29 de abril de 2019 04:13 AM
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Los que trabajan pese al ruido

CompartiremailFacebookTwitterCon las cosechadoras trabajando a pleno en gran parte de la zona agrícola por el buen tiempo de abril, el campo vuelve a mostrar el rostro del país que trabaja aun en el medio del ruido económico y político. Se diluyó ya la ansiedad del “círculo rojo” sobre la cantidad de camiones arribados a los […]

Con las cosechadoras trabajando a pleno en gran parte de la zona agrícola por el buen tiempo de abril, el campo vuelve a mostrar el rostro del país que trabaja aun en el medio del ruido económico y político.

Se diluyó ya la ansiedad del “círculo rojo” sobre la cantidad de camiones arribados a los puertos o la demanda de los silobolsas como indicador de conducta especulativa. La agricultura tiene sus tiempos y sus formas que conviene respetar. No conviene sacar conclusiones apresuradas.
Ahora comienzan las proyecciones sobre la próxima campaña agrícola. Para el trigo se espera una superficie igual o inclusive superior a la del ciclo pasado, pese a que los precios no son tan atractivos como a fin de 2018. Se espera una recuperación productiva de Rusia, la Unión Europea y Estados Unidos y, en el plano local, se mantendrán los derechos de exportación (cuatro pesos por cada dólar exportado). “En las últimas campañas el trigo fue una buena caja”, señala el consultor Horacio Busanello.

Según un informe de AZ Group “se llevan vendidos con precio 12,5 millones de toneladas de trigo”, lo que representa 1,3 millones de toneladas más que las vendidas el año pasado a igual fecha. De acuerdo con los datos oficiales, la consultora estima que falta por colocar precio a siete millones de toneladas del cereal.

Gestionar la incertidumbre será una de las claves de la próxima campaña agrícola. A los habituales riesgos de la actividad -clima y mercados- se suma como pocas veces antes el político. La próxima campaña gruesa se sembrará con un gobierno y, probablemente, se coseche con otro.

“Las empresas tendrán que ser eficientes ya que no sobra nada”, dice el analista Diego Pasi, de AzGroup. “La caída de precios a nivel internacional, sumada al impuesto a las exportaciones de 4$/US$, han generado un deterioro de las relaciones insumo/producto”, explica y recomienda “revisar las relaciones de precios con los valores de la nueva cosecha, ya que la soja mayo/20 cotiza en torno a los 240 dólares por tonelada, el trigo diciembre/19 entre 165 y 170 dólares por tonelada, mientras que el maíz abril/20 se ubica en 140 dólares por tonelada”.

El especialista señala que los márgenes de la campaña nueva para campo alquilado son muy ajustados. “La combinación de trigo/soja actualmente es la que mayor margen deja, seguida por el maíz y en último lugar la soja, que depende en gran parte del rinde proyectado y las zonas de producción”, dice.

El interrogante que se abre es sobre el financiamiento. Con las tasas de interés en niveles elevadísimos, el informe de AZ group señala que será acotado. “Las tasas en pesos por parte de los bancos no bajan del 60% con la excepción del BNA. Las tasas en dólares se ubican en un rango de entre 5 y 10% dependiendo de los bancos, a la vez que si han aparecido financiamientos a 360 días a tasa 0% por parte de algunos bancos. Habrá que ver si a la hora de comprar los productos, estos no tienen un recargo”, destaca.

Busanello, en tanto, cree que las empresas de insumos, que terminaron con el proceso de consolidación tras las ventas y fusiones, tienen stocks elevados y necesitan vender productos. “También las empresas más chicas necesitan hacerlo”, señala y destaca: “El financiamiento va a aparecer por diferentes formas, líneas en dólares y también por canje de producto”.

De todas formas, la incertidumbre cambiaria también complica el escenario y obliga a revisar presupuestos con mayor velocidad de la acostumbrada.

El escenario externo también es complejo. A los elevados niveles de stocks, especialmente de soja en los EE.UU., se agrega la indefinición sobre la guerra comercial. Estados Unidos apuesta a la necesidad china para asegurarse el abastecimiento de soja. Pekín, a su vez, juega a que las pérdidas de los farmers por la prolongación del conflicto disuadan a Washington de persistir con una conducta beligerante. Es una disputa que lleva más tiempo del previsto. Y un dato para incorporar en la toma de decisiones.
Por: Cristian Mira

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