29 de marzo de 2019 16:05 PM
Imprimir

México : Trazabilidad bovina, herramienta de rastreo para contención de riesgos sanitarios

Explicó que la trazabilidad es una herramienta que sirve para poder identificar a un animal, del producto, de la granja, hasta la mesa, que debe ser implementada progresivamente en todo el mundo

De los ocho países ganaderos más grandes del mundo, seis cuentan con sistemas de identificación y trazabilidad de ganado, solo Estados Unidos y la India no lo han adoptado obligatoriamente, informó la doctora veterinaria, especialista en epidemiología, Susana Arellano.

Explicó que la trazabilidad es una herramienta que sirve para poder identificar a un animal, del producto, de la granja, hasta la mesa, que debe ser implementada progresivamente en todo el mundo, como un instrumento para el control de enfermedades en animales de inocuidad alimentaria.

“Cuando hay un grupo de personas que se enferman por comer en el sector agroalimentario, por comer algo de origen animal y que causa incluso muertes, se necesita buscar de dónde proviene ese alimento, de dónde proviene el animal que aportó esa carne, en dónde se crio y dónde está el problema, aunque no para culparlo precisamente, sino para poder prevenir más enfermos”, detalló.

La especialista dijo que la trazabilidad requiere de datos, pero si esos datos no se pueden volver información, deben servir para calcular epidemiológicamente el tamaño de muestra, pero si se tiene información confiable de cuántas unidades de producción, de cuánto ganado se tiene.

Destacó que generalmente son los países importadores los que ponen condiciones, una es que se cuente con trazabilidad, porque el producto que se va a importar puede traer algo y se quiere saber la capacidad para rastrear de dónde viene ese producto y ciertos estándares que los productores que quieren tener acceso a su mercado deben cumplir.

Señaló que los japoneses son uno de los principales países importadores de carne y a partir de 2013 se promulgó la Ley de Rastreabilidad de Ganado, que exige que todas las cabezas de res producidas en el país se puedan rastrear y el Gobierno tiene la base de datos para generar confianza.

En la Unión Europea, dijo, otro de los principales importadores, son los primeros que lanzaron un sistema de trazabilidad animal promovidos por la salud animal y la salud pública, por lo que los bovinos deben tener una identificación individual permanente, para permitir la trazabilidad desde el nacimiento hasta el sacrificio y con los dispositivos en la oreja de cada animal, se van a una base de datos de carácter nacional y se incluye en el pasaporte del ganado que tiene que viajar.

Destacó que Estados Unidos, uno de los principales países exportadores de carne no obliga la trazabilidad, producen casi 100 millones de bovinos y sólo es obligatorio reportar la movilización cuando se hace entre estados, ligado a un programa voluntario de mercados de exportación, por lo que solo quienes se interesan en la exportación cumplen con la trazabilidad.

“Se producen animales para comerlos, por lo que ese animal llegará al plato de alguna mesa y la trazabilidad constituye el eslabón entre la sanidad animal, la inocuidad alimentaria y las características organolépticas de los alimentos, ligadas a su origen”, explicó.

Susana Arellano dijo que en un sistema de trazabilidad se necesita saber que es uno de los eslabones, es decir, si se quiere saber de dónde proviene ese alimento contaminado, y que probablemente el problema viene desde la crianza, por eso se va a tener que seguir ese rastro para ver si no pasó un residuo antibiótico.

“Sirve para implementar la contención y eliminación de los animales que pudieron haber estado enfermos, siempre se busca que al final el alimento que puede estar contaminado tendría que ser retirado para que no siga haciendo daño a más consumidores” detalló.

La especialista destacó que se necesita un sistema de inteligencia que haga un análisis de riesgo, a partir de obtener la información de la trazabilidad y tener un área de contención de riesgos, para saber qué se va a comunicar y cómo se va a decir.

“Qué cosas tenemos que hacer, necesitamos saber las facultades de cada secretaría y las responsabilidades de los productores, las capacidades de gestión de riesgo, cómo se van a notificar las comunicaciones, cómo se va a llevar el registro detallado, cómo saber si todo el producto que estuvo involucrado finalmente se pudo recuperar y la evaluación del retiro”, explicó.

Destacó que en México no se cuenta con un sistema de retiro de alimentos y no está especificado en un marco legal, porque hoy por hoy si se llega a comer una hamburguesa en la calle, que lleve a alguien a la cama durante 10 días o casi lo mate, en el país no pasa nada.

Fuente:

Publicidad