26 de agosto de 2010 20:11 PM
Imprimir

Tuberculosis bovina: conocer para prevenir

La enfermedad puede ocasionar serios daños en la salud humana y animal. Investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNL intentan establecer un sistema de vigilancia epidemiológica de tuberculosis bovina en rodeos lecheros, en departamentos de la provincia de Santa Fe.

La tuberculosis bovina (TB) es una enfermedad que puede ocasionar serios problemas en la salud humana y animal y acarrear graves perjuicios económicos para los productores, no sólo por las pérdidas directas ocasionadas por los animales enfermos sino también porque limita las posibilidades comerciales con otros países.

Santa Fe cuenta con el mayor índice de producción lechera bovina de todo el país, además de una importante capacidad industrial instalada. Es por eso que la producción de alimentos de alta calidad higiénica sanitaria es vital para el crecimiento de su industria más importante, y en este marco juega un papel fundamental el control de enfermedades y se vuelven imprescindibles las tareas de vigilancia epidemiológica.

En este marco, un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) se propuso desarrollar un sistema de vigilancia para detectar rodeos con tuberculosis a partir de descartes enviados a frigoríficos, además de trabajar en un sistema de identificación de animales en playa de faena y estimar la prevalencia de la enfermedad y su distribución geográfica.

El estudio se limitó a los departamentos Castellanos y Las Colonias de Santa Fe, por ser los que cuentan con la mayor cantidad de vacas lecheras de la provincia y los que concentran un importante porcentaje de la producción láctea.

Las conclusiones indican que la prevalencia de vacas lecheras con lesiones compatibles con tuberculosis bovina fue mayor en el departamento Castellanos (7,7%) que en Las Colonias (4,1%); y demostró que -en ambos casos- las localizaciones más frecuentes fueron cabeza, pulmón y mesenterio.

El trabajo se enmarca en uno de los Cursos de Acción para la Investigación y el Desarrollo (CAI+D), que impulsa y subsidia la UNL, y se denominó "Vigilancia epidemiológica de la tuberculosis bovina en rodeos lecheros".

Procedimiento y resultados

Se efectuó el seguimiento en vacas lecheras raza Holando Argentino, eliminadas de rodeos ubicados en los departamentos Las Colonias y Castellanos. Los animales fueron adquiridos a través de remates ferias o por compras directas a productores. Para identificarlos se enumeraron los lotes de acuerdo con su origen y por productor; mientras que para identificar a los propietarios, se utilizó la documentación proveniente de la feria y los registros de las actas de vacunación contra fiebre aftosa.

La observación de las lesiones estuvo a cargo de la inspección veterinaria oficial dependiente de la Gerencia de Inspección de Productos Alimenticios (GIPA), perteneciente al Servicio Nacional de Sanidad Animal y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que lleva los registros diarios de faena. Se consideró positivo a todo animal que presentaba lesiones macroscópicas compatibles con TB durante el examen post-mortem, y se consideraban positivos los rodeos cuado al menos un animal del mismo resultaba positivo.

En Castellanos, la totalidad de rodeos identificados fue de 340 (lo que equivale al 21,3% del total del departamento), de los cuales el 30% se consideraron infectados con TB. Del 2.224 vacas inspeccionadas, 172 presentaron lesiones compatibles con TB (7,7%). En tanto, en los distritos de Humberto 1º, Ataliva, Raquel y Tacural se localizó la mayor cantidad de rodeos y vacas infectadas, agregándose Egusquiza y Galisteo en el caso de los rodeos y Aldao en los bovinos con lesiones. La localización más frecuente de las lesiones fueron cabeza (46,36%), pulmón (13,97%) y mesenterio (12,85%), mientras que el 25% de los animales presentó TB de tipo generalizada.

En tanto, en Las Colonias se identificaron 403 rodeos, de los cuales 63 (el 15,6%) se consideraron infectados con TB. De 1.976 vacas inspeccionadas, 82 (el 4,1%) presentaron lesiones compatibles con TB, y se repitieron los lugares con mayor frecuencia de aparición: cabeza (40,25%), pulmón (15,85%) y mesenterio (7,31%), mientras que el 26,83% presentó TB generalizada. En este departamento, las mayores prevalencias se encontraron en Sarmiento, Felicia, Sa Pereyra y Pilar.

Algunas conclusiones

Indica el trabajo que "siendo la vía aerógena la puerta de entrada más importante de la infección en bovinos, era de esperar mayor cantidad de lesiones en pulmón y sus ganglios colectores. Sin embargo, la mayor frecuencia de lesiones se observó en la región de la cabeza, pero hay que tener en cuenta que las lesiones en cabeza pueden corresponder tanto a la vía de entrada digestiva como a la aerógena".

Además, "la presencia de lesiones en mesenterio en porcentajes similares a los de pulmón, podría indicar que la vía digestiva tiene importancia como ruta de ingreso de la infección en estos animales", lo cual -resalta el trabajo- "podría deberse al consumo de pastos contaminados, favorecidos por el tipo de pastreo intensivo que realizan los bovios lecheros en estas zonas".

Según analizan los profesionales, las diferencias halladas entre regiones y entre rodeos de la misma zona sobre la prevalencia de TB son una consecuencia de diferentes condiciones de manejo, y las posibilidades que éste ofrece para la transmisión y desarrollo de la enfermedad.

"Factores de riesgo como tamaño del rodeo, compra de animales, historia del rodeo, estado sanitario de los rodeos vecinos, explotaciones mixtas (producción de leche y de carne) y presencia de animales silvestres, han sido identificados como responsables del mantenimiento o de la transmisión de la TB en zonas o regiones de diferentes países", indican.

Y en este sentido agregan que la diferencia observada entre Las Colonias y Castellanos puede también deberse a los sesgos propios de los datos provenientes de firgoríficos, donde el diseño y el tamaño de la muestra de animales de una región no necesariamente reflejan en forma homogénea la población sana, ni incluye todo el espectro clínico y patológico de la enfermedad en la misma proporción que en la población de referencia".

"En nuestro país no se han llevado a cabo estudios epidemiológicos que clarifiquen estos puntos, de modo que sólo se puede conjeturar acerca de las causas locales o regionales que pueden explicar el comportamiento de la TB", concluyen.

El problema de la identificación

Si bien en el trabajo resultó eficaz la identificación de los lotes por marcación con pintura, posterior al acto de la subasta, esto no puede ser aplicable a un sistema de vigilancia epidemiológica a gran escala, el cual debería contar con un sistema de identificación obligatorio, práctico y confiable.

Dice el trabajo que "la falta de identificación de los bovinos comercializados a través de remates ferias es un serio obstáculo para la individualización del origen del rodeo en frigorífico", y también para realizar tareas de vigilancia epidemiológica.

"Esto se debe a que los lotes indivduales adquiridos por los frigoríficos en subasta se concentran en lotes mayores a fin de facilitar su traslado a destino. Si bien existe documentación individual por lote subastado y oblitariedad por parte de los propietarios remitentes de identificar los bovios con marca a fuego, la individualizaicón de los lotes a su llegada a frigorífico puede ser muy dificultosa", agregan.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *