18 de abril de 2019 21:14 PM
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Aconsejan vender la cosecha antes de las elecciones por temor de que suban las retenciones

En el mercado descuentan que gane quien gane habrá cambios en el impuesto. Las estrategias de los productores

El riesgo que imprime la dinámica política en la Argentina está jugando hoy por hoy un rol significativo entre los productores agropecuarios a la hora de planificar la estrategia comercial de la cosecha 2018/19.

A diferencia de lo que ocurre en el mundo donde los empresarios agrícolas evalúan temas vinculados al clima, a los mercados y a la geopolítica, en nuestro país se suma la incertidumbre electoral propia de la coyuntura local.

“Si gana la oposición subirán las retenciones y el que tiene precios cerrados (en soja y maíz) se verá beneficiado”, comentó el consultor económico Salvador Di Stefano que opera mayormente con empresas y productores de la zona de Rosario.

Pero, ¿si gana el oficialismo? “Es probable que suban las retenciones y conviene tener un precio cerrado y los insumos comprados de cara a la próxima campaña; el que gane plata este año está obligado a invertir”, respondió Di Stefano.

En rigor, la advertencia del especialista rosarino es una alternativa concreta que está en mente de los productores que se volcaron desde inicios del presente mes de abril a comercializar la cosecha gruesa de manera pronunciada.

De la mano de la cosecha récord de 140 millones de toneladas, en el campo siguen estimando que la liquidación de divisas del sector se ubicará en 2019 en torno a los 27.000 millones de dólares (en lo que va del año ingresaron más de 4.500 millones de dólares).

Este lunes en el recinto de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en tanto, la soja con descarga inmediata cotizó a 215 dólares por tonelada, al tiempo que las ofertas que se escucharon por el maíz disponible se ubicaron en $5.400 por tonelada.

Desde septiembre del año pasado el Gobierno estableció para el poroto, aceite y harina de soja una alícuota fija del 18%, a la cual se le adiciona un factor variable de 4 pesos por dólar exportado (que lleva las retenciones a cerca del 30%).

El maíz y el trigo cuentan con un derecho de exportación móvil de 4 pesos por dólar. Es decir, con la moneda norteamericana cotizando a un valor en torno a los 43 pesos, el impuesto sobre estos dos cultivos ronda el 8,5%.

Este esquema de retenciones rige hasta el 31 diciembre de 2020, según establece el decreto 793/18. Pero en el campo se preguntan qué pasará después de las elecciones cuando la Argentina tenga que afrontar jugosos vencimientos de deuda.

A la vez otros productores con mayor espalda financiera especulan con una suba del dólar en época de elecciones y optan por comercializar lo justo y necesario para afrontar el pago de deudas y conservar la soja a modo de reserva de valor. Cuanto más alto esté el dólar, más se licua proporcionalmente esa retención.

Por otra parte, otros consultores del mercado de granos recomiendan a sus clientes realizar una adecuada gestión comercial, que permita, por medio del uso de futuros y opciones, llegar a la cosecha con un valor de venta razonable.

Como sea, un nuevo cambio en las reglas de juego sería una trampa difícil de digerir para los productores de trigo que encararán la siembra de la campaña 2019/20 durante el invierno y cosecharán en enero y febrero próximo.

Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se espera un área de siembra de trigo de 6,4 millones de hectáreas con una producción proyectada récord en 20,6 millones de toneladas aunque, claro está, todo puede cambiar.

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