28 de marzo de 2019 13:24 PM
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Matías Sara a fondo: “A los ganaderos no los mata ni una bomba atómica. Déjenlos producir como les venga en gana”

CompartiremailFacebookTwitterMatías Sara es un pequeño productor ganadero de la zona de Colonia Ambrosetti, en el centro de Santa Fe, pero sobre todo es un afilado analista del negocio ganadero. Más conocido en la red social Twitter como @contalito, visitó a Bichos de Campo en el piso de Radio Rivadavia y analizó un mercado donde todo se acomodó de otro […]

Matías Sara es un pequeño productor ganadero de la zona de Colonia Ambrosetti, en el centro de Santa Fe, pero sobre todo es un afilado analista del negocio ganadero. Más conocido en la red social Twitter como @contalito, visitó a Bichos de Campo en el piso de Radio Rivadavia y analizó un mercado donde todo se acomodó de otro modo luego de los recientes y grandes aumento de la carne en góndola.

Sara habló además del regreso de la carne argentina a Estados Unidos luego de 17 años. Dijo que “la clave está en insertarse y recuperar clientes y conseguir nuevos. La gente de AnGus tiene un trabajo muy interesante sobre identificación de su marca y procesos de producción. Y el IPCVA está haciendo lo que debe hacer, justificando su existencia. De hecho, cada país tiene su propio IPCVA a la hora de promocionar la carne en el exterior, y el nuestro hace bien su tarea”, aseguró.

A la hora de analizar el mercado norteamericano, Sara expresó que “es un mercado complejo. Es el primer consumidor, productor e importador de carne. No le hace asco a nada. Es fundamental entender eso, y estar dentro de ese mercado te abre la puerta para vender carne de calidad a otros países como Canadá y Corea del Sur”.

¿La mayor exportación traerá aumentos de la carne a los argentinos? Nos respondió: “Para nada. La exportación en general no tiende a elevar los precios sino más bien a mantenerlos cuando los valores caen. Cuando los precios suben, la exportación se retrae, porque le cuesta competir con el consumidor local para conseguir la carne. Por ende, no hay peligro por el cual el consumidor compre la carne más cara”.

El analista consideró que “el precio de la carne en Argentina varía más bien de acuerdo a la producción de carne. La exportación abierta incentiva siempre a mayores producciones. Por ende, tener más mercados externos abiertos hará que el precio local fluctúe menos, que se mantenga en niveles moderados y además, lo que se espera exportar a Estados Unidos son cortes de muy alto valor, con el lomo como corte emblema, un corte que no es de primera necesidad en los hogares argentinos”.

Para Sara, “en la medida en que se agrande la torta ganadera, se incremente el stock y aumente la producción, se ganará eficiencia en el sistema, lo que hará que los precios en las puntas tiendan a mejorar”.

Escuchá la primera parte de lo que nos dijo Matías Sara:

Contalito, que se define como “paisano de Hurlingham”, por el partido bonaerense de zona oeste donde reside, también se refirió a la polémica desatada por la suba de la carne en góndola, y consideró que “el mercado ganadero tiene esas cosas, y cuando sube, lo hace de golpe. En este caso, subió tanto y de manera tan brusca, que en sólo 3 meses hizo recuperar el valor que la hacienda había perdido en los últimos 2 años”.

No obstante, el productor cree que “estas subas, luego se irán diluyendo en el tiempo”. Recordó que algo similar ocurrió en 2015 en pleno momento electoral. “En el caso de la hacienda gorda, todavía queda un resto de suba de la carne al mostrador; un 10% para subir ya que la hacienda gorda subió 80% y se estabilizó en marzo, mientras que el precio al mostrador está en el 70%. La pregunta es si hay resto para que el mostrador absorba ese 10% más. Esa es otra historia”, expresó.

Escuchá la segunda parte de lo que nos dijo Matías Sara:

Mirando más atrás en la cadena ganadera, Sara dijo que “el precio de la hacienda de invernada, es decir, los terneros y terneras que se engordarán para hacer novillos y vaquillonas con destino a faena, apenas empataron la inflación año contra año. De modo que ahí queda más ajuste por hacer todavía, porque no se ha reacomodado”.

Con los números en la mano, Sara consideró que “la faena de hembras es extremadamente alta” y que “eso es la consecuencia de que en la invernada no se actualizaron todos los precios. Pensemos que estamos en la época de zafra, que es la salida masiva de animales de invernada de los campos de cría a los campos o corrales de engorde”.

Uno de los factores que más discrimina a los campos a los cuales les fue bien de los que no, es para el productor y asesor ganadero, la tasa de interés. “Aquellos más endeudados con los bancos son lógicamente, los que tuvieron más drama, sobre todo en un año como el pasado, que fue muy difícil para lograr márgenes, por los precios y por la sequía fuerte que le siguió a las inundaciones. Si sumamos la financiación que se ve todavía incierta, complica más”.

Escuchá la tercera parte de lo que nos dijo Matías Sara:

Al respecto de cómo ve el futuro del negocio ganadero, el productor vaticinó que “ahora se empiezan a tranquilizar indicadores como la relación ternero- novillo, lo que vale la hacienda gorda al respecto de lo que cuesta en las carnicerías, y la relación del precio entre el pollo y la carne vacuna. Lo que resta ajustar es la relación entre la carne y los salarios. Ahora que entramos en plena etapa de paritarias, veremos hasta dónde se llega. Luego de eso viene el ajuste entre consumo interno y exportación. Tenemos que ver cuánto llega a comprar la exportación con el precio actual del dólar. Y después ya es demasiado ajuste para un país como la Argentina”.

Escuchá la cuarta parte de lo que nos dijo Matías Sara:

Sara defendió a los ganaderos que son tildados de “conservadores” y explicó: “Tenemos un sistema ganadero que se mantiene con estructura conservadora. Nos quejamos de que los criadores son conservadores, pero miren, ellos sobrevivieron a la crisis político- económicas de 2008 y 2009. No los mata ni una bomba atómica. Déjenlos producir como les venga en gana”.

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