2 de agosto de 2019 13:44 PM
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ste tratamiento del calostro se hace con el fin de disminuir la cantidad de bacterias presentes para evitar que los terneros contraigan alguna enfermedad grave. Este proceso se desarrolla en 4 grupos de tareas: colecta, pasteurización, almacenamiento y administración.

Ramiro González Avalos, doctor en Ciencias Agropecuarias de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro en México, y sus compañeros Karla Rodríguez Hernández y Gregorio Núñez Hernández elaboraron una guía para pasteurizar el calostro que CONtexto ganadero resume para nuestros lectores.

 

Colecta

 

El procedimiento comienza desde la colecta del calostro en el ordeño, que se debe hacer en el menor tiempo posible para evitar que las inmunoglobulinas sean reabsorbidas en la ubre y disminuya la calidad del líquido. Esta tarea implica un manejo adecuado de la ubre.

 

Los expertos recomiendan recoger la leche del segundo ordeño para formar lotes, pues si bien este calostro será de menor calidad, se puede emplear para las segundas y terceras tomas.

 

El calostro se debe recoger en jarras, siempre usando guantes. Su calidad se medirá con un calostrómetro y se deberá llevar un registro para realizar un inventario del líquido disponible, así como también para identificar problemas con la alimentación y salud de las vacas que evidencie el mismo.

 

Luego se forman lotes de calostro de primera calidad (a partir de 60 g de Ig/L) y de calidad amarilla o roja (menor a 50 g de Ig/L). La cantidad almacenada dependerá de la marca del pasteurizador. Si se requiere esperar varios partos, el calostro sin pasteurizar se congelará hasta alcanzar un mínimo requerido.

 

Pasteurización

 

Antes que nada, caliente 250 ml de calostro al baño maría hasta alcanzar 22°C para hacer la prueba de calostrometría. Para evitar que se haga muy viscoso durante la pasteurización, diluya los lotes que tengan una calidad mayor a 110 g/L, mezclando con calostro de 60 g/L.

 

Luego vacíe en el pasteurizador y opere el equipo dependiendo de las instrucciones del mismo. La temperatura debe estar entre 60 a 63°C manteniéndose por 30 o 60 minutos. No lo apague antes del tiempo indicado por el equipo.

 

Los expertos recomendaron medir la temperatura más alta una vez por semana, pues si se detecta que es diferente a 60°C, hay que llamar inmediatamente al proveedor para que calibre la máquina.

 

Luego, se debe disminuir su temperatura que puede ser de 10 a 20°C. Para disminuir el crecimiento de las bacterias que quedan después de la pasteurización, vacíe el líquido en una cubeta limpia y desinfectada, cúbrala y póngala dentro de una tina con botellas de plástico llenas de hielo por 20 a 30 minutos.

 

No olvide monitorear la calidad del calostro, pues una parte de las Ig se pierde a la hora de pasteurizar por la desnaturalización de las proteínas. En promedio, se reduce 10 g.

 

Almacenamiento

 

El calostro se guarda en bolsas con los siguientes datos: fecha, calidad después de pasteurización, cantidad y nombre de la persona que lo embolsó. Al momento de congelar tenga cuidado de poner una cantidad superior a lo que permite un contenedor porque pueden romperse.

 

Los autores aconsejaron tener 2 congeladores: uno para bajar la temperatura del calostro y congelar las botellas de agua con las que se baja su temperatura al salir del pasteurizador, y otro que sirve almacén final, del cual se toman las bolsas para ofrecer a las crías.

 

Administración

 

Recuerde seleccionar las bolsas por la fecha más antigua y que tengan al menos 24 horas de congelación. Para descongelarlas, colóquelas al baño maría a 55 °C durante 30 minutos.

 

Llene los biberones previamente secos y desinfectados con 4 litros de calostro de calidad mayor a 50 g de Ig dentro de la primera después del nacimiento de la cría. Acerque el hocico del becerro para estimular la acción de chupar e incline el biberón procurando que su cabeza quede ligeramente elevada.

 

Si consume menos de 2 litros (debido a un parto distócico), debe administrar el líquido faltante a través de sonda esofágica. Se recomienda ofrecer dos tomas adicionales de 4 litros cada una, de calostro de segunda calidad (menor a 50 g/L), en lapsos de 6 a 8 horas.

Fuente:

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