3 de septiembre de 2010 05:29 AM
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Los híbridos que resistirán la sequía

Monsanto en Río Cuarto: en un campo del sur cordobés, el semillero evalúa los nuevos maíces

Montmouth (Illinois). El dato sorprendió a todos: en un campo que la compañía posee en Río Cuarto, Monsanto inició la experimentación de maíces resistentes a sequía, con lo cual el semillero apunta a potenciar el cultivo en las zonas semiáridas, situación que caracteriza a las dos terceras partes de la agricultura argentina.El proceso de investigación y desarrollo -que comprende a la Argentina, a dos estados norteamericanos y posiblemente a África- fue adelantado por Tom Eickhoff, gerente del centro experimental de Monsanto en Montmouth a los productores argentinos que participan del 20º Viaje de Capacitación a Estados Unidos, organizado por el Inta Manfredi.El director del centro también mostró cuatro novedades (eventos) en soja: con gen Bt; otra que produce aceite con altos valores de Omega 3, y dos sojas tolerantes a los herbicidas dicamba y glufosinato.En el sur cordobés. Eickhoff visitó en marzo el establecimiento agrícola de la multinacional en Río Cuarto para seguir la evolución de la investigación que apunta a garantizar el desarrollo de las plantas aun con la aparición de condiciones climáticas adversas en materia de humedad y precipitaciones. La experiencia tiene al sur cordobés como uno de los epicentros del desarrollo.En un campo experimental de 202 hectáreas situado en Montmouth, el investigador exhibió a los productores los resultados alcanzados hasta el momento con los híbridos que estarían disponibles en el mercado a partir de 2012.Las dos terceras partes de la producción agropecuaria argentina se desarrollan en la región semiárida, con una marcada inestabilidad climática en los últimos años. A ello se agregan las contingencias climáticas de los últimos años que afectaron fuertemente a los productores maiceros de una parte de Estados Unidos.El proyecto se basa en una modificación genética que actúa frente a una situación de estrés hídrico, cierra los estomas de la planta, con lo cual deja de incorporar dióxido de carbono y paraliza el proceso de fotosíntesis.A partir de ese momento, el crecimiento entra en un período de stand by por determinado lapso de tiempo a la espera de lluvias futuras, pero la planta no muere y el cultivo continúa su evolución, detalló Eickhoff.Kansas, Nebraska, Río Cuarto y un punto de África constituyen los ejes de este desarrollo "a gran escala", según dijo, que procura garantizar un rendimiento promedio de 130 quintales por hectárea.¿Servirá esta semilla modificada para extender el cultivo a zonas con bajo régimen hídrico? "La idea es que produzca un 10 por ciento más de rendimiento en una condición de sequía frente a un maíz convencional", detalló. "A la vista, la planta no presenta ninguna diferencia; a eso lo pude observar personalmente en Río Cuarto", puntualizó Eickhoff.Eventos en soja. La visita al centro experimental fue coordinada por los técnicos del Inta con la asistencia del ingeniero agrónomo Eduardo Martellotto y avanzó sobre los cuatro eventos que Monsanto prepara para ser lanzados en un período que va de 2012 a 2018. Todos generaron impacto en los productores que participan del viaje que incluyó el Farm Progress Show 2010, en la localidad de Boone, Iowa."Es interesante ver los nuevos materiales que van a lanzar respecto a sequía y a la tecnología Bt para el control de insectos que sólo se usaba para maíz y ahora se empleará en la soja. Había escuchado sobre los avances, pero ahora pudimos ver el material a campo con los resultados", comentó Carlos Recarte, productor de la zona de Vicuña Mackenna. En esa demostración, Monsanto presentó cuatro nuevos eventos para la soja.Precisamente, el uso de la genética Bt quedó expuesta en la comparación entre dos muestras, una de soja convencional y otra con Bt a las cuales se las infectó con isocas. El diferencial en la sanidad de la planta y el rendimiento fue notable a simple vista.Otro evento que concentró la atención fue el desarrollo de soja con Omega 3, la cual en principio se ofrecerá a los productores norteamericanos. El objetivo es conseguir un poroto cuyo aporte en aceites tenga característica similares al de oliva, con más bajo precio.Monsanto experimenta además en dos eventos dirigidos a mejorar la tolerancia a dos herbicidas, uno de los cuales ha sido motivo de cierta polémica a nivel mundial: el dicamba. El otro es el glufosinato."Creo que el gran mensaje que están dando los semilleros es que están dispuestos a ofrecerle respuestas concretas a lo que el productor necesita. Si el productor necesita una soja más resistente, aquí les darán la soja con Bt. Eso tiene su costo", entendió Aldo Cremona, ingeniero agrónomo de Ceres, Santa Fe

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