4 de septiembre de 2010 08:43 AM
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Lucha frente a la paratuberculosis con cloro y acero inoxidable

Causada por Mycobacterium paratuberculosis, esta enfermedad causa graves pérdidas

Un grupo de investigadores comparó la tasa de supervivencia de esta bacteria en distintos tipos de bebederos, así como el efecto que la adición de cloro al agua tenía sobre la misma.Una investigación llevada a cabo en el ARS (Agricultural Research Service) de Estados Unidos ha demostrado que el tipo de bebedero y la adición de cloro al agua disminuyen la tasa de bacterias causantes de la enfermedad de Johne en vacuno.

Causada por Mycobacterium paratuberculosis, esta enfermedad causa pérdidas de hasta 200.000 dólares al año en un rebaño de 1.000 vacas. Las pérdidas son, en su mayoría, por la disminución de la producción de leche y la necesidad de sacrificar los animales infectados. Un continuo incremento del número de casos de enfermedad de Johne en el vacuno lechero sugiere que puede haber algunas fuentes de contaminación desconocidas en las granjas.

Los investigadores inocularon agua con bacterias en distintos tipos de bebederos (hormigón, plástico, acero inoxidable y acero galvanizado), y encontraron elevadas concentraciones de bacterias en los tres días posteriores, sobreviviendo más de 149 días. Pero el índice de supervivencia fue más bajo en los de acero inoxidable.

Por otro lado, añadieron 3 cucharadas de cloro por cada galón (3,78 litros) de agua semanalmente, y encontraron que al final de la tercera semana, menos del 1% de las bacterias permanecían en los bebederos de acero inoxidable y acero galvanizado. Por otro lado, el 20% permanecían en los de plástico y un 34% en los de hormigón. Los efectos desinfectantes del cloro pueden haber sido debilitados por el mayor pH del hormigón y por la tendencia del plástico a absorberlo.

Por tanto, y basándose en estos resultados, el uso de bebederos de acero inoxidable con agua clorada debería ser una práctica recomendada en el control y prevención de la paratuberculosis, según estos investigadores. Este estudio se ha publicado en las revistas Veterinary Microbiology y Bovine Practitioner

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