2 de septiembre de 2019 10:52 AM
Imprimir

Frente al desafío brasileño, los farmers apuestan a lo cualitativo

En los próximos 10 años aparecerá un nuevo agronegocio estadounidense, los farmers se transformarán en empresarios.

Los ingresos de los productores del Medio Oeste norteamericanofueron 44% menores en 2019 respecto a los que obtuvieron en 2013. La razón fue que el precio de los commodities agrícolas ha caído persistentemente en este periodo (pasaron de 180 a 140, sobre una base 100 en 1979), según advierte la Reserva Federal de Kansas.

Una situación similar se produjo entre 1979 y 1983, con una caída del ingreso de los farmers de 48% a lo largo de 4 años. En esta etapa, ocurrió un incremento de las quiebras agrícolas de más de 30%, lo que ahora no ha sucedido. Esto se debe al que el endeudamiento de los farmers se ha reducido drásticamente entre 2000 y 2010.

En esos años emergió el superciclo de los commodities en el comercio mundial –aumento de la demanda + alza de los precios- como consecuencia de la irrupción de China / Asia en el intercambio global.

Los farmers sufrieron una drástica caída de su rentabilidad.
(AP Photo/Julie Pace)

Los farmers sufrieron una drástica caída de su rentabilidad. (AP Photo/Julie Pace)

El punto de inflexión que ocasionó la aparición del superciclo de los commodities fue el ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001. Esto implicó para los productores agrícolas estadounidenses –y para los del mundo entero- un círculo virtuosode mayores ventas, mejores ingresos, altas y sistemáticas inversiones, y caída vertical del endeudamiento. Este poderoso fenómeno concluyó en 2010, y no se ha repetido.

Los farmers han sido duramente golpeados por la “guerra comercial” entre EE.UU y China, con una caída de las exportaciones de más de 30% entre 2018 y 2019, debido al virtual cierre del mercado chino.

Donald Trump, con el respaldo del Congreso, ha procurado compensar esta pérdida con un paquete de subsidios por U$S 13.000 millones, que cubre 30% / 40% de los menores ingresos.

Algo semejante ocurre con el estallido de la “Fiebre Porcina” en China, que encuentra a los farmers sin poder participar de esta enorme oportunidad histórica abierta en el mercado mundial de carnes.

Más de 1 millón de cabezas de ganado porcino han sido sacrificadas en la República Popular China desde agosto de 2018.
Foto. Maxi Failla

Más de 1 millón de cabezas de ganado porcino han sido sacrificadas en la República Popular China desde agosto de 2018. Foto. Maxi Failla

Más de 1 millón de cabezas de ganado porcino han sido sacrificadas en la República Popular desde agosto de 2018, incluyendo 94 millones de cerdas madres, con una caída de la producción de 25% / 35% en 2019, en un episodio de magnitud global que podría durar 10 años o más.

La “Fiebre Porcina” en China ha provocado como subproducto una disminución de la importación de porotos de soja para alimentar a su población animal, y esto golpea en forma directa a los productores del Medio Oeste.

El boom agrícola de EE.UU entre 2000 y 2010 se sustentaba en 2 impulsos fundamentales: el crecimiento de la industria de biocombustibles que absorbía más de 40% del total de la producción de granos; y luego la fenomenal demanda china.

La 1ra. se mantiene, y la 2da se ha reducido drásticamente. La alternativa que aparece en el mundo surge del aumento de la población africana, que crecería en más de 1.300 millones de personas en 2050, con un alza equivalente en la demanda de productos agrícolas.

El fenómeno chino ha sido sólo subsidiariamente provocado por el aumento de la población. Se debe en especial al auge excepcional del ingreso per cápita de los 1.440 millones de habitantes de la República Popular (crece 8.1% anual y se duplica cada 8 años). Nada de esto parece acaecer en el continente africano.

Los farmers enfrentan primordialmente la competencia de la producción brasileña, cuyos costos de producción son 30% / 40% inferiores a los norteamericanos. Lo único que frena la extraordinaria competitividad del agrobusiness de Brasil es el carácter ruinoso o inexistente de la infraestructura.

Una de las prioridades del gobierno del presidente Jair Bolsonaro y del Ministro de Economía Paulo Guedes es superar este obstáculo estructural para el pleno despliegue del potencial agrícola brasileño. En ese caso, lo que ya ha comenzado a ocurrir, lo farmers enfrentarían el mayor desafío competitivo en el mercado mundial de su historia.

La respuesta de los productores agrícolas del Medio Oeste, y del conjunto de la cadena de producción agroalimentaria de EE.UU, ya está trazada: consiste en que los farmers dejen de serlo(productores centrados en la tierra y en el aumento del rendimiento de sus cosechas) para convertirse, a través de un elevado y sostenido nivel de calificación de ellos y de sus hijos, en empresarios de la totalidad del negocio agroalimentario, por definición global.

Este es un proceso en marcha en EE.UU, un país acostumbrado a reinventarse a sí mismo; y pronto, en los próximos 10 años, aparecerá un nuevo agronegocios estadounidense, de nivel terciario o universitario.

Frente al desafío brasileño, la producción agrícola norteamericano apuesta como siempre a lo cualitativo.

Fuente:

Publicidad