31 de agosto de 2010 10:28 AM
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El girasol bajo la lupa

El estudio busca aportar datos más precisos a los productores de las tres regiones de siembra, en lo que respecta a características de crecimiento y desarrollo asociado a factores ambientales y genotipos, explicó la ingeniera agrónoma Gladis Arce de Caram, autora del proyecto.

Un estudio realizado en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste identificó características de crecimiento y desarrollo de girasol en las regiones Nordeste, Litoral y Pampeana, teniendo en cuenta la incidencia del ambiente y los genotipos de girasol en el rendimiento productivo.
Para cada región girasolera, elegir un genotipo que muestre habilidad para sostener el rendimiento ante situaciones desfavorables del ambiente, es una decisión clave que ocupa la atención de los productores de cada zona al momento de la siembra.
La escasa información para la elección de genotipos de girasol que estén mejor adaptados para cada ambiente productivo, en las regiones citadas que difieren en términos de temperatura, radiación, fotoperíodo y prácticas de manejo, motivó la realización del trabajo de investigación.
Dado el incremento del área sembrada en estas zonas, y la expansión del cultivo hacia otras regiones, se consideró necesario identificar aquellos genotipos que expresen estabilidad productiva, es decir rendimientos altos y estables.
A su vez se buscó caracterizar los genotipos a fin de identificar atributos que estén asociados con su mejor desempeño en cada región girasolera.

EXPERIENCIAS

Sobre los resultados, Arce de Caram manifestó que se han generado aportes importantes para caracterizar en forma específica en cada región diversos indicadores relacionados a la estabilidad productiva del girasol como Tiempo térmico acumulado, Tasa de crecimiento del cultivo, Número total hojas, Índice de área foliar, Rendimiento en grano y Porcentaje de aceite del grano.
Como ejemplo mencionó que la radiación y precipitaciones establecen la mayor diferencia entre la Región Pampeana con respecto al Litoral y Nordeste, o que la principal diferencia entre el Litoral con el Nordeste está dada por las temperaturas.
Las tres zonas varían en número total de hojas por planta, los rendimientos en grano y aceite fueron mejores en el Litoral, así como en índice de área foliar.
La región Pampeana tuvo buen rinde de asociada al peso de mil granos y el Nordeste mostró una asociación positiva del rendimiento de aceite del grano y tasa de crecimiento del cultivo hasta floración plena.
Los genotipos mostraron un comportamiento distinto en diferentes ambientes, por tanto se identificaron aquellos que mejor se adaptan a cada zona productiva, así como su comportamiento en cada región ante cambios en las variables del ambiente y fecha de siembra.
La autora del trabajo recordó que generalmente la mayor parte de la información sobre el desempeño de los genotipos de girasol para cada zona está acotada a la fecha óptima de siembra y la elección del genotipo. Pero las distintas fechas de siembra en cada región exponen al cultivo a diferentes ambientes productivos con la consecuente variación en el rendimiento.
El trabajo realizado "resulta un aporte concreto para la identificación de los atributos que se asocian con la adaptación a situaciones desfavorables, conocimiento importante para el proceso de desarrollo de genotipos comerciales", finalizó Caram de Arce.
En su investigación, la profesional contó con la dirección del ingeniero agrónomo Oscar Valentinuz del INTA Paraná y la UNER, y la codirección del ingeniero agrónomo Juan Prause de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.

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