30 de noviembre de 2009 12:09 PM
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Serio: sequía afecta al 39 por ciento de la soja

El 39% de los 19 millones de hectáreas que se estiman para la siembra de soja está afectado por la falta de precipitaciones, lo que representa un total de 7,5 millones de hectáreas.

En las principales provincias sojeras, los productores enfrentan complicaciones para implantar el cultivo en fecha. La humedad insuficiente para la siembra afecta el norte y centro de Córdoba, el sur de Santa Fe, La Pampa y el sudoeste de Buenos Aires.
De esos 7,5 millones de hectáreas, 3,5 millones sufren una sequía absoluta y unos 4 millones de hectáreas tienen sequía extrema, según informó ayer el grupo Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA). En el norte de Córdoba, prácticamente no se ha podido iniciar la siembra de soja de primera por falta de lluvias durante el otoño, el invierno y la primavera, sostuvo el coordinador de CREA de esa zona, Sergio Conterjnic.

En el centro de la provincia, el avance de las siembras también es muy lento. «Hay muchos ruralistas con la semilla y los agroquímicos todavía guardados y tienen tiempo hasta el 10-12 de diciembre para utilizarlos, eligiendo los mejores lotes», agregó Conterjnic.

Hacia el sur de Córdoba, los productores ya calculan las pérdidas de rendimiento que sufrirán por sembrar después de la fecha óptima: 25 kilos por hectárea por cada día de demora.

En el norte de Santa Fe sólo se sembró el 20% del área, mientras en el centro de la provincia, las condiciones climáticas fueron algo más favorables y se ha podido sembrar el 70% de lo proyectado.

Por otra parte, hacia el oeste de Buenos Aires hubo un atraso inicial importante en las siembras por la falta de humedad, situación que está comenzando a recuperarse por las recientes lluvias.

En el sudoeste de la provincia, la situación sigue siendo dramática. Prácticamente el 100% de la soja está sin sembrar en Coronel Pringles, Coronel Suárez, La Madrid, Puan, Huanguelén y Olavarría.

En Pringles, la lluvia caída en lo que va del año suma 330 milímetros, un registro muy cercano al de la sequía de 1962, cuando se llegó a 380 milímetros en todo el año. En La Pampa, la siembra de la oleaginosa está muy atrasada. «Tuvimos las últimas precipitaciones otoñales en marzo y luego no llovió hasta setiembre, cuando cayeron 40-60 milímetros. En octubre llovieron 20-30 milímetros y recién la última semana volvieron precipitaciones de mayor caudal», dijo Rafael Hammar, productor de la localidad General Pico-Quemú. Y agregó: «Más del 90% de la soja de La Pampa se sembrará fuera de fecha».

Todas estas adversidades que sufren los cultivos de soja tendrán impacto negativo en el área sembrada y en la producción final. «La magnitud de las pérdidas dependerá de varios factores, principalmente del marco climático que tengan los cultivos, que tiene una incidencia clave en 2009», finalizó el informe de CREA.

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