12 de agosto de 2019 12:50 PM
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Los veganos celebran la advertencia de la ONU para comer menos carne: “Avala lo que venimos diciendo”

"Argentina es mundialmente conocida como 'El país de la carne'. Así que puede ser un poco más difícil acá. Pero confío en la reflexión del ser humano. Si no es

Si no es por el dolor de los animales, el giro hacia al veganismo será ahora por la conciencia ambiental“, dice a Clarín Manuel Alfredo Martí, fundador y director de la Unión Vegana Argentina (UVA).

Hace referencia al informe en el que este jueves la Organización de las Naciones Unidos (ONU) advirtió que para frenar el cambio climático hay que comer menos carne y más plantas. El objetivo es mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 grados respecto de la temperatura mundial preindustrial. Algo que -según ese organismo- no podrá lograrse sin cambios en el uso global del suelo. Lo que implica modificar la dieta global.Martí confiesa que está “de festejo” por el informe. “Avala lo que venimos diciendo”, afirma. Y apunta a iniciar acciones de modo “local” y “concreto”. Esta semana se reunió con el rabino Sergio Bergman, secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable, para proponerle la instalación en todas las escuelas y dependencias públicas del #LunesSinCarne“Es que hay que ir de a una comida sin carne a la vez”, dice Martí.

El movimiento es impulsado en el mundo por Paul McCartney. En marzo, durante el último show del músico en la Argentina, Martí estuvo al frente del stand informativo sobre esta propuesta, basada en cumplir 4 días sin carne por mes para bajar un 14% la incidencia de esa industria en el cambio climático.

Si bien aún no recibió una respuesta formal de Bergman, el funcionario tuiteó: “Lunes sin carne: un día a la semana cambiemos nuestra dieta para defender la vida animal y también contribuir a la lucha contra el cambio climático”. Y fue retuiteado por la cuenta oficial con la que McCartney milita contra la carne.

 

“Lunes sin carne”: un día a la semana cambiemos nuestra dieta para defender la vida animal y también contribuir a la lucha contra el cambio climático.

“El impacto de la industria de los alimentos en el medioambiente es el tema más importante que debería abordar la humanidad hoy. Por eso hay que celebrar que tenga este lugar en la meta del Acuerdo de París. La sombra del ganado está creciendo“, detalla Martí.

La frase de Martí hace referencia al informe “La larga sombra del ganado” (2006) de la FAO -la división de la ONU para la Alimentación-, que afirma que el 18% de los gases de efecto invernadero responsables del cambio climático provienen de la industria ganadera. Son el dióxido de carbono, el metano, el dióxido nitroso y el amoníaco.

¿Si la industria de los alimentos veganos estuviese en la misma escala que la ganadera, contaminaría igual? “Contaminaría. Pero no como la de la carne. La clave, la diferencia, es que el veganismo es una decisión ética. No haríamos que el mercado le gane a nuestro planeta. Tendríamos conciencia por los animales y el ambiente”, dice Martí, que también es representante en Latinoamérica de la International Vegetarian Union.

Nevenka Potocnik es una de las militantes de DxE -Direct Action Everywhere, o sea, “acción directa en todas partes”-, la organización que a fines de julio irrumpió en la pista central de La Rural con carteles contra la explotación animal y fue echada con violencia. Consultada por Clarín sobre el informe de la ONU, afirmó: “Ya es innegable el hecho de que como sociedad tenemos que transformar los modos de producción hacia otros más sustentables. Estamos ante una emergencia climática y hoy son varias las organizaciones que recomiendan el veganismo como la forma más inmediata de generar un cambio positivo en el planeta. Ser vegano está al alcance de todos, ya que somos nosotros mismos los que decidimos que comprar y qué no cada vez que vamos al supermercado o a comer a algún lugar”.

“Se trata de una forma de vida más empática y respetuosa hacia lo que nos rodea y se trata también de que no existan las contradicciones entre lo que sentimos y como accionamos. Con el veganismo ganamos todos; los animales, el planeta y nosotros mismos. ¿Por qué no transicionar si hacernos veganos es el primer paso para vivir en un mundo mejor?”, agregó.

Berlín, en Alemania, es la capital mundial del veganismo. Argentina está muy lejos de seguirla en el ránking. Pero no hay dudas de que Palermo es un “barrio vegano”, con un circuito de compras que van desde la leche de almendras hasta la ropa cruelty free. Y, por supuesto, también desde los restaurantes.

“Los argentinos incorporaron más lo de reciclar en sus casas que en fijarse si los huevos con los que cocinan son de jaula libre, por ejemplo. Así que quizás cuidar el planeta también lleve a muchos más a dejar de comer carne“, dice a Clarín Mauro Massimino, el exitoso chef de Buenos Aires Verde, en Palermo, que tiene otra sucursal en Belgrano. En promedio, dos personas, sin postre, pagan $ 850 por dos platos vegetarianos, veganos y raw, orgánicos o libres de agroquímicos, más bebida.

Hace 12 años que Massimino es vegetariano. Tomó la decisión para evitar el dolor que “no deberían sentir los animales”. No plantea una militancia y por eso los comensales en su mesa “no reciben una bajada de línea” a través de cartelería go vegan (hacete vegano). Habla desde su estudio sobre los efectos ambientales de un país eminentemente carnívoro.

“Después de mis estudios como chef, me capacité en Horticultura Orgánica en la Facultad de Agronomía de la UBA y me especialicé en alimentación naturista para entender cómo inciden los alimentos en nuestro cuerpo. Porque primero lo tenía que ‘sentir’ yo. Así surgió esta nueva forma de cocinar y hacer negocio desde un lado más sano“, detalla.

Su manifiesto es “respetar los ciclos de la Tierra, a todos los que en ella habitan (en alusión a los animales) y utilizar alimentos puramente orgánicos o libres de agrotóxicos”. La moda, admite, fue lo que primero llenó sus mesas. Pero ahora tiene “un 50 y 50 de comensales veganos y de quienes también comen carne, pero que buscan algo más saludable y por eso también de animan a platos elaborados sin proteína animal”.

“Nuestro país además es anfitrión del Vegfest Argentina (el 2 y 3 de noviembre en los salones del Regente Palace Hotel), el evento vegano/vegetariano más grande de Hispanoamérica”, cierra Martí. La comunidad argentina de los que no comen nada que “tenga ojos o tenga madre”, siente que está más cerca su ansiado giro vegano. De una comida a la vez.

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