31 de mayo de 2019 01:33 AM
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Argentina busca cambiar su paradigma de exportación a China

CompartiremailFacebookTwitterCambiar el paradigma de exportación hacia productos argentinos de valor agregado y hacia la venta directa desde China es el objetivo de los centros de negocios que se están abriendo durante los últimos años en el gigante asiático, el último de ellos inaugurado hoy en Shanghái. Así lo destacó hoy el embajador argentino en China, […]

Cambiar el paradigma de exportación hacia productos argentinos de valor agregado y hacia la venta directa desde China es el objetivo de los centros de negocios que se están abriendo durante los últimos años en el gigante asiático, el último de ellos inaugurado hoy en Shanghái.

Así lo destacó hoy el embajador argentino en China, Diego Guelar, en una entrevista con Efe en la que aseguró que en el último año se está viendo una fuerte aceleración en el ritmo exportador gracias a centros como este y a un incipiente cambio en la mentalidad exportadora.

“Argentina se caracterizaba por ser un país de no vender nada, sino que venían de fuera a comprar, incluyendo compradores chinos. No había una política de exportación”, y ahora “por primera vez son exportadores argentinos los que mandan su producto a China para que los distribuidores chinos se los vendan”.

El centro inaugurado hoy en Shanghái, donde están exhibidos los productos a la venta, pertenece a la empresa china Juerui, que “ha apostado por los productos argentinos”, como lo hacen otras compañías similares que operan los cinco centros que existen en el país, que no tienen vinculación económica con las autoridades argentinas pero sí reciben su apoyo.

“Estamos planteando una opción en la que los exportadores manden a compañías que tienen capacidad de frío, almacenaje y venta en las zonas de libre comercio de las grandes urbes, lo consignen a ellos y les vendan para ellos”, explicó el embajador.

Esta opción “es un cambio cultural en la forma de enfocar la exportación”: “Los argentinos están aprendiendo que tienen que poner el producto en el puerto chino para venderlo, que aquí este mercado es tan ávido que si un producto se consume hay que entregarlo inmediatamente”.

Y los proyectos están funcionando, apunta Guelar, como lo demuestran las cifras. Según datos oficiales, en abril se exportó un 28 % más que durante el mismo mes del año pasado.

Pese a esto, la balanza comercial sigue todavía muy desequilibrada en favor del gigante asiático (4.200 millones de dólares exportados frente a 12.000 millones importados de China), algo que “no es por lo mucho que le compramos a China, sino por lo poco que Argentina vende”.

 Una situación que llama la atención si se comparan las cifras de países vecinos como Brasil, Chile o Perú, grandes exportadores a China. “Partimos de una base muy baja y tenemos muchísimo por caminar”, apunta Guelar, quien atribuye la situación a la inestabilidad política y económica que ha vivido el país en las últimas décadas.

“La producción en Argentina ha ido declinando porque nos ha ido mal como país y no hemos tenido la comprensión de que el mercado central de cualquier país hoy no es su mercado interno” sino que “hay que tener una política de exportaciones que contemple que el mercado es global y que China es nuestro mercado más importante”, explica Guelar.

Otro de los principales retos a futuro que centros como este pretenden suplir es cambiar el tipo de productos que se exportan, que tengan un valor agregado, ya que hoy por hoy lo que más llega a China es “soja y carne con muy poca elaboración, lana sucia, petróleo crudo”.

Ahí, apunta Guelar, es donde están las mayores oportunidades de negocio, en que las empresas comprendan que “el mercado exige calidad” y que “hay que hacer análisis de mercado para producir para China”, ya que comerciar con este país ya “no es mandar lo que te sobre”.

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