10 de abril de 2019 14:00 PM
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El mercado se tiñe de verde, con paneles, índices y bonos

Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) ya lanzó un Índice de Sustentabilidad y un Panel de Gobierno Corporativo, ambos conformados con empresas alistadas en la plaza local. El siguiente paso será la creación de un panel bursátil de los bonos verdes. Buscan atraer a nuevos y cada vez más sofisticados inversores, y alinearse a sus pares bursátiles de la región.
Mientras los agentes de la plaza local intentan de subsistir a las aguas turbulentas que propone la coyuntura doméstica, Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), junto con la Comisión Nacional de Valores (CNV), miran un poco más allá del incierto corto plazo y comienzan a preparar un terreno fértil para el desarrollo de paneles, índices y bonos verdes, sociales y sustentables, en busca de atraer a nuevos y cada vez más sofisticados inversores, y de alinearse a sus pares bursátiles de la región. El puntapié inicial lo dio BYMA a fines de 2018, con los lanzamientos de un Índice de Sustentabilidad, y de un Panel de Gobierno Corporativo, ambos conformados con empresas alistadas en la plaza local. El siguiente paso será la creación de un panel bursátil de bonos verdes, para los cuales semanas atrás la CNV dio los lineamientos para su emisión en el ámbito doméstico.

PANEL DE GOBIERNO CORPORATIVO

Se trata de un desarrollo inédito en el país, alineado a estándares internacionales, que incluye acciones de empresas ya listadas en la Bolsa, con la condición necesaria de que cumplan con prácticas de buen gobierno y transparencia, adicionales a las requeridas por la regulación argentina. La adhesión de las compañías es voluntaria e implica la incorporación de un conjunto de requisitos acordes a los principios de Gobierno Corporativo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y adoptados por el G-20. Entre ellos aparecen, por ejemplo, diversidad de género en el órgano de administración, comité de nominaciones y remuneraciones, política de remuneraciones, política de nominaciones, política de dividendos, programas de integridad, dispersión accionaria, evaluación del directorio, reporte anual, etc., criterios que son monitoreados periódicamente. “Este panel llevó bastante tiempo de trabajo porque se conversó con organismos internacionales, entre ellos la OCDE. Además, tuvimos charlas con inversores internacionales con quienes analizamos criterios indispensables para se sientan atraídos a invertir a la Argentina”, cuenta a Ámbito Biz, Julieta Artal, responsable de Gobierno Corporativo de BYMA. Por el momento solo tres empresas están incluidas en este panel: BYMA, Pampa Energía e YPF. En el mercado esperan que esa cifra se eleve a entre 10 y 12 este año para que, sobre la base de ese universo, se desarrolle el Índice de Gobierno Corporativo (junto al S&P) que replique a este panel. “Hemos recibido mucho interés de empresas que están alistadas, como bancos y energéticas, pero aún no ingresaron al panel porque tienen algún pequeño ‘gap’; ahora mismo se están adaptando alguna política o algún reglamento”, explicó Artal. Otras compañías, en cambio, están esperando las asambleas para avanzar, por ejemplo, en la nominación de mujeres en el directorio, indicó una fuente de BYMA. “Para nosotros representa un beneficio de visibilidad y de reputación pertenecer a este panel, sumado a la posibilidad de que ingresen a la compañía inversores más calificados”, afirma un ejecutivo de una empresa del panel líder de BYMA. Analizando algunas experiencias internacionales similares, como el caso de la bolsa de valores Brasil, el proceso de conformación de este tipo de panel no fue sencillo, y llevó años en consolidarse: lo lanzaron en 2001, y tardaron más de 7 años en introducir una empresa (hoy en día cuenta con más de 150 empresas). “A ellos le permitió no sólo atraer inversores, sino también repatriar compañías que cotizan en el exterior, o convencer a empresas que consideraban la idea de alistarse afuera”, remarcó la ejecutiva de BYMA.

ÍNDICE DE SUSTENTABILIDAD

De carácter no comercial, este índice es producto de un trabajo en conjunto de BYMA con el Banco Interamericano de Desarrollo, más el apoyo del Earth Institute de Columbia University. Alineado con otras bolsas de la región, como Brasil, Chile, y México, permite identificar y destacar a las empresas líderes en materia ambiental, social, en el desarrollo sustentable y el gobierno corporativo. De esta forma, se evalúa el desempeño de las emisoras listadas en BYMA en función de la información reportada y disponible al público en general. La metodología se basa en el IndexAmericas y el análisis de datos está a cargo de Thomson Reuters, que releva unas 400 métricas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Analiza, por ejemplo, cómo se relaciona la empresa con la comunidad, las prácticas que ésta tiene materia género, el porcentaje de mujeres en rango gerenciales, si existe brecha salarial o no, etc. “No sólo se miran las prácticas que tiene la compañía internamente, también se contempla su accionar frente a distintos ejes de impacto”, destaca Artal. Se estudian todas las empresas que actualmente son parte o han sido parte en el pasado del índice S&P Merval. En función de todos los criterios analizados, se determina cuáles son las 15 compañías que tuvieron mejor desempeño a través de puntajes. Así, en la primera selección efectuada en diciembre (mes en el que se revisará anualmente cada puntaje) aparecen: Aluar, Banco Macro, Banco Francés, BYMA, Cablevisión, Cresud, Edenor, Grupo Financiero Galicia, Grupo Supervielle, Loma Negra, Pampa Energía, San Miguel, Telecom Argentina, Transportadora de Gas del Sur, e YPF. Desde BYMA revelaron que los han llamado “muchas empresas que no tenían sus reportes y que con el interés de poder ser parte de este índice empezaron a desarrollar sus reportes especiales de sustentabilidad”.

PANEL DE BONOS “VERDES”

Con un crecimiento exponencial a nivel global sobre todo en los años 2016, y 2017, los denominados bonos verdes – nacidos en 2007 con una emisión del Banco Europeo de Inversiones – se han convertido en un verdadero atractivo tanto para las empresas y los gobiernos, como para los inversores, sobre todo institucionales provenientes de países miembros de la OCDE: buscan en el mercado oportunidades de inversión para la adaptación y mitigación al cambio climático, la generación de impacto social positivo y de desarrollo sustentable. Esto se refleja en “el incremento de capitales comprometidos en iniciativas como los Principios para la Inversión Responsable la Declaración Global de los Inversores sobre el Cambio Climático y la aparición de fondos con interés en invertir en instrumentos financieros con fines verdes y sociales, capaces de ofrecer a los inversores calificados vencimientos a largo plazo, alineados con sus pasivos, y con rendimientos estables y predecibles”, según la CNV. A nivel internacional, el mercado de valores negociables verdes alcanzó emisiones por un monto equivalente a u$s 87 mil millones en 2016 (+108,6%), y de u$s 155 mil millones en 2017 (+84,4%), según un reporte de Climate Bonds Initiative (CBI), con una diversidad también en crecimiento respecto de la base del emisor, geografías y proyectos. En 2018 hubo una meseta debido a la volatilidad en los mercados globales y por primera vez no se llegó al objetivo anual: solo se colocaron u$s 162 mil millones (+4,2%), de una meta de u$s 210 millones, es decir, un 23% menos a lo proyectado. El año pasado los ofertantes más activos provinieron de EE.UU., con u$s24 mil millones; China, con u$s14 mil millones; y Francia, con u$s9 mil millones. Para 2019, CBI estima que el mercado mundial de bonos verdes volverá a crecer fuerte: la meta es alcanzar el récord de u$s 300 mil millones en emisiones, lo que representaría un incremento del 85%, gracias al impulso proveniente de los retrasos en el financiamiento de empresas, así como por mejores propuestas de inversión apuntaladas por proyectos de infraestructura verde. Observando este contexto, tanto BYMA como la CNV trabajan actualmente en la conformación de un panel de renta fija “verde”, tanto pública (títulos soberanos y subsoberanos), como privada (Obligaciones Negociables – ON), destinada a proyectos o actividades con impacto ambiental, social y sustentable: desde desarrollos en energías alternativas, eficiencia energética, proyectos de movilidad bajos en carbono, hasta construcciones sustentables que permitan el acceso a agua potable, cloacas, entre otros. Bajo este panorama, la CNV dio a conocer hace tres semanas – a través del Boletín Oficial – los lineamientos para la emisión de valores negociables sociales, verdes y sustentables (SVS) en Argentina, desarrollados en base a las mejores prácticas internacionales (hubo asistencia de Naciones Unidas), y en consulta con actores de la industria en la región. Los bonos SVS son estructurados de manera similar a cualquier valor negociable tradicional. La diferencia radica en el uso que se le dará al financiamiento obtenido, el cual debe ser exclusivamente asignado a actividades o proyectos que califiquen como sociales, verdes o sustentables, subrayó la CNV. En ese sentido, además de las ON (en su versión simple, pyme o tradicional), bonos de proyecto, fideicomisos financieros, y Fondos Comunes de Inversión (FCI) podrán adoptar estándares de sustentabilidad. “Lo que buscamos es generar un mercado local de valores negociables cuyos fondos sean destinados a proyectos con impacto social o ambiental positivo, aprovechando que existe una importante demanda de inversores internacionales por este tipo de instrumentos”, indicaron a este medio voceros del ente regulador. Si bien en la actualidad no hay proyectos de emisión a la vista por la coyuntura que atraviesa el mercado local (riesgo país superó los 800 puntos y alcanzó máximos del año), la idea de la CNV es sentar las bases para que se vayan desarrollando de ahora en más.

LOS “ADELANTADOS”

Al no existir hasta hace semanas los parámetros locales, algunas empresas y gobiernos provinciales debieron salir al exterior en los últimos años para colocar este tipo de instrumentos verdes. La pionera fue la provincia de La Rioja: en febrero de 2017 colocó u$s 200 millones, a 8 años y a una tasa del 9,75%, con los que buscaba llegar a 300 MW en la generación de energía del Parque Eólico Arauco SAPEM. Meses más tarde Jujuy emitió u$s 210 millones al 8,625%, para completar una inversión en el parque de energía fotovoltaica más grande de Latinoamérica, en el paraje de Cauchari, de la Puna. El Gobierno de Gerardo Morales buscaba también generar 300 MV. Previo a la crisis cambiaria de 2018, el Banco Galicia emitió hace exactamente un año el primer “bono verde” local de privados por u$s 100 millones, a 7 años, para financiar su programa de préstamos para proyectos de eficiencia medioambiental. Fue suscripto en su totalidad por International Finance Corporation (IFC), organismo del Banco Mundial. A fines del año pasado, en tanto, el Banco de Inversión y Comercio Exterior de Argentina (BICE) anunció un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por la suscripción de un bono de este tipo por u$s30 millones a 5 años (a tasa Libor más spread) para financiar proyectos de eficiencia energética y energías renovables, empresas lideradas por mujeres, entre otros.

Índice de Sustentabilidad (Empresas que lo componen)

ALUAR

BANCO MACRO

BBVA BANCO FRANCÉS

BYMA

CABLEVISIÓN

CRESUD

EDENOR

GRUPO FINANCIERO GALICIA

GRUPO SUPERVIELLE

LOMA NEGRA

PAMPA ENERGÍA

SAN MIGUEL

TELECOM ARGENTINA

TRANSPORTADORA DE GAS DEL SUR

YPF

Panel Gobierno corporativo (Empresas que lo componen)

BYMA

PAMPA ENERGÍA

YPF

Temas

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