2 de septiembre de 2019 11:06 AM
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Se lanzó un nuevo fungicida que permite que el trigo avance sin resistencias

Se trata de Tridium, el único fungicida triple mezcla, multisitio y sistémico del mercado, registrado para los cultivos de trigo y, próximamente, cebada. Por su formulación, evita la generación de resistencias de los hongos a los fungicidas, el nuevo gran problema de la agricultura argentina.

La resistencia de los hongos a los fungicidas crece cada campaña agrícola, debido a su uso repetido con los mismos mecanismos de acción. Por eso, ante la preocupación de los productores, UPL lanzó una solución que permite que el trigo avance sin resistencias para dejar atrás el gran problema de la agricultura argentina. Se trata de Tridium, el único fungicida triple mezcla, multisitio y sistémico del mercado para los cultivos de trigo y, próximamente, cebada.

El nuevo producto contiene Azoxistrobina, Tebuconazole y Mancozeb. Este último elemento (del grupo de los Ditiocarbamatos) es una de las claves de Tridium, ya que aporta seis puntos de control al mismo tiempo en la célula fúngica. Esto hace que se vuelva muy difícil la generación de mutaciones para el hongo y de esta manera se evita que se reporten casos de resistencia. La explicación es sencilla: para cualquier patógeno es mucho más difícil generar una resistencia cuando está siendo atacado por seis diferentes estructuras de la célula. Este aporte lo hace la incorporación de Mancozeb a la formulación del fungicida.

“Creemos que Tridium no sólo va a aportar nuevas herramientas para el manejo de estas enfermedades que se vuelven resistentes, también va a permitir prolongar la vida útil de las otras familias químicas para que no se rompan las mismas y se pueda seguir manejando las enfermedades de manera correcta”, dice Andrés Fabbris Rotelli, gerente de fungicidas e insecticidas de UPL Argentina.

En la Argentina, la roya anaranjada y amarilla, junto a la mancha amarilla, figuran al tope de las preocupaciones sanitarias del cultivo de trigo. Un poco más atrás corren Septoria y Fusariosis. En el caso puntual de mancha amarilla, un reciente trabajo realizado por la Cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires confirmó casos de resistencia a estrobilurinas y triazoles.

“Nuestro producto está formulado en granos dispersables (WG) y provee una gran eficacia de control y permite llevar adelante una estrategia sostenible en el uso de fungicidas”, sostiene Fabbris Rotelli.

Andrés Fabbris Rotelli, gerente de fungicidas e insecticidas de UPL Argentina.

Andrés Fabbris Rotelli, gerente de fungicidas e insecticidas de UPL Argentina.

 

La aparición de nuevas razas de macha amarilla genera muchos inconvenientes. Habitualmente es la primera enfermedad que asoma en los lotes lo que obliga a monitorear el cultivo desde muy temprano. “Hay que volver a la vieja escuela del monitoreo, hay que estar encima de los lotes y hacer monitoreos frecuentes”, recomienda Fabbris Rotelli. “Además hay que tener ciertos aspectos en cuenta: primero partir de variedades con un conocido perfil sanitario. Y después respetar las dosis en el marbete de las empresas, en este caso la nuestra con Tridium”, agrega.

En el caso de roya anaranjada, tampoco es eficientemente controlada cuando se usan moléculas triazoles. La incidencia de las enfermedades foliares en los niveles de rindes pueden llegar a generar pérdidas de entre 10% y 20% promedio en el cultivo de trigo, mientras que en cebada se puede extender hasta 30% o incluso más en casos severos. En cuanto al uso específico de Tridium, la dosis de aplicación recomendada es de dos kilos por hectárea y el umbral de recomendación general de ingreso oscila entre el estado Z32 y Z39 del cultivo.

Desarrollado para aplicación foliar, este fungicida sistémico y de contacto tiene efecto preventivo, curativo y erradicante. Posee, además, banda toxicológica azul y es un producto de alta concentración. Por último, su formulación WG, con gránulos dispersables de última generación facilita su disolución en agua, un ítem muy valorado entre los productores a la hora de la aplicación.

Es válido recordar que en el marco del propósito OpenAg de la compañía, orientado a desarrollar una agricultura abierta y sustentable, UPL, la Red Agropecuaria de Vigilancia Tecnológica (RAVIT) y un grupo de productores trabajan en el seguimiento de más de 120 variables agronómicas que tienen impacto directo en la productividad de los cultivos. La información se complementa a partir del contacto con los actores productivos y el análisis de datos aportados por diferentes sensores y relevamientos a campo. Para analizar desde otra escala ésta y otras problemáticas de manejo agrícola, UPL sumó esta campaña 1.120.000 de hectáreas del sur bonaerense, que involucran alrededor de 150.000 hectáreas de trigo, al trabajo que ya viene realizando con RAVIT en el norte de Córdoba, en otras 2 millones de hectáreas.

UPL está presente en más de 130 países y en todos existe la problemática de la resistencia: Europa es considerada la cuna de esta problemática y atraviesa graves contratiempos con el trigo. Como líder global en protección de cultivos, UPL presenta una propuesta de alto valor, con un portafolio integrado de soluciones agrícolas para diversos cultivos extensivos y especialidades que incluyen soluciones biológicas, de protección de cultivos, tratamiento de semillas y postcosecha, cubriendo toda la cadena de valor de los cultivos.

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