25 de agosto de 2010 08:07 AM
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Uruguay  –   Continuó subiendo el precio de la tierra

LOS CAMPOS AGRÍCOLAS MARCAN LA PAUTA

La oficina encargada de las estadísticas del MGAP –DIEA– actualizó los datos del mercado de compraventa de tierras al cierre del primer semestre del año. En este período se concretaron 950 negocios, que involucraron a 179 mil hectáreas, por un precio promedio de U$S 2.519 la hectárea. Este precio se sitúa 8% por encima del promedio del año pasado, continuando la tendencia alcista que comenzó en 2003. Los precios actuales son seis veces superiores a los del cuatrienio 2000–2003. La información disponible no discrimina según el uso del campo, las características del suelo ni el destino productivo del predio. Debe precisarse, no obstante, que son los campos de uso agrícola los que lideran el mercado, con escasa participación de los forestales y casi nula de los puramente ganaderos. Ese perfil de transacciones puede estar distorsionando el resultado, porque el promedio refleja una proporción elevada de negocios realizados por los campos de mayor valor. Tanto el número de operaciones como la superficie transada se mantienen en niveles similares a los de 2009. La superficie se ubica dentro de los promedios históricos, menos de la mitad de los que caracterizaron al sexenio 2003–2008, cuando se dio la mayor transferencia de la propiedad de la tierra de los tiempos modernos. En dicho lapso cambiaron de mano 4.564.000 hectáreas, un promedio de casi 761 mil hectáreas por año. En los 10 años y medio relevados, la superficie vendida sumó 6,268 millones de hectáreas, aunque una buena parte, que en algún momento se estimó en 20% del total, se vendió más de una vez. Si así fuera, diríamos que unos cinco millones de hectáreas cambiaron de propietario en este período, un área equivalente aproximadamente a un tercio de la superficie productiva del país. El ganado gordo llegó a su techo Luego de una suba prolongada de precios a lo largo del año, los ganados de embarque encontraron un tope, hacia la segunda semana de este mes, e incluso registraron una baja de cierta entidad, que al cierre de esta nota no es posible anticipar hasta qué punto alcanzará. La oferta es muy reducida: en julio la faena llegó apenas a 146 mil reses y es posible que en agosto sea aún menor, pero no es probable que esto sea un factor que sostenga indefinidamente los precios en suba. Los precios de la carne exportada en agosto siguen firmes, en niveles algo superiores a los del trimestre anterior, cuando superaron los U$S 3.000 por tonelada carcasa. A los frigoríficos, el bajo nivel de faena les reduce el margen de ganancia, por la necesidad de diluir los costos fijos en menores volúmenes de producción; así que pueden preferir cerrar y enviar al personal al seguro de paro –hasta que se restablezca un nivel de oferta más voluminoso–, a andar corriendo atrás de un ganado escaso, pagando precios que después no se solventan.

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