25 de agosto de 2010 10:23 AM
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Oveja Domestica : La exigencia de innovar

La enciclopedia libre Wikipedia define a la oveja doméstica (Ovis orientalis aries) cómo un mamífero cuadrúpedo ungulado rumiante doméstico, usado como ganado. Se originó a partir de la domesticación del muflón en Oriente Próximo hacia el IX milenio a. C. con el objetivo de aprovechar su piel, lana, carne y la leche de las hembras.

Sin duda que en estos más de 10 mil años, la oveja, que fue el primer animal para pastoreo domesticado en el mundo, ha evolucionado en cada uno de los ambientes que habita y el hombre, especialmente en las últimas centenas, ha determinado por selección que en la actualidad haya cerca de 800 razas ovinas. No difieren entre sí en sus grandes características (salvo las deslanadas), pero cada una de ellas tiene virtudes y atributos que la diferencian sustancialmente de las otras, en los aspectos productivos. A modo de ejemplo, la raza Merino ha logrado obtener animales que producen lana con fibras de 15 micras, mientras que existe la Romney Marsh, que produce vellones de fibras con más de 32 micras. La primera de ellas tiene el casco blanco y blando, por lo que es más propensa a tener problemas de pata, mientras que la Romney tiene cascos negros y se la considera muy apta para terrenos húmedos. La Texel –de origen holandés– es una raza catalogada como óptima para la producción de carne por su conformación y rendimiento a la faena, mientras que la Ost-Friesian Milchschaf, de origen alemán y conocida como Frisona Milchschaf, también produce carne con mucho menos grasa, pero es especialmente reconocida como productora de leche. Entonces, "la primera conclusión es que la genética, el sistema de explotación y el mercado no son factores independientes entre sí sino que constituyen un conjunto que funciona con sus mutuas dependencias. Si se analizan bien las distintas situaciones, se podrá apreciar que la variación de uno solo de los factores (el mercado o el sistema o la genética) alteraría el funcionamiento del conjunto".* Esta cita viene a sustentar el argumento de la necesaria evolución que el hombre le ha dado, le da y le deberá dar a este rumiante para que su sistema de producción y explotación esté directamente vinculado al mercado y en consecuencia, a través del "arte de la cría", se determine la orientación genética más adecuada. Cómo ya citamos, en la actualidad hay cerca de 800 razas ovinas; solamente en España conviven 40 razas. Se puede encontrar a la oveja en los más remotos parajes: en Australia, donde la cría de ovejas durante el siglo XX superó niveles nunca antes alcanzados (y no es una especie nativa de Oceanía); en Argentina, donde en sus importantes zonas secas y estériles predominan ovejas de raza Merino; en Nueva Zelanda, donde los ovinos son, mayoritariamente, de razas prolíficas y carniceras; en Europa, donde predominan razas con fuerte aptitud lechera y/o carnicera; en países o zonas de clima templado o tropical (China, México, Nordeste de Brasil, etc.), donde se destacan razas deslanadas, o con pelo, para la producción de carne. La exigencia de innovar (II) En El País Agropecuario del pasado 26 de mayo, en la nota "Las claves del éxito para el negocio ovino" (páginas 18 a 20), el foco está en la carne. Se dijo entonces: "La carne en primera línea. No alcanza, entonces, con señalar que los precios de la lana y la carne se mantendrán firmes o seguirán subiendo. Los sistemas productivos que tienen lanares precisan inexorablemente incrementar la facturación del rubro, para mantenerlo competitivo. Con buenas perspectivas para ambos productos y precios que pueden seguir creciendo, el aporte que genera la carne pasa a ser el más importante para el productor, y fundamentalmente se convierte en la única forma de incrementar rápida y sustancialmente el ingreso ovino del predio". La racionalidad económica deberá considerar que los sistemas de producción orientados a la carne ovina implican la utilización de genotipos con mayor fecundidad y tasas de crecimiento que los que tradicionalmente predominan en el país. También, que las actuales condiciones de competencia por los recursos forrajeros hacen que los aspectos reproductivos y de crecimiento estén permanentemente jaqueados. La competencia con rubros (leche, madera, carne vacuna y agricultura), algunos de ellos con crecimientos acumulativos, desde hace 20 años, a tasas de 3% y más, acorralan a la oveja uruguaya, que en su principal producto (lana), tiene un techo biológico para incrementar la productividad por animal. En los últimos 20 años la producción promedio de lana por animal esquilado es de 3,9 kg (+/- 7%) y ha sido mucho más importante el "valor agregado" por la finura que por la cantidad de kilos. No existe una solución colectiva para el sector, pero este noble animal, a través de la genética, permite que se desarrollen diferentes sistemas de producción que se adapten a la demanda del mercado. La exigencia de innovar (III) ARGENTINA 1. En 2002, el stock ovino presentó los valores más bajos de su historia, llegando aproximadamente a 12.500.000 cabezas. Con la implementación de la Ley 25.422, para la Recuperación de la Ganadería Ovina, en 2001, se revirtió esa tendencia a la baja y hay signos de recomposición 2. La raza Pampinta es el producto de la adaptación a la región pampeana de la oveja lechera Frisona del Este, a través de la incorporación de 1/4 de sangre Corriedale. Biotipo creado en la Estación Experimental Agropecuaria Anguil del INTA, originado en el cruzamiento de ovinos de raza Frisona del Este (oveja lechera de gran porte y de elevada prolificidad) con ovejas Corriedale, en procura de incorporar rusticidad a la raza importada y, al mismo tiempo, conservar sus aptitudes lecheras y de prolificidad. Uno de los aspectos más preciados en producción ovina de carne es la prolificidad, ya que permite potenciar la producción de la majada. Los índices de parición en ovejas de 4 dientes o mayores, luego de 45 días de servicio otoñal, se aproximan a 190%, con un promedio de 18% de partos simples, 71% de dobles y 11% de triples. Otro aspecto muy importante es la precocidad de las borregas, que pueden ser servidas a los 7-8 meses de edad, dando porcentajes de parición del orden de 135%. Servicios. Venta de reproductores de la raza Pampinta con registro abierto en la Sociedad Rural Argentina. 3. Formación de una raza sintética ovina en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH). La Estación Experimental Agropecuaria Chubut del INTA, junto a un grupo de productores, trabaja en el desarrollo de una raza ovina destinada a la producción de leche y carne, que se adapte al Valle Inferior del Río Chubut. Se dispone de 700 hembras bajo control y los datos obtenidos muestran la aptitud de esta raza en formación como productora de leche y carne. En el área bajo riego del VIRCH el ambiente es árido, templado, frío y ventoso, y se caracteriza por presentar explotaciones de 15 a 20 hectáreas, de mano de obra familiar y con tradición en la producción de carne ovina. Con la finalidad de aumentar la rentabilidad de estos sistemas se buscó, como alternativa productiva de diversificación, complementación e intensificación, la producción de leche y carne ovina para conformar una cuenca lechera. Desde 1996 el INTA Chubut, junto a un grupo de productores, lleva adelante cruzamientos dirigidos a partir de las razas Ostfriesisches Milchschaf o "Frisona" (F) y Texel (T) para el desarrollo de una raza ovina con aptitud destinada a la producción de carne y leche, que se adapte a la zona del área bajo riego. 4. Corino, Cormo, MMP (Merino Multi Propósito) son diferentes alternativas genéticas que buscan la complementariedad genética que se ha venido desarrollando, fundamentalmente, en la inhóspita Patagonia argentina. CHILE Si en 2009 Chile despachó a Europa 5.160 toneladas de carne ovina, las proyecciones para este año son bordear las 6.400 toneladas, que es la cuota pactada en el TLC con ese conglomerado. 1. 2001. Raza GoldenSheep Desarrollo privado. Es una nueva raza compuesta de ovinos, formada en Chile, luego de 20 años de experimentación, y completada en 2001. El objetivo fue formar una raza integral balanceada, de alta eficiencia productiva y con producción de carne magra; es de excelente conformación y calidad. Para ello se combinaron, como líneas maternas, los genotipos Milchschaf, Finnish Landrace, Border Leicester, Dorset Down y Merino Precoz Alemán (German Mutton Merino) y, como lí-neas paternas, Texel y Suffolk Down. 2. 2003 INIA-Kampenaike Desarrollo público. Más de 50% de la producción ovina chilena se encuentra en su región más austral, Magallanes. Allí, la producción se sustenta básicamente en la raza Corriedale y sobre pastizales naturales, en un esquema de explotación eminentemente extensivo y dependiente de las condiciones climáticas. Hoy en día, el factor que mayor incidencia tiene sobre los ingresos de una explotación ovina es el número de corderos destetados y comercializados, cifra que en la región sólo llega a 0,76 corderos por oveja. De este modo, resulta indudable el impacto de aumentar la prolificidad de los vien-tres de cualquier establecimiento de producción ovina donde el objetivo último debe ser maximizar el número de corderos por oveja y por año. Para lograr ese objetivo, el camino más rápido es el cruzamiento de las razas locales con una de prolificidad mejorada. La más utilizada en todo el mundo, cuando es ésa la característica que se desea incorporar a un rebaño, es la Finnish Landrace o Finnisheep.

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