29 de julio de 2019 12:14 PM
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Collares inteligentes para manejo de vacas en los rodeos lecheros

CompartiremailFacebookTwitterRobotización, bioingeniería y nanotecnologías son las ciencias aplicadas hoy a la ganadería en producción lechera y así lo afirma a Daniel Valerio codirector de la iniciativa de Pool de Periodistas junto a Norberto Melone : “El mundo tiende a una ganadería con menos tambos pero más grandes. Donde la robotización contribuye al bienestar animal y […]

Robotización, bioingeniería y nanotecnologías son las ciencias aplicadas hoy a la ganadería en producción lechera y así lo afirma a Daniel Valerio codirector de la iniciativa de Pool de Periodistas junto a Norberto Melone : “El mundo tiende a una ganadería con menos tambos pero más grandes. Donde la robotización contribuye al bienestar animal y la salud del tambero y eficietización de sus tiempos. Con los animales en galpones cerrados, con temperaturas y hasta respiración controlada”.

Sobre el uso de collares teledetectados, indicó: “Cada animal tiene un collar con el que se monitorea el comportamiento. Por ejemplo, saber su ubicación, si está en celo o no y separarlos del rodeo con puertas automáticas según su estado de salud, es decir, muchas propiedades y usos”.

“Hace pocos días se presentó en Argentina el sistema más avanzado. Hasta hace poco, el collar revelaba los ruidos del animal a un software traductor, por ejemplo de la actividad ruminal. Estos últimos collares, ahora tienen una gran cantidad de sensores que transmiten información a una determinada antena y un software que posibilita al tambero trabajar sobre los pilares básicos de la actividad lechera: la reproducción, la salud, el parto y la nutrición; online en el celular”, indicó a Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO el periodista agrario Daniel Valerio.

MAMÁ ROBOT

“Con la robotización por ejemplo dejamos el tambo tradicional del ordeñe manual dos veces al día reduciendo costos”, explicó el especialista agregando: “La vaca se acerca al robot las veces al día en que ella se siente lista para ser ordeñada. No hay que llevarla ni arrearla hasta el campo. La vaca cuando tiene su ubre llena, necesita ser ordeñada y vaciar su ubre voluntariamente. Sola se acerca al robot para el ordeñe. Esto aumenta la secreción de leche y con ello el promedio de producción y la productividad”.

Citó que “hay un ejemplo claro de un tambo con 7.000 vacas estabuladas en ordeñe y solo se mueven para producir 35 litros y medio, ordeñadas 3 veces por día, Adecoagro en Christophersen, provincia de San Fe”.

Y agregó: “Además este sistema aumenta el porcentaje de preñez. Con el ojo, la efectividad en detección de celos es del orden del 70%. Con los nuevos sistemas el orden de detección de celos es del 90% a 95%, con lo cual mejora sustancial del índice de preñez y acortás los tiempos entre un parto y el otro. A su vez, tienes más ciclos productivos de leche a lo largo de su vida”.

REVOLUCIÓN

Estas nuevas tecnologías son alentadoras en cuanto a la resolución de problemas futuros de la sociedad y aunque también generan debates en los social y hasta antropológico, son ya una realidad cuya sinergia no se detiene.

Así lo afirma finalmente Valerio: “Es una revolución y lo que se viene en investigación y desarrollo, los temas vinculados a la robotización continuarán su carrera tecnológica, así como la crianza de las terneras donde los robot reemplazarán a las vacas en sus primeros días de vida, con sistemas teledetectados en un comedero, por ejemplo, que reconoce al animal por su fecha de nacimiento y peso, por ejemplo, y regula cuánto sustituto lácteo y luego alimento darle con una precisión asombrosa”.

EN NÚMEROS

100  mil dólares cuesta un robot de ordeñe. Los dispositivos de puertas inteligentes son otros 25 o 30 mil dólares.

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