10 de abril de 2019 01:50 AM
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Cómo conservar los alimentos el mayor tiempo posible

CompartiremailFacebookTwitterUno de los problemas en la sociedad actual es la cantidad de alimentos que se desperdician. Algunos estudios señalan que tiramos a la basura un 14% de la comida que compramos. Esto no solo es insostenible desde un punto de vista medioambiental, sino que también supone un gasto económico para cualquier familia. Por esa razón, […]

Uno de los problemas en la sociedad actual es la cantidad de alimentos que se desperdician. Algunos estudios señalan que tiramos a la basura un 14% de la comida que compramos. Esto no solo es insostenible desde un punto de vista medioambiental, sino que también supone un gasto económico para cualquier familia. Por esa razón, es muy importante conocer las mejores maneras de conservar los alimentos en buen estado durante el máximo tiempo posible.

La prolongación de la vida útil de los alimentos ha sido una preocupación a lo largo de toda la historia. Con el tiempo, los métodos de conservación han ido mejorando, desde los salazones a los modernos frigoríficos, pasando por la conservación al vacío. Esta última tendencia está ganando cada vez más adeptos, con gran variedad de modelos a disposición del usuario, como se puede comprobar en mienvasadora.com

 

 

 

Consejos de conservación

Muchas veces el desconocimiento nos hace pesar que los alimentos, especialmente los frescos, se estropean inevitablemente en poco tiempo. Es cierto que eso ocurre en algunos casos, pero la mayoría se pueden conservar por un periodo más largo de lo que se piensa. No obstante, para conseguirlo es fundamental seguir una serie de normas.

Aquí os dejamos algunas recomendaciones, aunque siempre se puede profundizar en el tema y descubrir más consejos para conservar alimentos frescos.

 

Refrigerar alimentos

Lo más cómodo y habitual es guardar los alimentos que hayamos comprado en el frigorífico o en la nevera. El frío es uno de nuestros máximos aliados a la hora de evitar que se echen a perder, ya que hace que los elementos degradantes actúen hasta diez veces más lento que a temperatura ambiente.

 

Contenedores herméticos

Para guardar los alimentos, ya sea en el frigorífico o fuera, lo mejor es utilizar contenedores herméticos, ideales para preservarlos en buen estado durante más tiempo.

Lo único que no debemos meter en estos recipientes es la fruta y las verduras. Estas necesitan poder “respirar” y lo mejor es conservarlas en el cajón correspondiente del frigorífico (si lo admite esa clase de verdura o fruta) o en un recipiente que permita pasar algo de aire.

Coloca los alimentos donde corresponde

Aunque la mayoría no nos hayamos parado a pensarlo, lo cierto es que las baldas del frigorífico están situadas para atender las necesidades de conservación de distintos alimentos. Por ejemplo, la zona más baja suele ser más fría y se donde se deben guardar los productos más delicados, como el pescado o la carne.

Los cajones, como señalábamos antes, están diseñados para poner las frutas y las verduras. En el caso de que las hayas comprados empaquetadas, hay que sacarlas del envase antes de guardarlas, ya que, en caso, contrario, se humedecen y se estropean más rápido.

La parte media del frigorífico es la adecuada para almacenar los alimentos que necesitan menos frío, como los lácteos.

Por último, la zona superior y la puerta son las partes menos frías del aparato, ideales para colocar los huevos o los alimentos envasados.

 

Conocer la temperatura

Otro aspectos que debemos tener en cuenta es la temperatura, ya que si cambia o se rompe la cadena de frío pueden aparecer microbios. Por este motivo, es fundamental que no pase mucho tiempo desde que se adquieren los alimentos hasta que se metan en la nevera, especialmente los congelados.

En líneas generales, se recomienda que la temperatura del frigorífico no supere los 4 grados, teniendo en cuenta que las frutas y las verduras no deben almacenarse a menos de 0 grados.

Un consejo a tener en cuenta es que nunca se han de meter comidas calientes en el frigorífico. Esto provoca que aumente el consumo de energía, ya que el aparato necesita más potencia para mantener la temperatura.

Conservar al vacío

Como comentamos anteriormente, la conservación al vacío está ganando terreno en muchos hogares. Este sistema no solo ayuda a prolongar el buen estado de los alimentos, sino que ayuda a mantener mejor las propiedades nutricionales, gracias a la falta de aire.

Cuando se envasan los alimentos al vacío se logran tres efectos diferentes. Por una parte, se evita la proliferación de microorganismos y, por lo tanto, se atrasan los procesos de putrefacción por bacterias u hongos. Por otra, también se retrasa la degradación enzimática y, por último, se evita el pardeamiento de los hidratos de carbonos.

Envasar al vacío es, además, un método muy versátil, tanto por la gran variedad de alimentos que se pueden almacenar de este modo, como por sus formas y texturas.

 

Revisa los tiempos de conservación

No hace falta convertirse en un experto, pero lo primero que debemos hacer es comprobar los tiempos de conservación de cada alimento. Sin ser exhaustivos, estos son algunos de los más habituales:

– Los embutidos y la carne cruda de pollo, pavo, cerdo o ternera duran solo entre 1 y 2 días.

– La hamburguesa y las preparaciones con carne molida de vaca, pavo, ternera, cerdo también duran entre 1 y 2 días.

– La carne fresca de vaca, cordero o cerdo dura de entre 3 a 5 días.

– Los huevos crudos con cáscara duran entre 3 y 5 semanas.

– Las sopas duran 1 o 2

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