13 de mayo de 2019 10:56 AM
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Los productores se volcarán hacia las gramíneas en 2019

El cereal corre con ventajas para la próxima siembra de granos gruesos en la zona núcleo

Ventaja del maíz

La cosecha de granos gruesos 2018/2019 está avanzada en la zona núcleo y muchos productores van asignando el área por sembrar con distintos cultivos en el ciclo 2019/2020. En esa región, la primera tendencia que se observa en la implantación de granos finos es mayor preferencia por el trigo que por la cebada. El primero tiene la ventaja de un mercado con cotización pública, en tanto que la segunda tiene perspectivas de una comercialización menos animada a la del ciclo previo, por la recuperación de la producción mundial. En la decisión también pesan las observaciones que sufrió la mercadería durante la entrega del ciclo 2018/19.

En los granos gruesos, el maíz -con un precio de US$139por tonelada para abril de 2020- toma clara ventaja sobre la soja y el girasol cuando se calculan los márgenes brutos. Los precios del cereal cierran las cuentas de cultivos con rendimientos de tendencia, mientras que hay mucha desconfianza sobre la evolución futura de la soja, muy afectada por factores externos e internos.

Rotación

“La cotización del girasol sufrió una fuerte caída en los últimos meses, lo que determina que se destine a lotes con limitantes en la zona núcleo, con escasas chances de aumento de área sembrada”, observa un asesor de la zona.

La ventaja económica del maíz sobre la soja es tan significativa que algunos comienzan a recopilar información y a poner atención en la rotación trigo/maíz de segunda, que permitiría un margen bruto mayor al de trigo/soja. Justifican esa decisión en los efectos benéficos sobre el suelo, en la continuidad del crecimiento del cereal con bajas temperaturas otoñales, en los menores gastos para control de plagas y enfermedades, y en el aporte forrajero.

El vuelco hacia las gramíneas que se podría concretar en 2019 tiene algunos inconvenientes: el principal es el mayor costo de implantación del maíz respecto de la soja. Por ejemplo, sembrar 500 hectáreas de maíz tiene un costo de 250.000 dólares, que se deberían pagar en plazos cortos, algo que muy pocos productores pueden afrontar.

Financiación

La financiación surge como uno de los nudos complicados para desatar en esta campaña. “Las agronomías locales están tratando de cobrar deudas de la campaña 2018/19 y más viejas, y saben que quedan dos semanas de cosecha; si no consiguen los cheques o el grano de los canjes en estos días, la cobranza posterior será complicada porque se ven menos silobolsas que otros años a la vera de las rutas”, observa el técnico. Sucede que quienes no cubrieron los precios de la soja a tiempo deben vender más cantidad de lo presupuestado por las bajas cotizaciones.

Hacia adelante, por ahora hay pocas opciones de financiación a bajo costo. Como ejemplo: un comercio ofrece un herbicida de posemergencia para maíz a 9,30 dólares por litro con pago contado; con financiación a 90 días, el precio sube a 10 dólares por litro.

“Solo financian sin interés hasta la cosecha algunos semilleros de maíz que quieren reducir stocks de los híbridos menos demandados, y con la exigencia de compra de una gran cantidad de bolsas”, concluye.

Por: Carlos Marin Moreno
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