5 de septiembre de 2019 04:14 AM
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Piden ayuda para curar a los 400 caballos abandonados en un predio de Ezeiza

Rescatistas de varias ONG necesitan vendas, gasas y remedios. Hay dos sospechosos. Creen que los iban a faenar para vender su carne.

La noticia generó un tremendo impacto porque dejó al descubierto una situación de brutal maltrato: más de 400 caballos y yeguas fueron rescatados hace dos semanas en un predio de Tristán Suárez, en Ezeiza, al Sur del GBA. Desnutridos, lastimados, algunos agonizando y una gran parte, se sospecha, robados. Intervinieron varias ONG’s de rescatistas y personal de la Policía rural. Con dos sospechosos bajo la lupa (padre e hijo, dueños del terreno), el eje ahora está puesto en recuperar a los caballos que se salvaron del ya rebautizado por los vecinos como “campo de la muerte”.

Por eso la semana pasada varias voluntarias juntaron donaciones que el sábado llevaron a destino. Juntaron solución fisiológica, jeringas, catéteres, algodón, gasas, vendas y medicamentos para atender a los animales. Seguirán recolectando estos elementos para suministrar atención veterinaria.

“Los animales siguen en el predio. No se los puede trasladar todavía porque los tienen que revisar, para ver si están enfermos o contagian. No está bueno que sigan ahí porque comen pasto, que es una dieta muy deficiente”, denuncia Florencia Sampietro, integrante del Centro de Rescate y Rehabilitación Equino (CRRE), que estuvo en el lugar desde el minuto uno.

 

El día del rescate acudió la policía rural y distintas ONG's que protegen caballos.

El día del rescate acudió la policía rural y distintas ONG’s que protegen caballos.

Recién el martes pasado empezaron a separar a los ejemplares y hacer los primeros análisis. La investigación es larga y compleja, porque otra de las incógnitas es descifrar de dónde viene cada uno. ¿Con qué objetivo los acopiaban? Para los rescatistas no hay dudas: la faena y la exportación de la carne, para ser consumida.

“Hay caballos que sabemos que son robados, pero mucha gente no hace la denuncia porque saben que no los van a recuperar, o bien no tienen libreta que acredite la tenencia”, cuenta Florencia. Y agrega un dato que da cuenta de la magnitud de esta problemática: “Con nosotros se comunicaron más de 2.000 personas que buscan sus caballos. Hay gente que los busca hace años y pueden venir de cualquier parte”. También denunciar que recibieron intimidaciones y que en un primer momento en el campo había unos 900 caballos, de los cuales una gran cantidad desaparecieron al tercer día.

Muchos caballos estaban débiles y agonizando. Los de peor estado fueron trasladados a ONG's que los curaron y los mantienen protegidos.

Muchos caballos estaban débiles y agonizando. Los de peor estado fueron trasladados a ONG’s que los curaron y los mantienen protegidos.

El CRRE junto a la ONG Caballos de Quilmes fueron nombrados el miércoles particulares damnificados en la causa. “Esto es una enorme responsabilidad y trabajo por parte de todos los voluntarios, porque debemos hacemos cargo de presenciar cada pericia y auxiliar a impulsar día a día la investigación”, explican desde la entidad. Para ayudar, loe vecinos pueden entrar al Facebook de la CRRE.

 En paralelo, lanzaron un petitorio en la plataforma change.org para combatir la faena equina. “El caso de los Caballos de Ezeiza ha revelado la punta de un iceberg de lo que significa la faena equina en nuestro país: caballos tirados en campo de acopio sin sanidad controlada, sin agua y sin alimentación. Esperando la muerte segura. No podemos seguir permitiendo más caballos como los de Ezeiza”, denuncian las ONG’s. Para ello piden que se derogue la ley 24.525, de 1995, que declaró de interés nacional “la promoción, fomento y desarrollo de la producción, comercialización e industrialización de ganado, carne equina, productos y subproductos”.

Mientras tanto, acuden a diario a asistir a los caballos y exigen una solución que los ponga a salvo.

FA

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