4 de septiembre de 2019 11:15 AM
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Entendiendo el estrés por calor en las ponedoras consejos de manejo

El estrés por calor es la combinación del efecto de la temperatura y humedad relativa del aire en el ave. Esto se conoce como temperatura efectiva o sensación térmica.

La radiación, convección y conducción juntas se conocen como pérdida de calor sensible

Zona termoneutral

La zona termoneutral del ave generalmente es entre 18–25°C. Dentro de este rango de temperatura, la pérdida de calor sensible es adecuada para mantener la temperatura normal del ave de 41°C.

  • Arriba de la zona termoneutral, disminuye la eficiencia de los mecanismos de la pérdida de calor sensible. En este punto, la evaporación del agua desde el tracto respiratorio se convierte en el mecanismo principal de la pérdida de calor del ave. La evaporación de un gramo de agua disipa 540 calorías de calor corporal.
  • A temperaturas por encima de la zona termoneutral, el ave gasta su energía para mantener una temperatura corporal normal y sus actividades metabólicas, desviando la energía del crecimiento y de la producción de huevo, resultando en una pérdida de rendimiento.

A temperaturas ambientales altas, las aves comienzan a respirar con la boca abierta de una manera rápida y poco profunda, llamada reflujo gular, para aumentar la evaporación del agua del tracto respiratorio. Cuando el jadeo falla para mantener la temperatura corporal, el ave se vuelve letárgica, en estado de coma y puede morir

estrés por calor en ponedoras
  • Los lotes que no han sido aclimatados previamente a temperaturas altas generalmente sufren mayores pérdidas en producción y mortalidad.
  • Las aves jóvenes expuestas a temperaturas ambientales altas son térmicamente más tolerantes más tarde en su vida, debido a la producción de proteínas de choque térmico.

Relación de la temperatura ambiental & la humedad relativa

El estrés por calor es la combinación del efecto de la temperatura y humedad relativa del aire en el ave. Esto se conoce como temperatura efectiva o sensación térmica

El aumento de la humedad del aire a cualquier temperatura aumentará las molestias en el ave y el estrés por calor. Los productores deben monitorear cuidadosamente la temperatura y la humedad en sus instalaciones.

  • Aumento de la temperatura
  • Disminuye la humedad relativa

El mejor método para refrescar durante los períodos de humedad baja es por medio del enfriamiento por evaporación (nebulizador, rociador o almohadilla húmeda).

  • Disminuye la temperatura
  • Aumento de la humedad
  • El uso de nebulizadores para aumentar la humedad puede aumentar el estrés por calor.
  • Cuando la humedad es alta, utilice únicamente ventiladores para aumentar el movimiento del aire y reducir el estrés por calor en las naves abiertas por los lados.

El movimiento del aire produce un efecto de aire frío, y el cuerpo percibe una disminución de la temperatura debido al flujo del aire. Se ha desarrollado una tabla del índice de estrés térmico para ponedoras comerciales. –Figura 1–

estrés calor gallinas

Figura 1. Adaptación del índice de estrés por calor de temperatura y humedad para aves ponedoras. Xin, Hongwei y Harmon, Jay D., “Livestock Industry Facilities and Environment: Heat Stress Indices for Livestock” (1998) Agriculture and Environment Extension Publications. Book 163, Iowa State University

 

  • Zona cómoda para el ave (índice de calor <70): No es necesario tomar acción; es un buen momento para prepararse para la temperatura cálida en el futuro.
  • Alerta (índice de calor 70–75): Comience a tomar medidas para reducir el estrés por calor del lote; aumente la ventilación; aumente la velocidad de los ventiladores y utilice nebulizadores (deben funcionar basándose en la humedad relativa). Monitorée el comportamiento de las aves para ver si hay señales de estrés por calor; asegúrese que los sistemas de bebederos y de ventilación estén funcionando apropiadamente.
  • Peligro (índice de calor 76–81): Existen condiciones de estrés por calor; tome medidas inmediatamente para reducir el estrés por calor del lote; aumente la ventilación en las naves cerradas y utilice almohadillas de evaporación basándose en la humedad relativa; en las naves abiertas, encienda los ventiladores. Ajuste la densidad de nutrientes en la dieta de las aves para igualar cualquier disminución en el consumo de alimento. Mueva el aire sobre las aves a una velocidad máxima de 1,8–2m/seg. Purgue las tuberías del agua periódicamente con agua fría. Monitoreé de cerca el comportamiento del lote. Maximice el enfriamiento durante la noche.
  • Emergencia (índice de calor >81): Existen condiciones extremas de estrés por calor; evite manipular las aves para trasladarlas o vacunarlas. No las alimente durante las horas más calurosas del día. Disminuya la intensidad de la luz para reducir la actividad y la producción de calor de las aves.

Efecto del estrés por calor en la calidad de la cáscara de huevo

Los lotes de ponedoras bajo estrés por calor a menudo ponen huevos con cáscaras más delgadas y débiles debido a una interrupción de ácido/base que ocurre en la sangre por causas derivadas del jadeo –hiperventilación, reflujo gular–. Al hiperventilar para perder calor corporal, hay una pérdida excesiva de gas CO2 en los pulmones y en la sangre. La disminución de gas CO2 en la sangre hace que el pH de la sangre se eleve o se vuelva más alcalino, lo que se conoce como alcalosis respiratoria. Reduce la actividad de la enzima anhidrasa carbónica, lo que resulta en la reducción de iones de calcio y carbonato transferidos de la sangre a la glándula de la cáscara (útero).

El aumento de calcio en la dieta no corregirá este problema. Otro factor que contribuye a cáscaras de huevo delgadas es la disminución del consumo de calcio al bajar el consumo de alimento, y al aumento en la pérdida de fósforo.

Fuente:

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