando los derechos de exportación para que se exporte más vino”, reveló Domingo y afirmó que “con los derechos de exportación que nos empezaron a cobrar desde el año pasado se hace inviable vender vinos de precio medio o bajo”.

Domingo insistió en que “la producción de vino viene bien, porque la cosecha fue buena y, encima, hay mucho stock de vino del año pasado”, y que “en cuanto a calidad es excelente”, pero que “el problema es que no hay precio, se consume cada vez menos. La gente lógicamente gasta más en comer y menos en tomar vinos, por lo cual el consumo interno de vino cayó por la crisis económica y, por los impuestos a las exportaciones, éstas se frenaron”. “Países que no tienen inflación no están acostumbrados a que les suban el precio, a ellos no les importa que en Argentina tengamos que pagar derechos y nosotros pagamos más de un 8% por exportar y, si uno tiene que aumentar ese precio, no te compran. Entonces eso va para abajo, estás vendiendo a un 8% menos”, cuestionó.

A principios de mes, el presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), Ángel Leotta, cuestionó la “inaguantable” carga impositiva que sufre el sector y advirtió que “la crisis destruye”, mientras el secretario de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, anunció que “el año que viene se van a terminar” las retenciones.
El contrapunto se produjo durante el tradicional desayuno de la Coviar que presentó la “Visión Estratégica de la Vitivinicultura Argentina”. En ese marco, Leotta aseguró que “la carga impositiva es inaguantable” y abogó por “la quita de las retenciones y la vuelta a los anteriores porcentajes de reintegros porque es urgente para potenciar el complejo exportador vitivinícola de Argentina”.
El presidente de la Coviar también exigió financiamiento a largo plazo para aumentar la productividad y eficiencia de los productores, y recursos para la promoción del vino.

“Sufre el que produce” 
En la misma línea, Domingo manifestó que “nuestro problema es la parte impositiva y la situación económica del país, como para todo aquel que produce”.
“Hoy conviene más poner el dinero en plazo fijo que trabajar, pero el sector agroindustrial solo sabe trabajar, no estamos en la apuesta de los intereses, el dólar, etcétera, solo sabemos trabajar”, dijo.
El secretario del Directorio de Bodegas de Salta recalcó también que “hoy no tenemos préstamos ni para capital de trabajo, ni para invertir, entonces toda empresa o persona que produce en la Argentina, y que trabaja todos los días, sufre las consecuencias de la economía”.

Refuerzan el posicionamiento del vino salteño 

Con visitas a varias bodegas en Cafayate y Cachi durante el proceso de la vendimia, el Programa de Posicionamiento del Vino de Altura Salteño pondrá en marcha una nueva edición de las actividades que, desde hace varios años, se llevan a cabo en distintos puntos de la provincia para promover el consumo del vino hecho en Salta.
El Programa de Posicionamiento del Vino de Altura Salteño es un proyecto de articulación público privada entre el Gobierno de la Provincia a través del Ministerio de Producción, Trabajo y Desarrollo Sustentable y Bodegas de Salta Asociación Civil, que nuclea a la mayoría de las empresas del sector vitivinícola de la provincia. Cuenta además con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El proyecto nació en 2011, luego de una reunión entre autoridades y bodegueros en las que quedó expuesta la fuerte penetración de vinos cuyanos en la provincia con un dato preocupante: el 70% de los vinos que se consumían en Salta eran de Mendoza o San Juan.
Desde entonces, el Programa impulsa actividades para promocionar el vino salteño a través de capacitaciones, difusión y campañas en fechas comerciales como el Día del Padre o del Amigo.
El año pasado, tras ocho años de trabajo mancomunado, las autoridades revelaron que la tendencia de consumo se había revertido a niveles en que siete de cada diez botellas que hoy se venden en vinotecas locales son de etiquetas salteñas, de acuerdo a un relevamiento entre el sector comercializador.

El subsecretario de Comercio de la Provincia, Luis García Bes, reveló su optimismo de cara a este año a partir de los resultados que viene teniendo el programa y celebró que “Salta logró revertir la tendencia de consumo de vino que generó la creación del programa”.
Por su parte, el secretario del Directorio de Bodegas de Salta, Osvaldo Domingo, agradeció el compromiso para mantener el programa ininterrumpidamente desde 2011 en beneficio de la instalación del vino salteño. “Hace ocho años pedimos que se tome a la producción vitivinícola como política de Estado y nos da una enorme satisfacción que el Gobierno haya acompañado durante todo este tiempo a pesar de las coyunturas económicas”

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