21 de julio de 2019 13:36 PM
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La piel del novillo sería colágeno y proteína animal

China, el mayor importador de pieles de bovinos del mundo cerró sus compras, lo que llevó a que un cuero grande y de buena calidad que se tasaba en $80 mil, hoy difícilmente se pueda vender en $10.000.

El cuero de un novillo, uno de los subproductos más importantes para afrontar los costos de producción en el sacrificio del animal, hace 18 meses se vendía en $80.000; hoy esa situación dio un giro de 180 grados: su valor no sobrepasa los $10.000 si es de calidad y buen tamaño, y al no cumplir con los anteriores estándares se tasa en $5.000.

Ahora, si esa piel viene cortada y es pequeña, no tiene valor.

Lo anterior ha llevado a que ese negocio sea inviable.

De acuerdo con Jorge Quintero Serrano, gerente del Frigorífico Colbeef, ante esa problemática se le debe buscar una alternativa, pues en Santander el sacrificio de bovino es del orden de 25 mil ejemplares mensuales (16 mil consume Bucaramanga y el área metropolitana), lo que significa que se obtiene igual número de pieles.

“Se tiene proyectado un estudio con la Universidad Nacional para buscar la tecnología que nos permita lograr con esas pieles (que pueden pesar entre 20 y 45 kilos dependiendo del tamaño) la búsqueda de colágeno y de proteína que se utilizaría en la fabricación de concentrados para la alimentación de animales”, agregó.

Para el directivo esa caída en las cotizaciones solo tiene una explicación: China el mayor comprador de pieles del mundo (incluso el más fuerte proveedor era Nueva Zelanda), dejó de hacerlo y ahora, se dedicó a trabajar y producir cuero sintético, que además, tiene un nuevo “plus”: es antiinflamable.

 

Giro de demanda

Esa condición ha llevado a que las grandes industrias, como por ejemplo, la de los automóviles, aviones, calzado y bolsos del mundo, demanden ese nuevo material.

“Comercialmente ha sido impactante y es una problemática que se tiene en el país, donde el sacrificio animal es del orden de los 10 mil ejemplares diarios”, agregó.

Quintero Serrano dijo que ante la poca demanda y no poder mantener almacenadas las pieles, éstas en su gran mayoría se están yendo para el horno crematorio; sin embargo, la labor se ha tornado dispendiosa, pues para evitar contaminación hay que quitarle el pelo, labor que se tiene que efectuar a través de un proceso manual.

En el sacrificio, la piel representa el 8% del peso del animal.

Estimó que la marroquinería tradicional y reconocida del país sigue trabajando sus productos con cuero natural; pero esa demanda es baja ante tanta oferta, por lo que es obligatorio buscar mercado en otros países o buscar otras alternativas para su transformación.

 

Sin valor

Los cueros que vienen de los municipios, donde no se tiene la tecnología que se posee en los frigoríficos para el retiro de la piel de los animales, en la actualidad no tienen precio por su mala calidad.

La piel es retirada con cuchillos, lo que lleva a que en muchas ocasiones sea cortada, lo que le resta calidad.

“Esos cueros no están valiendo nada”, aseveró un comercializador que pidió reserva de su identidad.

“La opción, es enterrarlos, no hay nada más que hacer”, agregó.

 

Costos de sacrificio
Con el valor de la piel y las vísceras, los comercializadores de ganado libraban el valor del sacrificio de un ejemplar, que en la actualidad se tasa en $180.000.
De acuerdo con Jairo Blanco, comercializador en el Frigorífico Vijagual, al no tenerse un comprador externo de alta demanda como lo era China, hay un represamiento de ese producto no solo en Santander sino en todo el país.
“Un cuero se puede tener almacenado máximo tres meses, y la mano de obra, principalmente, para el salado vale $5.000; es decir, se trabaja a pérdida” agregó.
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Las pieles eran colocadas en Bogotá, Barranquilla y Medellín donde se tienen las grandes curtiembres, las cuales en la actualidad están saturadas del producto, al punto que los pagos, cuando compran, los realizan a los tres meses.
“La empresa acopiaba pieles de varios municipios del departamento, pero ante la caída de los precios, no se puede volver a recibir, porque el negocio dejó de ser viable económicamente”, agregó.
Dijo que el cierre de esa actividad golpea un gran número de empleos directos que se empleaban para esta actividad, un tanto dispendiosa.
Debido a la drástica caída de los precios de las pieles en el país, los comercializadores de ganado de Santander pierden $1.500 millones mensuales ante la saturación del mercado.
De acuerdo con los expertos, el colágeno es sustancial en el cuerpo humano ya que está presenete en la piel, huesos, ligamentos, tendones y cartílagos.
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