21 de mayo de 2019 14:18 PM
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En China, el agro se vuelca hacia la robotización y la inteligencia artificial

En la provincia de Jiangsu, el gigante asiático lanzó siete programas pilotos de producción agrícola robotizada, que luego proyecta utilizar a escala nacional.

La política de China consiste en experimentar una iniciativa, usualmente surgida desde la base o de un sector, y establecer una zona piloto que la lleva a cabo con la mayor celeridad, para luego, después de un período de prueba de 3 meses a 5/7 años, y corregidas sus fallas, generalizarla al país entero.

Es la estrategia que se denomina: “Cruzar el rio pisando una piedra tras otra”, en los términos de Deng Xiao Ping, el líder que abrió la economía del país y lo volcó al capitalismo.

La República Popular lanzó siete programas pilotos de producción agrícola robotizada en la provincia de Jiangsu, corazón de la zona granaría. La producción automatizada comienza resolviendo problemas específicos -plantar, irrigar y aplicar herbicidas-; y lo hace utilizando GPS y drones.

Así surgieron equipos de implantación de semillas de gran precisión, dotados de “memorias” que recuerdan al milímetro su trayectoria en el momento de la cosecha. China toma el ejemplo de sectores de punta del agro británico y estadounidense.

Es esto lo que se propone experimentar China en la provincia de Jiangsu. La población rural china empleada en unidades productivas agrícolas era 55% del total en 1991, y ahora ha caído a 18% (250 millones de trabajadores en 2018).

En los próximos diez años se acelerará la migración de campesinos chinos hacia las grandes ciudades de la República Popular.

En los próximos diez años se acelerará la migración de campesinos chinos hacia las grandes ciudades de la República Popular.

No menos de 150 millones de campesinos se trasladarán del campo a las ciudades en 2030; y los restantes, producirán alimentos en sistemas de alta productividad que culminarán en las unidades completamente automatizadas (robotizadas), guiadas por la inteligencia artificial, la tecnología decisiva de la nueva revolución industrial.

Todo esto requiere una fuerza de trabajo de alta calificación, con un dominio profundizado de la inteligencia artificial. Por eso, a partir de este año, los programas de educación primaria y secundaria de la República Popular tendrán cursos de inteligencia artificial.

Coinciden en el programa de Jiangsu una coalición de grandes empresas high tech, encabezadas por Alibaba y un conjunto de centros de investigación de las principales universidades de la República Popular, lideradas por la de Tiangsu, de nivel mundial.

Todo esto se realiza con el respaldo pleno del gobierno chino a través de su programa “Made in China 2025”, destinado a impulsar la nueva revolución industrial y sus tecnologías fundamentales, que son la inteligencia artificial, la Internet de las cosas, y la robotización.

Alibaba encabeza el respaldo de las high tech a la robotización del agro; y este año lanzó su “Cerebro de Alta Tecnología”, que permite a los productores aumentar los rendimientos y la productividad incorporándose a un programa de Big Data (información pautada por la inteligencia artificial) que abarca a toda china.

Los productores implicados han mostrado un recorte de entre 30% y 50% en el uso de fertilizantes, con un aumento generalizado de la productividad de todos los factores (PTF), que ha acarreado ganancias por más de U$S 12.000 millones.

El agro chino se ha embarcado irreversiblemente en el camino de la robotización.

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