15 de abril de 2019 13:40 PM
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El sector ganadero está en crisis y Río Negro tiene la carne más cara de la Patagonia

El precio minorista de la carne vacuna acumula una suba de alrededor de un 20 por ciento en lo que va del año y es uno de los factores que más tracciona a la inflación este año. Lo paradójico es que este encarecimiento de la carne se produjo al tiempo que las estadísticas del sector registran el peor nivel de consumo para un mes de enero desde el inicio de la serie, en 1958.

A nivel histórico, el consumo de carne vacuna muestra una tendencia a la baja, aunque la actual crisis hizo que se ubique por debajo de los peores años del último tiempo. Para colmo, ganaderos advierten que la carne no subió todavía lo necesario para recuperar su precio en dólares, es decir que la devaluación aún no se trasladó enteramente a los precios internos. En cambio, vienen aumentando las exportaciones del sector.

Los números del Indec marcan que los precios de los cortes de carne más consumidos (asado, carne picada común, paleta, cuadril y nalga) subieron en enero alrededor de un 7 por ciento mensual y las consultoras estiman que en febrero los precios crecieron todavía un poco más. Fuentes del supermercadismo detallaron que el precio de la media mes estaba en 62 pesos en febrero de 2018, subió a 94 pesos en diciembre pasado y que ahora cotiza 120 pesos. Es un aumento acumulado del 93 por ciento que impacta en el centro de la alimentación popular.

Las entidades ganaderas relacionan la suba de precios no sólo a la devaluación sino también a factores climáticos que redujeron la oferta y advierten que todavía falta trasladar parte de la devaluación al precio interno. El último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), marca que “entre enero de 2018 y enero de 2019 la baja del promedio general –del precio medido en dólares de la hacienda en el mercado de Liniers– fue de 14,6 por ciento”. Los ganaderos también se quejan de la suba del precio del maíz con el cual alimentan a las vacas.

Si los precios de la carne en el mercado interno no subieron más es porque el principal perjudicado de la política económica de Cambiemos es el salario. La Ciccra, que reúne a los frigoríficos, midió que el consumo per cápita de carne vacuna en enero equivalió a 49,9 kilos anuales. Si se integra ese dato con la serie del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) se concluye que se trata del peor valor desde enero de 1985 (98,4 kilos).

Según un informe del INTA, Río Negro tiene la carne más cara de la Patagonia

El relevamiento que se realiza mensualmente, arrojó que en el Alto Valle y la costa rionegrina pagan los cortes más costosos de toda la Patagonia. En Cipolletti el kilo de asado con hueso arranca en los $290 y en algunos casos hasta supera los $350. Bariloche está cerca del precio más alto.

La comida más típica de la Argentina se convirtió en un lujo para los rionegrinos por los altos costos.

Así lo revela un meticuloso informe desarrollado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que comparó los precios de diferentes cortes de carnes bovina en una gran cantidad de supermercados y carnicerías de la zona patagónica.

Se trata de un informe realizado por profesionales de INTA de toda la Patagonia, pertenecientes a seis Estaciones Experimentales Agropecuarias (EEAs), que trabajan en producción animal y economía, que desde hace un tiempo avanzaron en la necesidad de conformar un Informe de Precios y Mercados de Carne, a partir del corrimiento de la barrera zoosanitaria al río Colorado, incluyendo las especies presentes en todo el territorio.

La metodología acordada para obtener información fue seleccionar distintos puntos estratégicos de la Patagonia, donde se observaban mercados con comportamientos disímiles y contactar informantes calificados: Patagonia Norte “A” (Norte de Río Negro y partido de Patagones en Buenos Aires), cuyo relevamiento lo hace la EEA Valle Inferior; Patagonia Norte “B” (Neuquén y cordillera de Río Negro), que es informado por las EEAs Alto Valle y Bariloche; Patagonia Sur (Chubut y Santa Cruz), se hace a través de las EEAs ubicadas en Trelew y Esquel, para Chubut, y la EEA de Río Gallegos, para Santa Cruz.

Recolectados los valores se elaboran tablas con precios referidos a la modalidad comercial de cada especie y sus respectivas categorías, reflejando un escenario orientativo para los productores de la Patagonia. También en el informe se presentan precios de cortes cárnicos y de mercados nacionales e internacionales para cotejar la situación patagónica con otros mercados.

Sorpresivamente, las zonas donde los precios se encuentran por las nubes, son la costa atlántica rionegrina y el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.

En la zona del Valle Inferior, comprendida por las ciudades de Viedma y Patagones, el asado con hueso sufrió un incremento del 3,4% durante enero y el precio trepó a $300 el kilo. La bola de lomo aumentó 3,8% y se consigue a $270 el kilo. La picada especial aumentó 9,5% y cuesta $185, mientras que la común se incrementó en un 10% y quedó a $165. Las comparaciones son con respecto al mes de diciembre pasado.

Segunda en la lista de los precios más caros se encuentra la región del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, donde el asado con hueso que pese a no sufrir incrementos durante el mes de enero se consigue a $290. La bola de lomo aumentó 3,8% y su preció trepó a $270, la picada especial aumentó 12,1% y quedó a $185 el kilo, y la común que aumentó 10% quedó en $165.

Llamativamente, según el relevamiento, la distancia con el sur de la Patagonia parecería no afectar el precio del asado con hueso ya que se pudo corroborar que el kilo en la provincia de Santa Cruz se consigue a $260, unos $30 menos que en el Alto Valle.

El caso de Bariloche, no presenta variaciones de tarifas con respecto al mes de diciembre, recordando siempre que los precios son en promedio. El informe cuenta que, en nuestra región, el asado con hueso se paga a $289,90 por kilo, la bola de lomo a $279,90, la carne picada especial a $154,90 y la común a $139,90.

Cabe aclarar, que si bien los valores relevados durante este informe, dieron cuenta de los precios más bajos advertidos en supermercados y carnicerías, el asado con hueso en algunos locales de la zona ya superó la barrera de los $350 el kilo.

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