29 de noviembre de 2009 22:24 PM
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El manjar de la Hilton se echa a perder

Por la lenta distribución de la cuota, frigoríficos y ganaderos siguen exportando carne a Europa, pero ganan menos porque pagan aranceles

Es un extraordinario negocio, pero hoy está en peligro. Los desmanejos en la distribución de la cuota Hilton, la porción de cortes de carne vacuna de alta calidad que entra libre de impuestos en la Unión Europea, ponen en riesgo el ingreso de US$ 84 millones para los exportadores, que a su vez podrían dejar en las arcas del Estado 12,6 millones en concepto de retenciones. La millonaria suma surge de multiplicar las 28.000 toneladas que son asignadas a la Argentina por la diferencia que existe entre el precio de una tonelada que ingresa con privilegio al Viejo Mundo (unos US$ 12.500) y el valor de una tonelada que no goza de esa ventaja (9500), es decir, unos 3000. La Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) sólo otorgó el 10% de la cuota del período julio de 2009/junio de 2010 y dejó fuera del reparto a muchas firmas y agrupaciones de productores, que analizan llevar sus reclamos a la Justicia. "En la medida en que se atrasa la adjudicación, los perjudicados somos todos", dijo Mario Ravetino, presidente del Consorcio de Exportadores ABC, el grupo que tiene el 85% de la cuota en el país. Miguel Schiaritti, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), adelantó que planteará recursos de amparo para evitar el perjuicio de una distribución fraccionada de imposible cumplimiento. "Está perjudicada toda la industria, porque esta distribución no da garantía a ninguna empresa." El privilegio Hilton, que Europa otorga hace 30 años en compensación parcial por los subsidios que da a sus ganaderos, deja de ser tal si el propio país beneficiado no la adjudica en tiempo y forma, porque al demorar la decisión obliga a preparar los embarques en mucho menor tiempo. La distorsión no es sólo operativa, sino que también afecta la rentabilidad, puesto que no es lo mismo entregar embarques espaciados a lo largo de un año, que apretar toda la oferta en los últimos meses del plazo. | "Esto va a generar, en caso de que finalmente se asigne el total de la cuota, una baja del valor, porque si alguien quiere comprar 2000 toneladas por mes y le ofrecen 4500 lo más seguro es que va a pedir un mejor precio", explicó Víctor Tonelli, especialista en el mercado de carne. Y agregó: "Y ese descuento puede llegar a ser de 1000 dólares". En los anticipos del 10% para el ciclo comercial 2009/2010 algunas de las principales asociaciones de criadores de razas bovinas como Braford, Brangus, Angus, Shorthorn y Limousin se quedaron afuera del reparto por un informe negativo de la Secretaría de Comercio Interior, que conduce Guillermo Moreno, que es quien controla el destino de la cuota. Los requisitos que se tienen en cuenta son: el abastecimiento del mercado doméstico, el mantenimiento de la mano de obra ocupada, el respeto de valores de venta en productos de exportación, el volumen exportado en años anteriores y el cumplimiento de la Hilton en el último ciclo. Moreno les bajó el pulgar a 14 exportadores. En tanto, los anticipos del reparto de la cuota recayeron sobre 37 firmas. Arre Beef, Finexcor, Friar y Quickfood se quedaron en total con cerca de 600 toneladas de carne. En el caso de los productores, 16 proyectos accedieron a los anticipos. Los problemas de un negocio que podría ser rentable para los productores, los frigoríficos y el Estado no terminan aquí: la demora en las definiciones hará que se requieran muchos más novillos en menos tiempo. Sucede que, según explicó Schiaritti, este tipo de carne no se congela, sino que se enfría. Por consiguiente, no se puede producir hasta tanto no se tenga la certeza de que será distribuida la cuota. "En lugar de 12 meses para engordar sus animales, los productores van a contar con seis", comentó Tonelli. Y agregó: "Los que empezaron a engordar en el mes uno ya tuvieron que vender a un valor menor en la plaza interna o en otro mercado". Además, quienes reciban la adjudicación a partir de este momento tendrán que pagar más para conseguir los novillos que no engordaron y cobrarán menos por la cuota. Si no se llegara a cumplir con la entrega de los embarques por desinteligencias locales, la Argentina, país que capta el 50% de la Hilton, podría comenzar a perder peso relativo ante sus competidores. El año último, la cuota fue distribuida entre los países de la siguiente manera: 28.000 toneladas para la Argentina, 9000 para los Estados Unidos y Canadá, 5000 para Brasil, 6500 para Australia, 5500 para Uruguay, 1000 para Nueva Zelanda y 1000 para Paraguay. Avance de la competencia Dos competidores de la Argentina, como Brasil y Estados Unidos, avanzan en la negociación con la UE para obtener mejores condiciones de acceso para su carne vacuna. El mayor socio del Mercosur ya logró la duplicación de su cupo, como compensación por el ingreso de Bulgaria y Rumania a la UE, en 2007. En tanto, Estados Unidos alcanzó un principio de acuerdo que incrementaría su cuota. Los principales compradores de carne Hilton argentina son Alemania (50%), Holanda (22%) e Italia (17%). Los alemanes podrán seguir comiendo bife de las pampas al mismo precio que antes. Los que paguen la diferencia de aranceles serán el exportador y el Estado argentinos. Alternativas Los exportadores que no pueden vender con el privilegio de la cuota Hilton a la Unión Europea entran igual en el mercado comunitario, pero pagando aranceles.  En lugar de 12 meses para engordar los animales, los ganaderos cuentan con seis por el retraso en la distribución de la cuota.  Los productores que empezaron a engordar en el mes uno ya tuvieron que vender en el mercado local o en terceros países a un valor menor que en la UE.

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