27 de marzo de 2019 00:53 AM
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Champion, La Granja, Gallinas Libres: Bienestar animal e inocuidad como claves del éxito

Chile : La marca es una de las más reconocidas de la categoría en canal supermercado y abastece a más de 300 locales en todo Chile. Cuenta además con certificación de bienestar animal.

Con una larga trayectoria en la producción avícola, el grupo de empresas Champion incursionó en 2013 en la categoría de huevos libres de jaula con su marca “La Granja, Gallinas Libres” y cuenta con una certificación internacional que garantiza que las aves crezcan de manera sana, con buena alimentación y mínimas situaciones de estrés para entregar a los consumidores huevos de sabor y color intenso a un precio competitivo.

Aunque el proyecto comenzó con unas pocas aves, La Granja cuenta hoy con 70 mil gallinas libres y prevé duplicar ese número dentro de dos a tres años ante el aumento de la demanda en el mercado. “La producción está concentrada en la Región Metropolitana. Trabajamos con nuestros propios planteles, porque así nos preocupamos estrictamente de la bioseguridad y la inocuidad. La única forma de controlar esto es bajo nuestra supervisión”, explica el subgerente comercial de La Granja, Sebastián Castro.

La tecnología que utiliza la empresa está a un nivel similar al que utilizan países desarrollados, tanto en alimentación como en la recolección de huevos y extracción de guano. Además, el empaque donde se embalan los huevos cuenta con la certificación HACCP, proceso sistemático productivo que permite garantizar la inocuidad alimentaria. “Estamos implementando galpones automatizados y climatizados que permiten operar a una escala mayor, con costos más asequibles”, detalla. 

En cuanto a su participación de mercado, la marca se ha consolidado como líder en el canal supermercado alcanzando el 50%, con ventas equivalentes a casi 10 millones de huevos al año. Es por ello que la empresa mantiene especial preocupación por alinear sus procesos con las recomendaciones de bienestar animal emanadas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), además de la incorporación de altos estándares de calidad.

 

Ambiente seguro para una producción de calidad

El proceso de producción es largo y minucioso y permite obtener un producto rico, sano y nutritivo, el que goza de una alta valoración entre los consumidores. “Desde que nacen las pollitas hasta que tienen 16 semanas de vida están en crianza, luego alcanzan su madurez sexual y pasan a ser ponedoras. Posteriormente, se van a galpones especializados, donde los huevos se recolectan con sistemas manuales y automáticos, y posteriormente pasan a empaque. Enseguida, van al centro de distribución en Malloco para ser repartidos en todo Chile. Entregamos huevos desde La Serena hasta Punta Arenas”, comenta Castro.

Gracias a una buena cadena de distribución, los huevos de La Granja no solo están disponibles en grandes supermercados, sino también en servicios de alimentación, hoteles y restaurantes. La compañía cuenta además con la certificación Certified Humane, otorgada por una ONG de prestigio mundial, lo que permite garantizar a los consumidores un adecuado manejo de las aves, iluminación, ventilación y espacio, junto con una dieta a base de productos de origen vegetal. Estos atributos son particularmente relevantes, tomando en consideración que la legislación nacional no contempla herramientas para garantizar el origen y trazabilidad de este tipo de huevos.

A todo esto, se suma un equipo humano capacitado en bienestar animal, el que está encabezado por un grupo de veterinarios y veterinarias miembros de la Asociación Chilena de Bienestar Animal (ACBA), quienes se encargan de aplicar la política diseñada especialmente para asegurar el cumplimento de las normas en esta materia. 

Gracias a la buena respuesta por parte de los consumidores, la empresa cuenta con un ambicioso plan de crecimiento y recientemente puso en funcionamiento el primero de tres modernos aviarios que le permitirá aumentar su capacidad productiva con tecnologías de primer nivel ya probadas en Europa.

Sobre el método de producción, la empresa seguirá trabajando bajo el modelo “Cage Free”, debido a sus importantes ventajas en materia de bienestar e inocuidad. “Actualmente, existe poca información sobre los modelos de crianza de gallinas libres. Nosotros optamos por este sistema porque creemos que compatibiliza de mejor forma el bienestar animal con la inocuidad alimentaria. En nuestros gallineros, las aves pueden sociabilizar y expresar sus comportamientos naturales, tales como aletear, aperchar, anidar y escarbar en un ambiente seguro y protegido, garantizando de esa forma un huevo de primer nivel”, concluye Castro.

Fuente: El Mercurio

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