28 de julio de 2019 11:26 AM
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La mejora de precios, ¿vendrá desde China?

Los envíos a China no paran de crecer.

El 1° de septiembre de 2018 y en enero pasado, el precio corriente de la hacienda experimentó una sensible mejora. Pero en los meses posteriores la inflación –en ambos casos– se comió la mejora en términos reales.

Sin una restricción importante de la oferta a la vista, una eventual mejora en los precios reales del ganado podría originarse en el continuo aumento en la demanda china, y en el número creciente de plantas habilitadas a exportar a este destino. La demanda china no parece tener límites, pero el volumen a embarcar –acá y en otros países– desborda al número de plantas habilitadas para acceder a este mercado. No hay que descartar que si la demanda china continúa en estos niveles, y se siguen habilitando plantas para este destino, el volumen de carne disponible para el consumo local caiga de tal manera (por debajo de los 48 a 50 kilos) que finalmente, por escasez, la demanda interna reaccione y los precios suban.

China ya no sólo está llevando shink-shank, vaca en manta o en cortes, sino que está llevando desde hace meses cortes de la rueda (bola de lomo, nalga, peceto, cuadrada), o del delantero (marucha, paleta y aguja). Son cortes que hasta hace poco eran terreno exclusivo del mercado doméstico. Hoy los chinos en muchos casos pagan mejor que los consumidores argentinos. Hace un año las exportaciones a China representaban casi siete por ciento de la producción total de carne vacuna, y hoy supera 20 por ciento del total. Argentina es hoy el segundo proveedor en importancia de carne vacuna a China, apenas por debajo de Brasil.

En 2011, los precios del novillito en Liniers llegaron (a plata de hoya) a 95 pesos por kilo vivo. El consumo –en soledad– sostuvo entonces el mercado: la exportación era sólo nueve por ciento de la demanda, y trabajaba con fuertes pérdidas, a la defensiva. El volumen disponible para el consumo interno no alcanzaba, para una ingesta de más de 50-52 kilos per capita, y el mercado voló, registrándose precios récord a moneda constante.

Hoy, la oferta de carne vacuna es abundante, cerca de 3 millones de toneladas anuales, y alcanza para abastecer un consumo de 50 a 52 kilos por habitante y una exportación (tendencia anual) del orden de las 700 mil toneladas, el triple que en 2011. La clave es el consumo, que hoy representa todavía 73 por ciento de la demanda, y que no tiene fuerza para hacer subir el mercado.

Mientras tanto en China, y a raíz de los problemas causados por la fiebre porcina africana en la producción de cerdo, se vuelve a poner el foco en la producción de “pescado en piletas” (tilapia, carpas, bagres), que viene creciendo en la última década.

Ignacio Iriarte

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