30 de agosto de 2010 14:45 PM
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España  –   Excrementos de cerdo para producir electricidad

El purín desecado produce el gas que se aprovecha en la subestación de Villares del Saz, en la provincia de Cuenca

«Del puerco hasta el rabo es bueno», apunta el refranero español en alusión al uso que el hombre ha hecho históricamente de todas las partes de los gorrinos para elaborar morcillas, chorizos, jamones, lomos adobados y otras lindezas gastronómicas. Y es que del gorrino se aprovechan hasta sus excrementos: los malolientes purines que ahora también sirven para producir electricidad. De ello se ocupa una planta de cogeneración situada en Osa de la Vega (Toledo), construida en una gigantesca granja porcina, una de las instalaciones de cría intensiva de cerdos más grandes de Europa. El diccionario de la RAE define ‘cogeneración’ como la producción asociada de energía eléctrica y calor en una planta termoeléctrica para su utilización industrial. El purín es una mezcla de excremento de cerdo y agua que resulta altamente contaminante si acaba filtrándose bajo tierra. Teniendo en cuenta que España cuenta con unos 26 millones de cerdos -un 20,7% más que hace diez años-, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural, dar una solución a estos residuos es todo un reto. La empresa Explotación Porcina Integral S.A. Exporinsa tuvo hace tiempo la idea de depurar las deposiciones porcinas mediante la cogeneración. «Es una planta de biogás que utiliza el gas que se saca del purín», explica Bautista Santiago, gerente de estas granjas que subraya cómo este proyecto medioambiental y tecnológico «no utiliza gasoil para producir energía sino el gas propio del purín». El proyecto, pionero en España, pues la tecnología se ha importado de Alemania, consiste en introducir el purín en unas turbinas. Allí se deseca y después se separa la base orgánica de gases como el metano. Con ello se crea energía eléctrica que acaba siendo enviada a la subestación de electricidad de Villares del Saz (Cuenca). Para esta tarea se ha contratado a la empresa Decoinsa, una de las pocas que ha desarrollado un proceso de «depuración por cogeneración». Previamente, la Dirección General de Industria, Energía y Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha tuvo que emitir una autorización administrativa para aprobar este proyecto, trámite que se solventó el pasado mes de marzo. Abono De esta instalación no sólo están satisfechos y orgullosos los responsables de Exporinsa sino también el alcalde de Osa de la Vega, Juan Garde, que presume de tener en su pueblo una planta «pionera en España que genera medio megavatio de electricidad». El imparable aumento de la población marrana española y el consecuente incremento del volumen de excrementos es especialmente importante en Cataluña y Aragón, que son las dos primeras comunidades productoras. Encontrar una solución respetuosa con el medio ambiente para los purines resulta imprescindible y es de obligado cumplimiento, pues la Unión Europea cuenta con una directiva sobre la protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de las explotaciones agrarias y ganaderas. Una de las primeras empresas que se propuso convertir el purín en abono o fertilizante fue Sener, en la comarca leridana de Les Garrigues. Este grupo de ingeniería tiene plantas de tratamiento a las que van a parar las deyecciones de más de 150 explotaciones agrícolas de la comarca. El resultado es un compost o abono orgánico de alta calidad que se aprovecha en la agricultura. Al ejemplo de Sener, que ha sido imitado en otros puntos del país, se suma ahora esta planta de cogeneración de Osa de la Vega donde también se piensa que «del cerdo gustan hasta los andares».

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