17 de mayo de 2019 13:25 PM
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Temen por la disminución de abejas y su impacto en la agricultura

Se ha detectado este año entre un 5% y un 10% menos de población. El clima, la malnutrición por cambio de cultivos, los pesticidas y especies exóticas invasoras, son algunos de los factores que explicarían su desaparición.

Las abejas se encargan de mantener en equilibrio el ecosistema. Polinizan más de las tres cuartas partes de los cultivos del mundo. Las versiones más apocalípticas indican que sin ellas, en cuatro años, se terminaría la vida en el planeta. Pese a su gran importancia, diferentes factores están provocando que su población esté cada vez más amenazada en el mundo.

Mendoza no es ajena a esta problemática y desde diferentes sectores temen la paulatina disminución que vienen sufriendo estos insectos desde hace años. De hecho, en la provincia se han declarado cíclicamente sucesivas emergencias apícolas cada dos años. Una en 2013, otra en 2015 y la última en 2017, que se extendió hasta diciembre de 2018.

El impacto preocupa a nivel no solo ambiental sino también económico. Un informe elaborado por el Consejo Federal de Inversiones detalla que en Cuyo hay 2.200 productores de abejas registrados que manejan más de 160.000 colmenas. Mendoza cuenta con una importante cantidad de plantas de procesamiento de miel y destaca de otras provincias por su desarrollo.

Desde el departamento Apícola de la Dirección Provincial de Ganadería indicaron que se han detectado entre un 5% y un 10% menos de individuos. Situación que afecta no solo a la producción de miel y otros productos derivados, sino también al sector agrícola. La mayoría de las frutas y verduras que consumimos dependen de la labor que realizan estos insectos.

Las abejas transportan el polen desde la parte masculina a la femenina de la flor y hacen así posible la fertilización y la formación de los frutos. Sirven para maximizar la calidad de los cultivos. Según los expertos en el rubro, son muy útiles para incrementar el tamaño y cantidad de frutos que hay por hectárea sembrada.

Las abejas cumplen un importante rol a través de la polinización.

“La vida de las abejas depende de las condiciones climáticas y no es algo que el apicultor pueda regular. También influye el cambio de cultivos que hace que se queden sin alimentos. Desgraciadamente se toma a la abeja solo como productor de miel y se olvida que es un agente polinizador”, dijo Paulina Manzano inspectora apícola.

“Hay un desabejado del que todavía no tenemos claro el por qué ocurre. En la zona de Valle de Uco, pulverizan con distintos agroquímicos dependiendo del cultivo. Pero esa situación no está totalmente probada, ni tampoco tenemos una certeza de que productos están agregando”, detalló las distintas hipótesis con las que intentarían comprender la disminución poblacional.

Para saber si ha aumentado o disminuido la población de abejas desde el Estado se hace un testeo con los productores apícolas, consultándoles cómo es la situación particular por departamento. De acuerdo a cada sector se vive un escenario distinto. Lavalle y el Sur son dos de los áreas más perjudicados. La primera por la sequía y la segunda por las heladas.

“Se está alimentando a las abejas con tortas formadas con proteínas y distintos productos positivos tanto para fortalecer o multiplicar la colmena como para hacer más núcleos de colmenas”, dijo Manzano, a la vez que aclaró que no se han registrado enfermedades declaradas que estén provocando la muerte de estos insectos.

Un caso puntual

Otra amenaza que podría explicar la lenta desaparición de abejas es el ilegal ingreso de una especie exótica invasora como el abejorro común. Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna, explicó que pudieron detectar a tiempo a un emprendedor que no contaba con habilitaciones de Ambiente y estaba reproduciendo para fines comerciales esta especie.

Los apicultores están alimentando a las abejas con tortas de nutrientes.

“Tomamos conocimiento que se estaba desarrollando un emprendimiento particular y que en principio contaba con algunas habilitaciones pero no de la Secretaría de Ambiente. Se detuvo el proceso en la zona de Guaymallén y se prohibió que siguiera trabajando. Este abejorro compite por el alimento y a la larga termina extinguiendo a las abejas nativas”, explicó.

“El emprendimiento consistía en reproducir en cautiverio la especie para utilizarla como polinizador. Está demostrado que esta especie mejora la producción agropecuaria en algunos productos como el tomate en invernadero. Pero, el problema que genera, es que si no están dadas todas las situaciones de seguridad se corre el riesgo que se apropie del ambiente”, dijo Gorrindo.

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