22 de agosto de 2019 12:30 PM
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Recomendaciones para detener el avance del entorchamiento del arroz

Especialistas del Inta Concepción del Uruguay brindan estrategias para evitar la dispersión del entorchamiento, una enfermedad viral que puede ocasionar pérdidas de rendimiento de hasta el 90% en lotes afectados. Fue detectada durante la campaña 2016/17 por primera vez en Corrientes y Santa Fe y se encuentra en plena expansión.

El Entorchamiento es una enfermedad del cultivo del arroz, causada por el virus del estriado necrótico (en inglés, Rice Stripe Necrosis Virus –RSNV–), que es transmitido por el vector Polymyxa graminis, organismo protista y habitante natural del suelo. En la Argentina, esta enfermedad –que puede ocasionar pérdidas de rendimiento de hasta el 90 % en lotes afectados– fue detectada durante la campaña 2016/17 por primera vez en localidades de las provincias de Corrientes y Santa Fe y, actualmente, se encuentra en plena dispersión.
En este contexto, especialistas del INTA analizan la aparición y distribución de síntomas de la enfermedad y las posibles estrategias, preventivas y de manejo, que el productor puede implementar para conservar proteger sus lotes. Se trata de un momento clave del año para la planificación sanitaria de la campaña de arroz, debido a que se aproxima la siembra en poco más de un mes según la zona.
Según María Virginia Pedraza, investigadora del Laboratorio de Fitopatología del Inta Concepción del Uruguay (Entre Ríos), “las variedades con mayor nivel de adopción en el país han presentado síntomas en lotes comerciales o experimentales y eso demuestra su susceptibilidad, aunque todavía no se conoce su comportamiento relativo”. “Si bien se conoce que existe variabilidad en el comportamiento de los genotipos, variedades utilizadas en la Argentina aún no están evaluadas”, agregó.
En este sentido, Pedraza afirmó que se deben tomar medidas preventivas para evitar que los lotes se infecten. “Cuando el patógeno se instala en el lote, es prácticamente imposible erradicarlo”, aseguró la especialista, al tiempo que aclaró que, cuando se habla de “patógeno”, se hace referencia al vector (Polymyxa graminis) infectado con el virus (RSNV).
De acuerdo con Miriam Asselborn, investigadora de la misma unidad del Inta, la distribución de los síntomas puede mostrarse en plantas aisladas, en manchones o en gran parte del lote, según el nivel de infección del lote. En general, es posible observarlos a partir de 30 días después de la siembra, en los rebrotes y en las malezas gramíneas y ciperáceas.
En los casos más severos, el patógeno puede conducir a la muerte de la planta, mientras que, en estadios previos, provoca deformaciones, enanismo o menor desarrollo de los ejemplares. Otros síntomas que marcan su presencia son: estrías cloróticas, amarillas o blancas, paralelas a las nervaduras; láminas foliares enruladas o “entorchadas”; crecimiento en zig-zag en cualquier parte de la hoja; arrugamiento de la lámina foliar; clorosis y necrosis de tejidos; panojas con deformaciones.
Además, Asselborn explicó que el patógeno se propaga a través de la tierra proveniente de lotes infectados, que queda adherida a la semilla o a la maquinaria agrícola. El agua de riego y sus fuentes (lagunas, ríos, etc.) también pueden ser un medio de difusión.

Prevenir antes que curar
En primer lugar, las investigadoras les recomiendan a los productores que tomen medidas de prevención. La más básica es evitar que el patógeno infecte el lote.
Para lograr la efectiva exclusión, es importante realizar el cultivo con semillas de arroz certificadas –que garanticen la sanidad– y asegurarse de utilizar simientes procedentes de lotes sin antecedentes de la enfermedad, debido al riesgo de infestación en su cubierta con partículas de tierra que contengan el patógeno.
De igual modo, se sugiere profundizar la limpieza de maquinaria y elementos de trabajo agrícola, como botas o ruedas de vehículos, después de su paso por lotes afectados.
En un segundo lugar, se encuentra el tratamiento de parcelas con antecedentes de la enfermedad, donde pueden implementarse otras medidas como el manejo del agua de riego o de los canales de drenaje con el objetivo de minimizar la propagación del patógeno hacia lotes vecinos sanos.
Con el mismo objetivo, las investigadoras aconsejan evitar el movimiento de personal y de implementos agrícolas contaminados entre lotes afectados y otros libres de la enfermedad; promover la rotación de cultivos con especies no gramíneas, y no sembrar luego de un período seco prolongado y un riego o lluvia.
“Antes de sembrar, es preferible dejar un tiempo breve después de que el terreno se remoje, debido a que esta situación promueve la explosión de producción de esporas de Polymyxa que infectarían severamente al cultivo”, puntualizó Pedraza.
En tanto, Asselborn indicó las ventajas de realizar un buen control de malezas gramíneas y ciperáceas previo a la siembra e intensificar el monitoreo a partir de los 30 días desde la siembra y durante el cultivo, así como consultar a un técnico. “En condiciones experimentales, el arroz bajo riego permanente ha presentado una menor incidencia de entorchamiento”, destacó Asselborn.

En Corrientes avanza la implementación de las BPA

En el marco del Programa de implementación Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en el Cultivo de Arroz, el pasado jueves 8 de agosto en el departamento de Paso de los Libres se concretó una reunión entre técnicos del área y los directivos y encargados de la firma Molinos Libres S.A. En la provincia de Corrientes, el Ministerio de Producción a través de la Dirección de Producción Vegetal es el organismo de implementación.
El objetivo del encuentro fue realizar una puesta en común sobre el proceso implementación de las BPA con los encargados de los establecimientos. En esta oportunidad se acordó realizar una auditoría de diagnóstico de todos los establecimientos productivos de la firma para dar inicio al proceso de implementación.
El proceso involucra todas las actividades que se realizan en el establecimiento productivo con el objetivo de que el producto obtenidos sean saludables e inocuos, que no genere un impacto negativo de sobre el ambiente, que resguarde la salud de los trabajadores y los consumidores. En pos de cumplir con esos objetivos la Sub-Dirección de Certificación y Calidad Agroalimentaria arrancó con el programa de implementación.
El citado establecimiento se encuentra a 10 kilómetros de Paso de los Libres y, por año, siembra aproximadamente 10.000 ha con una producción de 70.000 toneladas de arroz representando el 10 % de la producción total de la provincia, de los cuales un 70 % se destina al mercado exterior y un 30 % al mercado interno bajo la marca “Arroz Mucho Gusto”. El molino tiene una capacidad de acopio para 45.000 toneladas.
Para mayor información, los interesados podrán comunicarse con la Sub-Dirección de Calidad Agroalimentaria del Ministerio de Producción al contacto de correo electrónico: calidadagroalimentariactes@gmail.com, o bien al Móvil 3794-735515.

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