11 de abril de 2019 12:17 PM
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Siguen las dudas por la cuota que abrió Brasil y por el trigo transgénico

CompartiremailFacebookTwitterLa polémica por la cuota de 750.000 toneladas extra Mercosur que Brasil decidió abrir para la importación sin aranceles y el trigo resistente a sequía cruzaron la jornada donde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó sus proyecciones para la siembra de trigo 2019/2020. Entre otros dirigentes, Gustavo Idígoras, titular de Ciara-Cec (exportadores), destacó […]

La polémica por la cuota de 750.000 toneladas extra Mercosur que Brasil decidió abrir para la importación sin aranceles y el trigo resistente a sequía cruzaron la jornada donde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó sus proyecciones para la siembra de trigo 2019/2020.

Entre otros dirigentes, Gustavo Idígoras, titular de Ciara-Cec (exportadores), destacó a la diversificación de los mercados como un camino trascendental a recorrer para el cereal. “Hace un tiempo Brasil se llevaba entre el 70 % y el 80% de las exportaciones del país. Hoy hay otra realidad; hay 38 mercados que se deben conocer de antemano”, dijo.

Para Idígoras el ofrecimiento por parte de Brasil a Estados Unidos de una cuota de trigo, que después las autoridades brasileñas aclararon será para cualquier país que le quiera vender el cereal, no es positivo.

“No fue una buena señal para fortalecer el Mercosur. Nuestro país pagó en muchos sectores industriales para eliminar barreras de acceso a los productos brasileños, en tanto que Brasil pagó entre otros productos con el trigo. Por lo tanto, cualquier negociación que quiera hacer de manera externa en el trigo debe negociarlo con la Argentina”, se quejó.

Idígoras se refirió a las negociaciones con la Unión Europea y México, que ya se llevó algunos barcos con trigo. “A fines de junio se termina la negociación técnica en Bruselas con la Unión Europea (UE), pero aún quedan incógnitas de cómo se va administrar esa cuota, entre otras cuestiones. La relación bilateral con México es importante, es un gran comprador, queremos que se profundice y se consolide”, subrayó.

Con respecto al trigo transgénico, Idígoras fue contundente: “Sobre un mercado total de 175 millones de toneladas, nadie vende trigo transgénico. Esta situación generó mucho ruido y la reacción del mercado: recibimos notificaciones de los países pidiéndonos certificaciones libres de OGM” sostuvo.

Recordó que el sector en conjunto decidió reunirse con la firma Bioceres, desarrolladora del cereal transgénico, para buscar una hoja de ruta y así “evitarle a la cadena de valor cualquier tipo de distorsión, más allá de las necesidades tecnológicas que claramente tienen “.

Raúl Dente, asesor de la Federación de Acopiadores de Granos, habló de las tres patas que preocupan a su actividad, que tiene el 40% del mercado de granos y un 25% de agroquímicos.

Para el asesor, los impuestos distorsivos es una de las cuestiones que más preocupa porque “al ser intermediarios en el mercado, cualquier impuesto a las transacciones genera un sobrecosto”.

“Entre Ingresos Brutos, Débitos y Créditos, Sellos, entre otros cientos, para poder sobrevivir debemos extremar las medidas de eficiencia”, remarcó.

Con 140 millones de toneladas de granos para transportar este año, con la cosecha total, según Dente la logística es fundamental, teniendo como base una libre contratación pero sobre todo la ausencia de conflictos. En cuanto a las tarifas, el asesor indicó que una mercadería que pasa por una planta de acopios para ser reacondicionada o almacenada paga un 20% más en flete.

“Esto genera conflictos con el transporte, toma de plantas y cortes de ruta”, dijo y añadió: “Se valora el trabajo de la Comisión de Logística de la Secretaría de Agroindustria por el tema de Cosecha Segura, que tuvo buenos resultados”.

Otra de las cuestiones es el sistema de precios, donde reivindicó los contratos estandarizados en cantidad y en calidad del mercado de futuros a diferencia del mercado disponible.

El ministro de Agroindustria de Buenos Aires, Leonardo Sarquís, que cerró la jornada, también se refirió a Brasil. “No tenemos que asustarnos tanto por eso (por la cuota) y las nuevas tecnologías (en referencia a los temores comerciales de sectores de la cadena por el trigo transgénico todavía no aprobado por el gobierno nacional)”, indicó. Agregó que “Brasil va a ser siempre nuestro principal comprador”.

Enfatizó que también hay que trabajar para afianzar otros compradores. “Hoy tenemos 40 mercados, hay alternativas para trabajar en otros mercados”, dijo.

Sarquís dijo que la cuota “no se restaría de lo que ya compra” al país. “No es que compraría menos”, apuntó.
Por: Mariana Reinke

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