13 de septiembre de 2019 00:27 AM
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Por la devaluación, la soja vuelve a ganarle terreno al maíz

Los productores agrícolas extienden el área de cultivo de soja en detrimento del maíz y se profundiza la primarización de la economía.

Las distorsiones en la economía y la incertidumbre política que generó el resultado de las primarias en el campo, que daban por segura la reelección de Mauricio Macri, obligó a los productores agropecuarios a replantearse las estrategias para las próximas campañas.

El panorama lo planteó a la agencia String-Agro el reconocido analista de mercado y director de Panagrícola, Ricardo Baccarín, quien sostuvo que en las próximas campañas se advertirá un crecimiento significativo del área de cultivo de soja por sobre el de maíz debido las distorsiones en los precios y mercados.

Es que el maíz, al requerir mayores cuidados que la soja mediante insumos que se venden en dólares, sufrió un importante aumento de los costos, generando un efecto arrastre en los eslabones que dependen del mismo como la producción de biodiesel o en la cría aviar y porcina.

Precisamente, la mayor parte de la industria de pollos y cerdos que se destina al mercado interno, atraviesan una delicada situación por la caída del consumo y el encarecimiento de los costos que superan al 20 por ciento, impactando en muchas empresas, algunas en riesgo de cerrar.

De esta manera, la tendencia alcista en la producción de trigo y maíz que se venía registrando mientras existía equilibrio cambiario, entró en crisis con el resultado disruptivo de las PASO y la devaluación y el cambio en las reglas de juego.

Por otro lado, Baccarín consideró que más allá del resultado electoral de agosto, las retenciones van a sufrir un incremento y reconoció que “objetivamente han bajado cuando se impusieron el año pasado”, producto de la disparada del dólar.

 Las retenciones objetivamente han bajado desde el año pasado por la devaluación

“Ojalá no ocurra pero el problema para cualquiera de las dos administraciones es la falta de dólares y nuestro sector es el único disponible por lo tanto, las retenciones pueden llegar a actualizarse. La misma vaca ordeñada siempre del mismo modo”, ironizó Baccarín.

“Cuando se impusieron de nuevo -las retenciones- sobre trigo y maíz, el dólar estaba en 36 pesos y se retenían 4 pesos por tonelada representando un 12 o 13 por ciento. Ahora, con un dólar en 57 o 58 pesos, pasan a tener una retención implícita cercana al 7 %”, analizó el especialista.

Lo curioso es que a pesar del panorama, los productores no se han volcado a liquidar masivamente la producción existente sino lo justo y necesario para saldar los gastos y las deudas de la cosecha perdida por la última sequía.

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