30 de abril de 2019 10:13 AM
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Producirán hongos comestibles a partir de desechos domiciliarios y con chips de la poda de árboles

CompartiremailFacebookTwitterLa cooperativa “Mamis” está conformada por 18 madres solteras en situación de vulnerabilidad que viven en la localidad de América, en el partido bonaerense de Rivadavia. Ellas serán las protagonistas de un proyecto interinstitucional para producir hongos comestibles a partir del procesamiento de los residuos generados por la poda de árboles en ese distrito. Informa […]

La cooperativa “Mamis” está conformada por 18 madres solteras en situación de vulnerabilidad que viven en la localidad de América, en el partido bonaerense de Rivadavia. Ellas serán las protagonistas de un proyecto interinstitucional para producir hongos comestibles a partir del procesamiento de los residuos generados por la poda de árboles en ese distrito.

Informa un comunicado del Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires sobre esta iniciativa, a la que se pone como ejemplo concreto de lo que es la “bioeconomía”. Se ilusiona el organismo liderado por Leonardo Sarquís con que este “proyecto piloto” pueda ser replicado rápidamente en otras localidades de la Provincia.

En concreto, el proyecto apunta a la producción de hongos comestibles por parte de la cooperativa de madres. Cuenta con acompañamiento del Estado Provincial y del municipio, y la asistencia técnica del Laboratorio de Hongos Agaricales de un Instituto UBA-CONICET. La idea es producir las especies de hongos comestibles Pleurotus (el de la foto de portada, también conocido como Seta ostra) y Shiitake (del japonés, hongo del árbol shii).

Según la explicación, por un lado a partir de los restos de poda del arbolado urbano de América se logrará un chipeado de la materia orgánica para formar el sustrato donde se cultivarán los hongos. Por otro lado, los residuos sólidos urbanos y residuos agrícolas se pasteurizarán utilizando una caldera que usará ese chipeado de poda como combustible. Allí se inoculará el hongo, se incubará y, por último, se cultivará.

Para ese fin se instalará un biodigestor, que no sólo tratará los residuos orgánicos evitando que vayan a un basural sino que proveerá la energía necesaria para climatizar las salas de producción de hongos. Al finalizar el ciclo productivo del sustrato, el residuo que quedaría no será más que una bolsa de materia orgánica que se utilizará para generación de energía.

“Estamos orgullosos de ser la primera provincia en lanzar un plan integral en materia de bioeconomía e incorporar a los municipios en este trabajo conjunto”, dijo el ministro Leonardo Sarquís luego del anuncio de este proyecto. Por su parte, el director provincial de Bioeconomía, Gonzalo Vázquez, señaló que “el nuevo paradigma de Bioeconomía exige una fluida articulación de actores a distintas escalas”.

Esta gestión integral de residuos sólidos urbanos disminuye el riesgo de incendio al aprovechar la biomasa disponible como materia prima, aporta a disminuir la contaminación ambiental al utilizar residuos que ya no irán a un basural, aporta a ampliar la oferta laboral, al desarrollo local y genera una nueva oferta al turismo gastronómico, según la evaluación oficial.

Se prevé que parte de la producción de estos hongos se destine a enriquecer la dieta de los comedores escolares del distrito, ya que estas especies son muy ricas en proteínas, vitaminas y minerales.

Como otros municipios ya manifestaron su interés en replicar este proyecto, desde Agroindustria bonaerense “se espera obtener dentro de los próximos cuatro años un nivel de producción que permita no sólo satisfacer el mercado interno sino también la apertura de nuevos mercados, regionales e internacionales”.

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